Restaurar la democracia y soberanía sin Delcy y sin sus dueños

Viernes, 23/01/2026 02:49 PM

Primero, hagamos recuento y ordenemos las ideas y hechos, que saquen de la euforia a los unos y de la tristeza o frustración a los otros. Los venezolanos, desde el pasado 03/01/2026, nos encontramos sitiados por los mismos cómplices que dieron el golpe de Estado el pasado 28/07/2024, al cometer el fraude electoral, seguido de represión, cárceles y muertes, con la particularidad de que todo el llamado Estado Mayor Cívico Militar-Policial (EMCM) de Nicolás Maduro Moros, liderados por los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez, lo traicionaron, permitiendo la masacre de soldados y civiles venezolanos, además del círculo de custodios cubanos del anillo de seguridad, que fue masacrado, gracias a que el Ministro de la Defensa, General/J Vladimir Padrino López desmontó todos los mecanismos y tecnología militar que permitieran repeler y combatir la acción de extracción que hicieron los Delta Force enviados por el presidente de EEUU, Donald Trump.

Allí, en dicha operación de extracción de Nicolás Maduro y de su esposa, no hubo ningún "arma secreta" estadounidense, como alardea Donald Trump, para aterrorizar e imponerse sobre los que caigan en su psicoterror. Lo que sucedió fue una combinación de la chapucería y boconería criolla, en coordinación con la traición y acuerdos del EMCM, cuyos últimos retoques se acordaron en Qatar con el gobierno de Trump, para que la operación fuese fácil y limpia, tanto, que los robocops del Delta Force, jamás antes habían sentido que le quitaban el caramelo a un niño o como si golpearan a una anciana inválida.

En cuanto a los muertos, para ellos (conjurados e invasores) eran necesarios como daño colateral. Con la masacre, los invasores impusieron terror en la población venezolana -a posteriori- y dieron una dura advertencia a Delcy Rodríguez y a todo el resto de guapetones del EMCM. A partir de esa madrugada, el conductismo empezó a hacer lo suyo: un premio o un castigo a los conjurados, para que no se les ocurra desobedecer sus designios, sabiendo Trump y Marco Rubio que están tratando con delincuentes de altos quilates y capaces de traicionar hasta a su madre.

Mientras tanto, Delcy Rodríguez, como Regente Encargada de Venezuela y sus perros de caza, atenidos a un decreto espurio que redactó Jorge Rodríguez y ella emitió, han desatado una persecución de todo aquel que celebre o manifieste alegría por la salida de Nicolás Maduro, al igual que contra quienes tengan en sus teléfonos móviles videos, imágenes o noticias relacionadas con la extracción o su regencia; y con el decreto de conmoción nacional, los conjurados han buscado exitosamente "por ahora", impedir toda protesta, agrupación, movilización popular y cualquier acto que ponga en peligro o desestabilice la calma paróxica y control social que necesitan, tanto Donald Trump y sus cómplices para sacar, explotar todos los recursos posibles y controlar la nación, como los conjurados, para demostrar que tienen el control social y son indispensables o necesarios para consolidar la Regencia y Protectorado estadounidense.

A este evento nocturno esperado por tirios y troyanos en Venezuela, aunque no con tal nivel de traición y de traidores, se sucedió una madeja de acontecimientos de contención social y brazos caídos que lideraron otros tantos conjurados, como Diosdado Cabello Rondón, en un circo compartido con Caryslia Rodríguez en nombre del Tribunal Supremo de Justicia, Tarek William Saab, a cuenta de ser el Fiscal General de la República, y, así, esta conjura se extendió en una complicidad, deliberada y con miedo por estar encochinados en corrupción, en todos los ministros, vices, diputados nacionales y regionales, gobernadores, alcaldes, concejales, directores, amantes y todos cuanto son cómplices del secuestro del poder y de los recursos energéticos, minerales, naturales y económicos de Venezuela

A partir de la conjura, Donald Trump fue muy expedito y claro en señalar a los cómplices traidores a la patria venezolana, es decir, al EMCM encabezado por Delcy Rodríguez y comenzaron las instrucciones directas, tanto de Trump, como de su Secretario de Estado, Marco Rubio, dando así, inicio a la Regencia y Tutelaje de Venezuela, perdiendo ésta la condición de soberana y, por tanto, perdiendo la condición de República, en la que sus propios verdugos connacionales se encargaron de entregarla a la potencia imperial de Estados Unidos de Norteamérica (EEUU), en un doble beneficio (hasta nuevo aviso y mientras las partes tengan las cartas apropiadas del control social), en el que Delcy Rodríguez y sus cómplices preserven el sometimiento de la población y entreguen al gobierno estadounidense el control absoluto del petróleo y sus derivados, además del oro, plata, hierro, coltán, coque, bauxita, madera, tierras raras, amén del establecimiento del asiento geopolítico estratégico de EEUU en territorio venezolano, por siempre, a cambio de que Donald Trump perdone la vida de estos miserables y, supuestamente, cuando tenga el control absoluto de todo y el país marche según los designios estadounidenses, ellos podrían retirarse a los paraísos en donde desde hace muchos años han guardado sus riquezas fastuosas. Nada de revolución, nada de socialismo; nada de izquierda, nada de derecha y nada del centro; nada de soberanía y nada de democracia. Se trata del taparrabos de ellos.

