La hoja de ruta de la nueva transición

Sábado, 14/02/2026 12:07 PM

El nuevo Pacto de Punto Fijo.

La situación país ha entrado en un proceso acelerado de cambios que yo me atrevería a llamar estructurales, cambios que son consecuencia de la lucha por la reestructuración del control geopolítico económico y militar del mundo globalizado, entre el viejo poder imperial decadente de los EE.UU, y la que ha sido históricamente su gran área de influencia, la UE; enfrentados a la expansión comercial y financiera emergente de las economías de China y Rusia, sumada al poder militar de primer orden de Rusia, y al desarrollo acelerado del poder científico y militar chino, teniendo como trasfondo el número cada vez mayor de países que apoyan el surgimiento de un orden mundial basado en la multipolaridad, del que fue pionero Hugo Cháves Frias.

En el orden nacional, es por demás evidente que detrás de los acontecimientos del 3 de enero pasado, y de todo los cambios que está llevando a cabo el entramado político controlado por la nomenclatura de poder derivada del bolivarianismo, existe una hoja de ruta trazada entre la cúpula del gobierno, la cúpula del PSUV y los EEUU –y seguramente, guardando un bajo perfil estratégico inicial, los representantes de la derecha nacional, cuyos intereses se identifican completamente con los intereses gringos–, según la cual, una vez consumado el secuestro y establecida la ausencia forzada del Presidente de la República, el gobierno supuestamente "interino" que surja, con la anuencia de los EE.UU, de acuerdo a los artículos 234 y 239 de la Constitución Nacional, para suplir la falta temporal del presidente electo mediante la designación de la Vicepresidente como presidente encargada, (Art. 239-8), ésta asumirá el gobierno no con la misión específica de asegurar la continuidad al programa de gobierno para el cual fue electo Nicolás Maduro, cómo debería ser si por un instante esta cúpula política creyese de verdad en lo que predicaron una y mil veces cuando buscaban ganar el apoyo popular, me refiero a aquello de que "la voz del pueblo, o la voluntad del pueblo expresada a través del voto que es lo mismo, es la voz de Dios", sino para generar los cambios estructurales necesarios para desmontar el proyecto bolivariano y re-enrumbar al país a la senda del capitalismo, cosa que de hecho venían sucediendo desde hace años de forma gradual y solapada, creando las bases necesarias, bajo el disfraz de la "reconciliación nacional", para la puesta en vigor un nuevo Pacto de Punto Fijo de alternancia con la derecha, y de renovado control de nuestra economía, y en primer lugar del petróleo, al servicio de los intereses estratégicos de los EE.UU en su lucha por conservar el control de la economía global; sólo que esta vez, a diferencia del anterior pacto de Punto Fijo, no será sólo bajo los términos de la diplomacia Monroe, sino bajo la amenaza directa y sin cortapisas del poderío militar imperial gringo del "América para los americanos".

Es evidente, asimismo, que en el horizonte próximo de esta hoja de ruta no existe ninguna posible vuelta atrás que dependa de una "hipotética" liberación y regreso del presidente constitucionalmente electo de nuestro país, y que el gobierno de Trump, que lo raptó pisoteando para ello todo en entramado legal del derecho internacional, no va a permitir liberar a Maduro, a pesar del hecho evidente de no tener pruebas ni sustento legal alguno para someterlo a él y a la primera dama a juicio, así tenga que pisotear para ello el propio entramado legal de los EE.UU, y que, como mínimo, van a hacer lo necesario para impedir y darle largas a cualquier decisión sobre este juicio, tal como ya lo están haciendo, y tal como se hizo, por ejemplo con J. Assange, hasta tanto no se cumplan los 90 días o los 180 días necesarios para que la Sala Constitucional del TSJ declare, de acuerdo a lo dispuesto en el Articulo 234, la ausencia absoluta del Presidente y se convoque a una nueva elección presidencial, donde la derecha tenga esta vez todas las condiciones necesarias para ganar esa elección.

Frente a ello, el apoyo y la supuesta defensa del gobierno "suplente" a la por demás justa y legítima movilización y demanda del pueblo chavista que reclama la liberación del presidente constitucional que, junto al Plan de la Patria, ellos democráticamente eligieron con su voto, es, evidentemente, pura y simple hipocresía, pura pantalla mediática, parte de la cortina de humo y desinformación que desde el gobierno están generando de forma sistemática a través de todos los recursos disponibles, para hacerle creer al país chavista que el nuevo "paquete" de medidas que aceleradamente están haciendo aprobar para beneplácito de Trump, con la connivencia de los demás poderes del Estado y del PSUV, es en interés de los sectores populares y del país en general, y no de los intereses del imperialismo y de la vieja y nueva oligarquía de la que ya ellos mismos forman parte.

En este sentido, las bases del PSUV y los sectores populares del chavismo deberían entender que Maduro, si vuelve, (y todos esperamos que pueda hacerlo algún día), no volverá como presidente, y que, contrario a la posibilidad de un retorno al proyecto de construcción del socialismo, lo que tenemos como perspectiva a corto plazo es un nuevo proceso electoral, esta vez bajo los lineamientos que establezcan los gringos como parte de la hoja de ruta antes referida. Nuevo proceso electoral en el que los mismos que ahora están llevando al país de vuelta al capitalismo salvaje, los mismos que a la sombra del chavismo y del Estado se han enriquecido inmensamente, y pasaron en estos 25 años de vivir en un apartamento de clase media baja, a vivir en apartamentos de lujo y en mansiones milmillonarias en las urbanizaciones más exclusivas de la ciudad, que cien vidas de un trabajador promedio no alcanzarían para pagarlas, mientras el 60% de la población seguía, sigue y seguirá, ahora más que nunca, condenada a vivir en la misma miseria abyecta de los barrios de ranchos que hace 25 años atrás, esa cúpula surgida del oportunismo del "póngame donde´aiga" de raigambre e ideología adeca, que se enriqueció y ahora necesita, no un socialismo, sino revivir el capitalismo para realizar sus capitales, es decir, para poner a rendir plenamente el capital mal habido que acumularon, buscará, al mismo tiempo, seguir capitalizando y manipulando a su antojo la voluntad del pueblo chavista, es decir, el voto popular chavista, que en el fondo es lo único que les interesa, tal como han venido haciéndolo hasta ahora, para seguir contando en la nueva realidad a la que están conduciendo al país, con la cuota de poder político necesario para evitar la revancha política de la derecha, en una especie de blanqueo político de lo robado.

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