Un amigo, desde el exterior, unos 3 días atrás, me envió un correo, en el cual, como angustiado, me pregunta: "¿Eligio, en realidad, qué está sucediendo allá?" Lo que sigue es mi respuesta:
Buen día querido amigo.
Mi opinión, la he venido exponiendo de manera discreta, en función de lo que acontece, desde hace un buen tiempo. Revisa mis trabajos. En Trump, dadas todas las circunstancias, ha prevalecido la idea de acordarse con el gobierno. No creo que haya estado, en verdad, en sus planes, invasión a gran escala o guerra, como primera opción. Lo que niega la haya tenido, pero también tiene serias dificultades de distinta naturaleza, como el problema militar y la ausencia de una oposición realmente estructurada no en que apoyarse para la invasión misma y lo que haya de hacer con posterioridad. Sabiendo, además, dada las conversaciones persistentes, que, en el gobierno, ha prevalecido la idea de llegar a acuerdos, lo que es por demás conveniente a ambas partes.
EEUU necesita de nuestros recursos, sobre todo petroleros y Venezuela, por varias circunstancias, como mercado fluido y cercano, capitales disponibles y tecnología, necesita de ese país; la conveniencia es mutua y, en consecuencia, material y moralmente, válida. Pero los inconvenientes derivados desde los tiempos de Chávez, por malos diagnósticos de éste y sus asesores, más la intermediación de una oposición obstinada y EEUU mismo, en la idea de imponerse a la fuerza, han hecho que, la recomposición de esas relaciones, haya sido difícil.
En esta segunda etapa de Trump, Marco Rubio, como representante de los republicanos de La Florida, de quien bien sabes, ve, en Venezuela, el falso espejismo de Cuba, se convirtió en otro escollo más para esa recomposicíon. Por eso y otras cosas más, contribuyó a darle más apoyo, en EEUU, a la oposición extremista venezolana.
Mientras el gobierno venezolano, pese su discurso enredado hacia el público, desde los tiempos de Chávez, ha estado dando a EEUU muestras de querer acordarse, lo que Trump percibe, la oposición extremista intercede, valiéndose ahora de Rubio y sus emociones, para impedir ese acuerdo; dado que, eso significaría el hundimiento definitivo de ella; como decimos en Venezuela, eso la "sacaría del juego".
A mi parecer, Trump sabe de todo esto, bastante bien. Sus gestiones a través de Grenell, mantenidas más de las veces en secreto, eso revela.
Ahora, ¿Qué pasó el sábado 03 de enero? ¿Qué podría estar sucediendo?
Veamos. Trump, decidió acordarse con el gobierno venezolano, dado que la oposición de MCM no tiene respaldo significativo dentro, por lo menos, no tiene organización, estructura, ni moviliza gente. Tampoco tiene apoyo militar.
Al llegar aquí, al tema militar, es digno tomar en cuenta un rasgo del ejército venezolano. Los ricos, en Venezuela, no mandan a sus hijos a las escuelas militares. Estas se llenan de hijos de la clase media baja y de arruinados, como quien esto escribe, desde el nacimiento, que no pueden costear los gastos universitarios. De modo que los mandos del ejército, desde sargentos hasta generales, mayoritariamente, están en manos de personajes de ese origen.
Si, en algo se equivocó la izquierda en Venezuela, en la década del 60 del siglo XX, fue en la evaluación del ejército venezolano. El mismo que, en ese tiempo, produjo dos levantamientos, de gran magnitud, Carúpano y Puerto Cabello, en apoyo de ella y contra la clase dominante y el imperialismo. De ese ejército, emergió Chávez y el golpe posterior al suyo y toda la fuerza militar que a él apoyó y apoya a Maduro. Este, es un fenómeno singular en Venezuela y mucho tiene que ver con el petróleo y las imágenes de Bolívar y Sucre.
Trump sabe todo eso. Pese a sus intentos, sanciones, etc. y, por último, el bloqueo militar en el Caribe, no produce reacción interna ninguna contra el gobierno; de la multitud ni de los militares; al contrario, generó un multitudinario rechazo. Sabe, el presidente de EEUU, que esa opción no la ha tenido ni la tiene.
Te puedo asegurar que, la determinante mayoría de los venezolanos que aquí vivimos, pese sus inconformidades con el gobierno, por diversos asuntos, no apoya invasión, injerencia de EEUU y está dispuesta a todo contra eso. Y la Sra. MCM y sus aliados, por insistir en eso, han perdido mucha fuerza. En ese mundo opositor se multiplica la división.
Para resumir. El gesto de Trump, de secuestrar a Maduro, valiéndose de la tecnología y lo que llaman "inteligencia" militar, pero mostrándose dispuesto a conciliar con el gobierno emergente de Delcy Rodríguez, tanto que hasta apostrofó, descalificó a la señora MCM, diciendo lo que ya te dije, que "no tiene respaldo, que es débil, no está en capacidad de manejar la transición", es muestra que, por ahora, está decidido, a manejarse frente a Venezuela, diplomáticamente. Pero raptó a Maduro para dejar la impronta, la idea, la que de paso publicita, que sometió, dominó a los gobernantes, al ejército y al movimiento popular. Es decir, entra en conversaciones diplomáticas, para buscar acuerdos, dado que bien sabe que el gobierno y toda Venezuela consciente, está de parte de esa práctica. Esas negociaciones, llevadas con atención a la soberanía, gozarían de respaldo en la multitud. Sólo se opone el universo encabezado por MCM, pues ella y ellos desean, por razones nada difíciles de entender, que eso se produzca bajo su mandato. Pero la mayoría de los venezolanos, por lo menos la parte más consciente, no la ve a ella y a sus más cercanos seguidores, como pertinentes para manejar ese asunto.