Dicho en palabras más diáfanas, la Regente (E) Delcy Rodríguez y el resto de delincuentes del EMCM están entregando la soberanía, los recursos, la tierra y la patria venezolana, a cambio de su vida, impunidad y su libertad, para disfrutar de todo lo robado hasta el presente, a la vuelta de un lapso perentorio en algún paraíso en donde tienen guardado el botín.

A todas éstas, Nicolás Maduro no es más que un pobre diablo que no tiene al día de hoy ningún valor político o económico, quien además tampoco es presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, porque cometió un fraude electoral y se mantuvo en el poder a la fuerza hasta su captura y encarcelamiento. Lo de su doble nacionalidad, si es nacido en Colombia, puede ser falso o cierto y eso no cambia en nada lo que concierne a la República Bolivariana de Venezuela.

Lo fundamental, pasada la etapa de negación o de estupidez, para tristeza de unos y alegría de otros, es que para Donald Trump y para los conjurados venezolanos no importa la verdad, así como no les importó nunca el pueblo trabajador, ni les importó un rábano ningún principio socialista, sino que, en nombre de ello, se han cogido un país para desangrarlo, a cambio de espejitos o espejismo: ayer, Maduro y su EMCM; hoy, Donald Trump y sus cómplices.

Por supuesto, en el Acuerdo Trump – Conjurados del EMCM, no están todos y faltan aún, otras traiciones por develarse, entre fugas, suicidados por órdenes de los hermanitos Rodríguez y del Mujiquita Diosdado, muertes extrañas y entregas controladas a la CIA y tribunales estadounidenses. El resto de menor jerarquía, son esos corruptos de carroña, que estarán a disposición en el lugar y momento justo, para el circo y la representación, además de los chivos expiatorios que necesitan las masas para drenar sus iras y odios. Esos relegados por Nicolás Maduro que ahora se arriman a Delcy y Jorge, son parte de esos desechos que no estarán entre los bendecidos por Donald Trump, pero que son necesarios para saciar la furia de las masas embrutecidas por el fanatismo, la ignorancia aprendida y las mentiras.

Por otra parte, desde las antípodas, la mayoría de los venezolanos decidieron votar por Edmundo González Urrutia (EGU), como una forma de expresar unívocamente su rechazo por Nicolás Maduro y dejando en claro que desde hace años no hay "polarización política en Venezuela", pese a que muchos gobiernos le han limpiado el expediente a Nicolás Maduro, aferrándose a esta conseja.

Eso no fue suficiente. Los ciudadanos de a pie, ex candidatos que participaron en las elecciones del 28/07/2024, menores de edad, viejos enfermos, periodistas, reporteros, analistas políticos, estudiantes, profesores universitarios, campesinos, maestros y trabajadores en general, terminaron pagando con su libertad y sus vidas, la defensa del voto, porque "votaron, contaron y defendieron", excepto este pobre señor, que no midió las consecuencias de prestar su nombre para encabezar una candidatura que nucleó el voto rechazo contra Maduro.

EGU como presidente electo por la mayoría de los venezolanos en más de un setenta por ciento, terminó pidiendo piedad a sus verdugos y entregándose a los designios de Jorge Rodríguez y Diosdado Cabello, quienes lo mostraron televisado con todo un performance, de una mesa, papeles, una botella de whisky y un jardín con piscina de fondo, en la Embajada de España en Caracas, firmando sus condiciones y capitulando ante los fraudulentos golpistas, para, enseguida, salir en un dulce y exquisito exilio a España, en donde no es considerado Jefe de Estado y de Gobierno, favor que favoreció a Nicolás Maduro, dejando colgados de la brocha a millones de venezolanos que sí padecimos en carne propia las consecuencias de esa gesta democrática del 28J. Lamentablemente, EGU no se hizo merecedor del cargo.

