Venezuela ante dos discursos, el de Delcy moralizador, el de Trump psicoterror elogiando a sus victimas

Sábado, 14/02/2026 11:45 AM

El panorama actual en este febrero de se enmarca entre dos discursos. Uno moralizador, chavista, levantando el ánimo de toda la población y el otro dominante, satisfecho con su acción violadora, por decir lo menos. Con el primero se trata de reparar y recoger todos los elementos que lleven a una recomposición del país y permitan construir una visión coherente con el discurso anterior. El otro el de Trump junto con el regocijo por la "fácil" victoria conseguida sobre un enemigo que persiguió durante casi treinta años, la estrategia de Donald Trump con respecto a Delcy Rodríguez parece ser un ejercicio clásico de "realpolitik" mezclado con una guerra psicológica muy dirigida. Todo muy analizada y pensada por los grandes estrategas imperialistas de Washington.

Para que el discurso de la paz, la libertad y la democracia tenga un efecto constructivo en el país, tiene que ser verdadera y no impuesta a cañonazos para perpetuar las desigualdades y la pobreza. Para ello tendría que, tendría que superar dos grandes obstáculos. El punto de vista de Delcy al señalar que no puede permanecer la violencia estructural de las sanciones y la presión externa y no debe ser antagónica la fragmentación interna impulsada desde el exterior que impide un proyecto común sin que una parte sea anulada por la otra.

​Por eso el discurso de Trump debe ir más allá de una cortesía superficial que muchos consideran poco sincera, pues con esos elogios se trata de instrumentalizar una herramienta de control con varios objetivos tácticos muy claros. El primero que se vislumbra es la intención de Trump y sus equipos de desarticular la resistencia simbólica. Desarticulación simbólica.

​Para el chavismo, la figura de Delcy Rodríguez ha sido siempre la de una "guerrera" contra el "imperio". Al Trump llamarla una persona "fantástica" y asegurar que tienen una relación "extraordinaria", lo que quiere es romper la narrativa de confrontación y desprestigiar a la Presidenta encargada, robándole un tanto su aureola de lideresa apreciada. Si el "enemigo número uno" alaba a tu líder, la base se queda sin el antagonista claro que justifica su resistencia. Esto, efectivamente, busca adicionalmente generar confusión y sospechas de todo tipo.

Venezuela está siendo custodiada por lo menos por 60 buques de guerra y más de 300 aeronaves para todo tipo de guerra, listos por entrenamiento y condicionamiento bélico a lanzar sus garras de gavilán sobre la cándida paloma venezolana, no vaya a encontrar la forma de liberarse de las ergástulas opresoras. Nos vigilan activamente. A todo ello hay que agregar ahora que el opresor y victimario elogia a quien ataco, mato a 110 y bombardeó para impulsar su absorción por el sistema global, del que ellos mismos la expulsaron.

No hay que olvida que el calvario de Venezuela actual no es el propio de todos los países capitalistas, donde el 70 % de sus habitantes viven entre la miseria y la droga, inclusive Estados Unidos, perseguidos por la policía, Islas sexuales de placeres inenarrables, los niños abaleados en las propias escuelas y los juristas preparando leyes para que puedan a los 8 o 9 años operarse para cambiar legalmente su sexo. No. Venezuela es la nación fugitiva que se escapó del sistema capitalista e intenta crear un sistema de acuerdo a sus reales necesidades y con un futuro promisor para todos, por tratar eso, castigan al país y matan a su gente.

Esa es la diferencia real entre el discurso de Delcy y el de Trump. Como dijo el filósofo uno tiene la razón el otro la fuerza. Y como decían antes en nuestros barrios, Usted tiene razón paro va preso.

​Así que los elogios públicos por los dirigentes feudo-capitalistas de Estados Unidos, son una forma de alejarnos de la democracia y querer marcar a Delcy frente a otros sectores del chavismo, que creen indudablemente en la soberanía y en un proyecto socialista, que es la mayoría, y que necesariamente ven las intenciones elitescas y excluyentes de EE UU con total hostilidad. Al "abrazarla" diplomáticamente, Trump la quiere diferenciar de los sectores populares. Esta, forzándola a ubicarla entre la cooperación con Washington para sobrevivir o la destrucción de nuestras ciudades y el colapso interno. Es la táctica de "dividir y vencer" envuelta en papel de regalo, ahora en esta etapa del feudo capitalismo "destruye y vencerás".

​​Trump ha sido explícito y lo ha dicho, como si fuera un emperador, le interesa que "el petróleo salga" y que las empresas estadounidenses operen con seguridad. Al apuntalar a Delcy como una interlocutora "eficiente", envía un mensaje a los mercados y a los venezolanos opositores y a sus empresarios, -"Con ella podemos hacer negocios".

Pero el discurso de Trump no engaña a nadie pues estos elogios vienen acompañados de una advertencia de violencia evidente para todos los venezolanos. Estos halagos fingidos sirven para endulzar los esfuerzos de rendir civilmente al país bajo la supervisión de Washington. Los halagos sinceros se los reserva para las elitescos de su clase social. Se quiere la disolución del proyecto revolucionario en favor de una gestión dominada por el adversario histórico. No ha surgido todavía la antítesis revolucionaria mundo.

Todo esto tiene su efecto y genera conmoción entre toda la población que desea un alivio económico, pues sigue sufriendo cruelmente el asedio económico pues no se materializan los ingresos por venta de nuestro petróleo, solo 300 millones, el dólar subiendo manipulado por eeuu. Nuestro propósito es prevenirnos sobre todo esto y estar informados. Pueblo informado pueblo alerta.​

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