Aquí, toda la oposición ajena a la Sra. Machado, como antes dije, incluso aquella que ha sido víctima del gobierno, por apresarle militantes, se opone a ella y a las intenciones de Trump de someternos. Factores de esa oposición empiezan a hablar de la formación de un Frente Patriótico, como este humilde servidor ha planteado y de la recomposición del gobierno de acuerdo a esta nueva realidad.
Trump, todo eso sabe. Por eso, para terminar, optó al fin, por entrar en conversaciones, pero produjo el fenómeno o hecho inherente a Maduro, para dejar sentada la falsa idea que logró el control del país, como por intermedio de un acto de magia y darle valor a su falsa acusación, relacionada con un supuesto Cartel de los Soles.
Nunca antes, en muchos años, yo había visto a tanto venezolano, acordado en una causa como esta, contra los intentos de injerencia de EEUU y particularmente de Trump en nuestros asuntos.
En concreto, según lo que percibo, Trump optó por las negociaciones, lo que los venezolanos ansiamos, queremos, por muchas razones. Pero, para satisfacer a los suyos y a la oposición que le ruega nos haga la guerra para ponerle en el gobierno, hizo ese acto, "como mágico", propio de Houdini. Pero dado que, Trump no domina el país, pues como te dije, no tiene apoyo militar interno, ni popular, tampoco le conviene desatar una guerra, se vende la falsa idea que, el gobierno, se entregó en los brazos de Trump. Y hasta la oposición injerencista habla de una muy corta transición para ellos entrar a Miraflores. Pero te advierto, Trump mismo, pues le conviene, hace lo mismo.
Desde la perspectiva de la legalidad venezolana, Maduro sigue siendo el presidente, pues no ha muerto, no ha renunciado; está secuestrado. Entonces siendo así, la vicepresidente estará en las funciones que ahora tiene, hasta tanto el presidente lo siga siendo. No hay duda que, dado el respaldo que los gobernantes venezolanos tienen en el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), organismo competente para decidir cosas como esas, lo que dije, la sentencia de ese cuerpo del Estado, lo más seguro sería esa, y a Maduro le quedan 4 años de gobierno.
Los gestos de Trump, están destinados, primero, esto lo supongo, a satisfacer su ego; segundo, de esto estoy seguro, dejar la sensación en el mundo y sobre todo en la oposición que encabeza MCM, que tiene el control sobre Venezuela. Que no optó por la diplomacia, como ha venido sosteniendo y recomendando Grenell, sino que se impuso por la fuerza y, a los venezolanos todos, puso de rodilla, empezando por los factores del Estado; TSJ, Asamblea Nacional, gobernantes regionales partido de gobierno, opositores todos, ajenos al universo que lidera MCM y, sobre todo, las fuerzas armadas y la multitud, cayeron en los brazos de Trump.
Pero también, tiene la intención, como ya hay quienes eso dicen, de implantar la idea a lo interno, de lo que ya comenté, que el gobierno fue sometido en su totalidad, también las fuerzas armadas, para generar divisiones en esos dos universos.
¿Cómo imaginar qué, en cosas de horas, Trump, cual mago, logró poner de acuerdo a todo el espacio político, personajes, factores, que forman el gobierno y el Estado, para que traicionaran a Maduro, en un plan distinto al que antes tenían?
Lo que ha logrado Trump, es abrir las conversaciones, la diplomacia para buscar acuerdos, lo que, como ya dije, está en el interés nacional. Aunque repito, lo hizo a su estilo y conveniencia. Por supuesto, de esto se deriva un peligro, que quienes quedan en el gobierno, cedan más allá de lo que demanda la soberanía. Pero no salió ganando Trump. Su gesto abrió una enorme posibilidad, que está viva, para que fuerzas antes distanciadas se acerquen y busquen acuerdos en defensa de la soberanía.
La decisión gubernamental de liberar presos sin aparente justificación, partidarios, hasta militantes, de fuerzas patrióticas, es demostración de los cambios que generó el gesto violento, la amenaza de Trump. Y abre espacio, oportunidad, para que esos mismos factores hasta ahora distanciados, por malos diagnósticos, reacciones emocionales, se acerquen y acuerden políticas en defensa de la soberanía.
Por eso, yo, desde los primeros días de diciembre, como puedes leer en mis trabajos, he venido planteando la necesidad de revisar la coyuntura actual, el rango de las contradicciones, hacer las correcciones, de lado y lado, pertinentes y hasta recomponer el gobierno, de manera que, todas las fuerzas patrióticas y anti injerencistas, tengan cabida.
La respuesta que te he dado, al llegar aquí, me lleva a pensar, en colocarla como artículo en Aporrea y para que tú, lo coloques donde debes.
Gracias querido amigo por consultarme.