En esas antípodas, en cuanto a las oposiciones al régimen dictatorial en Venezuela, al día de hoy, después de defenestrado el dictador Nicolás Maduro y entregado el país como Protectorado a los EEUU, absolutamente, nadie puede reclamar ninguna patente de corso, a cuenta de algún liderazgo ahorrado en años, ni ningún derecho de pernada (ius primae noctis), por cuanto a partir del fraude electoral, represión, muertos y cárcel del 28/07/2024, se maceró en Venezuela un liderazgo colectivo, anónimo y protagónico del pueblo venezolano, de donde emergieron nuevos sujetos políticos, entre los presos por su honestidad y claridad en llamar las cosas por su nombre y enfrentar a los conjurados abiertamente, exiliados, jóvenes, viejos, profesionales, obreros y madres sufrientes, que, aunque silenciados por Nicolás Maduro, Delcy, Jorge, Diosdado Cabello, Padrino López, Caryslia Rodríguez y el pusilánime criminal de Tarek William Saab, emergen en cada rincón de Venezuela, la patria a la que le confiscaron el derecho a vivir feliz y en paz, a la que le arrebataron la infancia de sus niños y la juventud a sus jóvenes, a la que le quitaron el desarrollo profesional de sus estudiantes, todo, a cambio de hambre, miseria, corrupción, mediocridad, ignorancia y muerte.

Mucho menos derecho, en lo absoluto, tienen Donald Trump y el imperio estadounidense, a cuenta de que fue él, Donald Trump, quien tuvo el coraje de extraer y defenestrar a Nicolás Maduro, sin esconder el interés imperial, crematístico, inmoral y criminal, que en nada se emparenta con la democracia, el respeto por la soberanía y la paz. Ciertamente, Donald Trump nos quitó una lacra, pero siguió en complicidad con las otras, para alcanzar sus fines más abyectos y, sobre todo, blufeando y amagando con lo que no tiene y no puede, ante unos estúpidos, cobardes y corruptos, como los son los hermanitos Rodríguez y el resto del EMCM. Fue todo un acto de piratería contemporánea.

Todo lo anterior expuesto no son sino, apenas, algunas aristas de todos los elementos que determinan el contexto que debemos tomar en cuenta, entre otros tantos, para partir de bases realistas, sin caer en el pragmatismo que simule la entrega pasiva y pacífica de Venezuela, a cuenta del mal menor, el cambio de unos ladrones por otros o el afán de parecernos al verdugo, con un endorracismo que nos lleve a creer o ansiar ingenuamente que seremos estadounidenses a cuenta de Protectorado.

No podemos olvidar que todo el amor de Donald Trump por Venezuela y el del expansionismo imperial estadounidense, no es más que la extracción y apropiación indebida e injusta de todos los recursos, comenzando, apenas, por el petróleo y siguiendo con el resto, convertidos, ahora, en la despensa de EEUU.

Los escenarios para la restauración de la democracia y la soberanía venezolana son muchos, porque mientras el ser humano exista, siempre habrá insospechadas posibilidades, pese a las circunstancias, que jamás son ideales.

Estos serían algunos de los escenarios posibles y no posibles:

  1. Extensión del período de interinidad de 90 días, a la fraudulenta Regente, como lo establecen los artículos 233 acerca de la falta absoluta y 234 en relación con la falta temporal, de la vigente Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV: 1999); el 234 permite 90 días más que le extiende de manera mañosa, su hermano e ideólogo de la traición, Jorge Rodríguez, desde su condición de presidente de la Asamblea Nacional (AN), hasta cumplir el lapso de los 180 días que indican la "ausencia definitiva" del presidente de la República Bolivariana de Venezuela, ateniéndose al artículo 233 en esta farsa y entregando la encargaduría de la presidencia y Regencia en nombre de Donald Trump, a su hermano, quien en un lapso de 30 días debe preparar los procesos electorales en Venezuela, hecho que no sucederá, porque;

  1. Los hermanos Rodríguez y el resto del EMCM buscarán hacerse los necesarios e imprescindibles ante su dueño, Donald Trump, lo que significa que, por algún capricho de ellos, extenderán el llamado Estado de Conmoción Nacional y usarán el nombre de Nicolás Maduro como estafeta para prorrogar y extender la espera innecesaria del retorno del prisionero indeseable, hasta que Donald Trump los releve por otros más entreguistas que le garanticen la estabilidad del Protectorado;

  2. Donald Trump ha dejado bien claro que, por un largo tiempo no habrá elecciones en Venezuela y que Delcy y su EMCM, además de que "lo están haciendo muy bien" en favor de Donald Trump y la entrega de Venezuela como Protectorado, ellos están preparando el camino para entregar a quienes él decida;

