Un pueblo que no esté decidido a morir por su soberanía, ¡No existe! Y No quiero pertenecer a él, váyanse a la Mierda!

Jueves, 22/01/2026 01:50 AM

  1.  Existen diminutos "seres", tan insignificantes, tan nulos e indefinidos, tan deprimentes y desahuciados de sí, que lo único que les interesa en la vida es lo MATERIAL. Es el espectáculo de la ruina de toda moral, en pocas palabras, porque sólo buscan… ¡el dinero! Cierta clase de "seres" que desde que nacen se han dedicado a buscar el fulano "El Dorado". Son los que dicen: "Con tal de que me aumenten el sueldo, con tal de tener billete, que se haga con este país (Venezuela) lo que le venga en gana a Estados Unidos". Son esos diminutos "seres", como dice la Biblia, que se venden por el burdo PLATO DE LENTEJAS. Y han andado buscando ese fulano plato que a la postre, en el horizonte éste se les terminó apareciendo en forma de El Sueño Americano, y hasta allá fueron y, ¡Milagro! ¡lo encontraron!: horror, desprecio, asco y pura MIERDA!

  2. Son "seres", permítasenos llamarlos "seres", algunos de los cuales están aquí con nosotros y engañan con sus apariencias, tratando, sobretodo, de parecer a lo sumo gentes. Son "seres" que lo mejor que hacen es BALBUCEAR. Han balbuceado tanto desde niños, que así quedaron… Balbuceantes. Malcriados. Niños malcriados, y más tarde, terminaron ¡Tartamudos! Nunca, los pobres, pudieron pensar por sí mismos. Sólo aprendieron a repetir cosas simples, elementales como "libertad", "tengo derecho a…". "yo creo que…". Les da pánico pensar, discernir, buscar un rumbo con entereza y con valores propios.

  3. No llegan siquiera, es duro decirlo, a GUIÑAPOS. Pero hablan y exigen. Votan. Piden. Reclaman, ¡balbucean! Pero hay que pagarles todos los meses porque están en nómina, saben firmar y tienen una cédula. En la cédula una foto, y en esa foto ellos, ¡esperpénticos! ¡Gentes! También deciden y tienen derechos. Y algunos, estudios. Se han graduado muchos de ellos en la UCV, o en la ULA, en la UCAB o en LUZ. Muchos de ellos son doctos… exigen ser escuchados. Aunque ellos mismos nunca escuchen…. Les importa un carajo lo que los demás digan o piensen. Están decididos a nunca escuchar, ni pensar, ni mucho menos cambiar.

  4. Son "seres" que no tienen historia, que no conocen la historia de su país o que al menos no les interesa. Todo les da lo mismo. "Seres" sin DESTINO ni propósito alguno en este mundo. Pero se llaman venezolanos, y eso da pánico. Eso en sí es un absurdo y una contradicción. A ellos les da igual ser pateados y conquistados por fuerzas que les desprecien y que les llamen BASURA. Por fuerzas que de hecho les están expulsando como lacras allá lejos, por un presidente que dice que se cogerá nuestro petróleo y nuestros recursos. Les da igual ser esclavos, insistimos, porque sólo piensan en el BILLETE. Pero son muchos. Eso es terrible. Son millones. Tantos que podrían decidir. Les da igual tener o no tener un Himno Nacional. Les da igual que exista o que no exista Simón Bolívar. Que odian haber nacido en esta tierra, y que se cagan con todas las de la ley en la CONSTITUCIÓN NACIONAL.

  5. Pero esto también ocurrió en el pasado. Todo se repite. Vino un hombre que nos libertó de los españoles. Un HOMBRE de Verdad que cruzó páramos, mares y ríos, montañas inmensas y escarpadas con sus tropas para hacernos libres, que liberó la Nueva Granada, Panamá, Ecuador, Perú y Bolivia y quiso hacer un continente poderoso, noble y justo, y fue traicionado por los que nunca quieren pensar ni actuar ni decidirse por una Patria Grande. Millones lo dejaron solo. A millones no les importó que muriera vilmente abandonado en Santa Marta, vilmente desconocido por su propio país, vilmente ultrajada y desconocida su inmensa obra inmortal. Murió como un majadero, y por años ni siquiera se supo donde habían dejado sus huesos.

  6. Hay "seres" a los que nada de eso les importa. Que vinieron a este mundo a ver pasar el cadáver de los grandes hombres ante sus cadavéricos ojos y así, nunca mover un dedo para elevarse, para ser mejores, para ayudar en algo noble a su pueblo. Y así como vinieron se van, se han dio, como sombras que fueron toda su infértil vida. Lástima. Lastimosamente. Pero no se enteran. Nunca se enterarán. Pero eso sí, siempre querrán cobrar en exceso, exigir, estarán balbuceando, opinando, exigiendo LIBERTAD! Y repito, pidiendo PLATA, MUCHA PLATA.

  7. Insensibles. Vacuos y vagos. Grises, ambivalentes, laxos y ladinos. En general, lánguidos, de una tristeza indecible, con un halo de podredumbre y de muerte y de inexistencia tenaz por donde pasan. Son muchos. Hacen peso, y van murmurando cobardemente hasta que sientan que un día puedan coger a Dios por la chiva y declararse LIBRES en la fístula de su cráneo y por lo tanto decididos a matar en nombre de la LIBERTAD. Sí, llevan en su oscuro interior un volcán de odio retinto contra ellos mismos, un mar de bilis interior que sólo lo justifican matando al otro, porque esa es la vía, el camino hacia la LIBERTAD; ¡Dios mío!, la atroz ignorancia y cobardía que los desquicia y destroza y desintegra a una Nación. Contra eso, como diría Schiller, ni los mismos dioses pueden. Por eso crucificaron a Jesús y no por ninguna otra razón. ¡Sépase!

