"Los Estados Unidos parecen destinados por la providencia para plagar la América de miseria en nombre de la libertad"
Simón Bolivar
" Persiguiendo la quimera de realizar el socialismo con la ayuda de las armas melladas que nos legara el capitalismo ( la mercancía como célula económica, la rentabilidad, el interés material individual como palanca, etcétera ), se puede llegar a un callejón sin salida"
Ernesto Che Guevara
"Seguiremos batallando por la verdadera unidad e integración de nuestros pueblos, pero no es con el imperialismo que vamos a integrarnos. Bastante daño le hizo el imperio al proyecto de Bolívar"
Hugo Chávez Frías
La invasión imperialista del 3E y el gobierno de ocupación neocolonial que surgió como resultado de esta invasión a Venezuela, obliga a los patriotas y revolucionarios, a interpretar la nueva realidad y a redefinir el quehacer emancipador. En tal sentido, la situación favorece revisar, críticamente nuestro pasado revolucionario, para examinar el vínculo que hay entre el pensamiento de Bolívar, el Che y Chávez para comprender su fuerza inmanente prospectiva, que emana de la unidad dialéctica de sus visiones, que los hace vigentes, manteniendo la razón histórica cuando planteaban (que no son sus palabras), que de no liquidarse con igual grado en la realidad y en nuestro ser interior las cadenas del colonialismo, como las relaciones sociales de producción capitalistas, asimismo, la opresión epistémica, entonces cualquier lucha del pueblo sería hecha en vano. Por consiguiente, si se impide el desarrollo de la democracia participativa y protagónica real del pueblo, entonces, no será posible construir una modelo nuevo y radicalmente distinto de sociedad.
Esta es la verdadera realidad, las circunstancias histórico-concreta que atraviesa Venezuela, puesta en la encrucijada de escoger, entre, someterse a la servidumbre de ser una colonia del imperialismo norteamericano, o acogerse a la conseja reformista-claudicante de seguir el mismo catastrófico camino del capitalismo, o si totalmente al contrario, asumir la lucha por edificar un modelo de sociedad nuevo, el de la democracia comunal, protagónica y participativa, levantado con base a los principios de la libre asociación de productores. Aquí es donde los sectores revolucionarios deben decidir, cuál es el camino que escogerán, o la unidad nacional patriótica o entregarse a los designios de los explotadores y del imperialismo.
Desde esta perspectiva, revisar el pasado es un imperativo del momento histórico que vivimos los venezolanos, para precisar el lugar donde nos desviamos y fallamos, y hacer las reparaciones que deban hacerse para superar los daños hechos por la "conciencia infeliz", es decir, la desunión y la atomización, y reanudar el camino de la unidad patriótica para poder estar en condiciones de lograr cristalizar el proyecto emancipador. Necesitamos elevarnos a la altura de los pasos de la lucha de los pueblos latinoamericanos, porque en este momento de recolonización que se le ha impuesto a Venezuela por el imperialismo norteamericano ayudado por la traición de una fracción que se desprende del madurismo, ahora, metamorfoseada en gobierno de ocupación, urge políticamente demostrar, para una mejor comprensión de lo que está ocurriendo, que Simón Bolívar, Ernesto Che Guevara y el Comandante Hugo Chávez, son tres "herejes" que rompieron con las corrientes colonialistas de dominación pero además, con la colonialidad del pensamiento euronorteamericano incluyendo algunas escuelas ortodoxas, y sin ninguna duda, sus sacrificios cobran fuerza y le dan vigencia a la lucha por la liberación nacional y la construcción de un mundo más justo y libre.
En otras palabras, sus herejías se enfrentaron a las mentes más conservadoras de sus respectivas épocas para abrirle cause al proceso soberano e independiente de nosotrificación de nuestras sociedades abyalenses, y lo pudieron hacer porque hallaron el nervio dialéctico de sus respectivas épocas.
Cada uno, situados en su momento histórico concreto, fueron sometidos a jucios inquisitoriales y a maquinaciones políticas por parte de las clases ociosas, acusados de agitar y desatar, en el imaginario del pueblo latinoamericano, posibilidades de diseñar mundos alternativos, que podían procurarse a través de la superación radical del orden opresivo, de hacer saltar en pedazos el orden social y político existente sobre los cuales las oligarquías en América Latina mantenían su dominación.
Estos tres herejes, proclamaban, que por medio de la unidad continental latinoamericana y de procesos revolucionarios sociales con participación de las clases trabajadoras, es que era posible romper bruscamente el anclaje profundo de la opresion establecida, para poder liquidar las relaciones sociales de la dominación del viejo mundo y edificar un mundo nuevo, más libre y justo.
Por consiguiente, los ejes de esta búsqueda urgente, gravitan en torno a la Patria Grande, la revolución continental y el proyecto de una sociedad de productores libremente asociados. Y qué puede ser más pertinente que la síntesis de sus pensamientos combinados, para extraer la conclusión, de que sus desobediencias programáticas, siguen manteniendo la razón histórica cuando planteaban ( que no son sus palabras ) que si no se liquidan con igual grado en la realidad y en nuestro ser interior los vestigios de la colonialidad, la opresión epistémica, si no hay democracia participativa y protagónica real del pueblo, sin control político efectivo de los ciudadanos sobre los funcionarios que eligen —locales y de las altas instancias—, sin un control y una planificación conciente y democrática de la producción y distribución de los bienes y servicios para beneficio de todos y si no se suprime la intervención burocrática de todo partido obstaculizando el nacimiento y desarrollo del poder popular, no será posible que pueda surgir una patria de repúblicas independientes y soberanas, una sociedad socialista continental. Y, por consiguiente, no podrá construirse un desarrollo humano integral real como está planteado en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
De este modo, en aras de adentrarnos sistemáticamente en la investigación nos afiliamos al faro del materialismo dialéctico como método de estudio de la humanidad en el tiempo y su realidad social y en el caso concreto de la presente búsqueda nos asistiría como heurística para explicar la fuerza material que hay en el pensamiento triangular, Bolívar, Guevara, Chávez.
Así las cosas, esta investigación urgente, se inscribe en la búsqueda de una filosofía de la liberación, que ayude al pueblo venezolano a precisar la potencia de lo real que no ha podido ser, para conseguir, juntando, conectando y entrelazando estas tres visiones del mundo en una perspectiva teórico-práctica actualizada y urgente para ponerla en función de releer e interpretar nuevamente el mundo para avanzar en la construcción de una nueva sociedad más justa y más igualitaria que es lo que está planteado con mayor fuerza y claridad desde el pasado 3 de enero reciente en Venezuela.
Es hora de entregarle todo el poder a la Junta Patriótica de Salvación.