  3. Donald Trump, ha dejado colar en los medios que considera involucrar a María Corina Machado en la transición de Venezuela, lo que hace sospechar, que entre otras opciones, contemple salir de Delcy Rodríguez y del resto del EMCM, obligándolos a entregar simbólicamente el gobierno a EGU, como legítimo presidente, a sabiendas de que este señor no pasará de hacer nada y dejará que María Corina Machado (como vicepresidenta), gobierne y continúe el Protectorado en nombre de Donald Trump, con un relativo estado de bienestar social, bajo el espejismo de aumentos salariales y funcionamiento de servicios esenciales de la población, lo que le daría un corretaje y margen de maniobra a Donald Trump, de 4 años, que sería más tiempo del que él estará en la presidencia de EEUU, pero suficiente para ordenar el control y explotación de los recursos energéticos, establecimiento de bases militares y el afianzamiento del Protectorado de EEUU sobre Venezuela;

  1. Alzamiento armado de los principales componentes y elementos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), hecho imposible de darse, porque esta institución ha sido destruida moralmente, al estar conformada, mayoritariamente, por elementos o efectivos castrenses corruptos, en todos los niveles y jerarquías, en un divorcio con la población civil, contra la que, históricamente, han arremetido, al punto de que hoy, la mayoría casi absoluta de la población civil, odia y rechaza, abierta y veladamente, a cualquier persona que porte un uniforme militar o policial; además, tanto militares como funcionarios policiales no están acostumbrados a maniobras militares reales, sus oficiales y cuadros medios carecen de todo liderazgo y respetabilidad y, en definitiva, en la historia mundial, ninguna fuerza armada militar se ha alzado en armas, para entregarle el poder a ningún civil, porque vocacionalmente no son demócratas, sino más de lo mismo;

  2. Queda otra opción, que tanto los conjurados con Delcy Rodríguez al mando, como Donald Trump, subestiman y es la del alzamiento insurreccional, atenido constitucionalmente, al artículo 350 que establece: "El pueblo de Venezuela, fiel a su tradición republicana, a su lucha por la independencia, la paz y la libertad, desconocerá cualquier régimen, legislación o autoridad que contraríe los valores, principios y garantías democráticos o menoscabe los derechos humanos"; creando una revuelta y alzamiento popular, aprovechando que la Regente (E) y su EMCM carecen de todo liderazgo y gozan del rechazo rotundo de la mayoría nacional y tomando en cuenta que las fuerzas militares de Donald Trump carecen de capacidad y aguante de una incursión a nivel nacional y adaptabilidad en poco tiempo, lo que significaría, de darse el caso de que Trump decidiera invadir Venezuela, en primer lugar, su caída y destitución como presidente de EEUU y su fracaso más evidente en política internacional, cuyas consecuencias abrirían las puertas a una nueva geopolítica mundial, frente a la Unión Europea (EU), su control de la OTAN y frente a Rusia y China, pagando de diversas maneras, sus abusos, desplantes y ofensas repartidas por el mundo; igualmente, en medio de la insurrección, invocar la Carta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en amparo de Venezuela y solicitar el apoyo abierto y directo del reino y del gobierno de España, como parte fundante de Hispanoamérica, de la que Venezuela es parte; abrir negocios con mejores condiciones y garantías para todas las transnacionales petroleras estadounidenses, europeas, asiáticas y rusas; apresar a todos los conjurados y cómplices de Nicolás Maduro, de los hermanos Rodríguez y de Donald Trump; establecer un Tribunal Superior Ad Hoc, venezolano, que enjuicie a los conjurados, criollos y extranjeros y los que han cometido crímenes de Lesa Humanidad, entregarlos a la Corte Penal Internacional (CPI); incautar inmediatamente, todos los bienes de Nicolás Maduro y de todos los conjurados que encabezan los hermanos Rodríguez y el EMCM; llamar en un lapso perentorio, a una Asamblea Nacional Constituyente, para la organización de las instituciones, restablecer el orden nacional, restablecer relaciones diplomáticas con el mundo y reingresar formalmente, en los organismos internacionales de Derechos Humanos y de la justicia.

Estoy seguro de que hay muchos caminos para restaurar y construir una democracia con sentido nacionalista en Venezuela, con los más capaces de la patria. A Donald Trump no le queda mucho corretaje político en EEUU y el mundo, además de que él carece de visión estadista, pese a que tiene una gran experiencia como millonario extorsionador y ladrón de capitales en el sector empresarial. Su ego es su propio enemigo. Su historial lo llevará a la cárcel o a la muerte. Y, en lo que concierne a los delincuentes ladrones, corruptos y asesinos que hundieron a los venezolanos y hoy se pavonean como los regentes, tampoco les queda tiempo. Ya veremos.

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