  1.  Existen diminutos "seres", tan insignificantes, tan nulos e indefinidos, tan deprimentes y desahuciados de sí, que lo único que les interesa en la vida es lo MATERIAL. Es el espectáculo de la ruina de toda moral, en pocas palabras, porque sólo buscan… ¡el dinero! Cierta clase de "seres" que desde que nacen se han dedicado a buscar el fulano "El Dorado". Son los que dicen: "Con tal de que me aumenten el sueldo, con tal de tener billete, que se haga con este país (Venezuela) lo que le venga en gana a Estados Unidos". Son esos diminutos "seres", como dice la Biblia, que se venden por el burdo PLATO DE LENTEJAS. Y han andado buscando ese fulano plato que a la postre, en el horizonte éste se les terminó apareciendo en forma de El Sueño Americano, y hasta allá fueron y, ¡Milagro! ¡lo encontraron!: horror, desprecio, asco y pura MIERDA!

  2. Son "seres", permítasenos llamarlos "seres", algunos de los cuales están aquí con nosotros y engañan con sus apariencias, tratando, sobretodo, de parecer a lo sumo gentes. Son "seres" que lo mejor que hacen es BALBUCEAR. Han balbuceado tanto desde niños, que así quedaron… Balbuceantes. Malcriados. Niños malcriados, y más tarde, terminaron ¡Tartamudos! Nunca, los pobres, pudieron pensar por sí mismos. Sólo aprendieron a repetir cosas simples, elementales como "libertad", "tengo derecho a…". "yo creo que…". Les da pánico pensar, discernir, buscar un rumbo con entereza y con valores propios.

  3. No llegan siquiera, es duro decirlo, a GUIÑAPOS. Pero hablan y exigen. Votan. Piden. Reclaman, ¡balbucean! Pero hay que pagarles todos los meses porque están en nómina, saben firmar y tienen una cédula. En la cédula una foto, y en esa foto ellos, ¡esperpénticos! ¡Gentes! También deciden y tienen derechos. Y algunos, estudios. Se han graduado muchos de ellos en la UCV, o en la ULA, en la UCAB o en LUZ. Muchos de ellos son doctos… exigen ser escuchados. Aunque ellos mismos nunca escuchen…. Les importa un carajo lo que los demás digan o piensen. Están decididos a nunca escuchar, ni pensar, ni mucho menos cambiar.

  4. Son "seres" que no tienen historia, que no conocen la historia de su país o que al menos no les interesa. Todo les da lo mismo. "Seres" sin DESTINO ni propósito alguno en este mundo. Pero se llaman venezolanos, y eso da pánico. Eso en sí es un absurdo y una contradicción. A ellos les da igual ser pateados y conquistados por fuerzas que les desprecien y que les llamen BASURA. Por fuerzas que de hecho les están expulsando como lacras allá lejos, por un presidente que dice que se cogerá nuestro petróleo y nuestros recursos. Les da igual ser esclavos, insistimos, porque sólo piensan en el BILLETE. Pero son muchos. Eso es terrible. Son millones. Tantos que podrían decidir. Les da igual tener o no tener un Himno Nacional. Les da igual que exista o que no exista Simón Bolívar. Que odian haber nacido en esta tierra, y que se cagan con todas las de la ley en la CONSTITUCIÓN NACIONAL.

  5. Pero esto también ocurrió en el pasado. Todo se repite. Vino un hombre que nos libertó de los españoles. Un HOMBRE de Verdad que cruzó páramos, mares y ríos, montañas inmensas y escarpadas con sus tropas para hacernos libres, que liberó la Nueva Granada, Panamá, Ecuador, Perú y Bolivia y quiso hacer un continente poderoso, noble y justo, y fue traicionado por los que nunca quieren pensar ni actuar ni decidirse por una Patria Grande. Millones lo dejaron solo. A millones no les importó que muriera vilmente abandonado en Santa Marta, vilmente desconocido por su propio país, vilmente ultrajada y desconocida su inmensa obra inmortal. Murió como un majadero, y por años ni siquiera se supo donde habían dejado sus huesos.

  6. Hay "seres" a los que nada de eso les importa. Que vinieron a este mundo a ver pasar el cadáver de los grandes hombres ante sus cadavéricos ojos y así, nunca mover un dedo para elevarse, para ser mejores, para ayudar en algo noble a su pueblo. Y así como vinieron se van, se han dio, como sombras que fueron toda su infértil vida. Lástima. Lastimosamente. Pero no se enteran. Nunca se enterarán. Pero eso sí, siempre querrán cobrar en exceso, exigir, estarán balbuceando, opinando, exigiendo LIBERTAD! Y repito, pidiendo PLATA, MUCHA PLATA.

  7. Insensibles. Vacuos y vagos. Grises, ambivalentes, laxos y ladinos. En general, lánguidos, de una tristeza indecible, con un halo de podredumbre y de muerte y de inexistencia tenaz por donde pasan. Son muchos. Hacen peso, y van murmurando cobardemente hasta que sientan que un día puedan coger a Dios por la chiva y declararse LIBRES en la fístula de su cráneo y por lo tanto decididos a matar en nombre de la LIBERTAD. Sí, llevan en su oscuro interior un volcán de odio retinto contra ellos mismos, un mar de bilis interior que sólo lo justifican matando al otro, porque esa es la vía, el camino hacia la LIBERTAD; ¡Dios mío!, la atroz ignorancia y cobardía que los desquicia y destroza y desintegra a una Nación. Contra eso, como diría Schiller, ni los mismos dioses pueden. Por eso crucificaron a Jesús y no por ninguna otra razón. ¡Sépase!

Nota leída aproximadamente 267 veces.

Las noticias más leídas: