El Consejo Nacional Electoral, quien tiene la importante y compleja tarea de llevar a feliz término, las elecciones para las alcaldías y los concejos municipales del día domingo 27 de julio del 2025, sigue avanzando en el cronograma electoral aprobado por su directorio, cuando acordó prorrogar el lapso de presentación, modificación y sustitución de postulaciones hasta el día martes 17 de junio del 2025.
Lo cual significa que nos estamos acercarnos a solo 40 días para el día de las elecciones más locales, desde la perspectiva de la territorialidad donde hacen vida una ciudadanía investida de deberes y derechos, participando desde "una mirada vecinal" hacia la escogencia de cargos de elección popular, con la particularidad de ser las más cercanas a las personas.
Ya en la parte final del proceso de inscripción por parte de las organizaciones con fines políticos de las candidaturas para elegir alcaldías y concejalías, por un lado, nos encontramos con la presentación en bloque unido desde el Gran Polo Patriótico, la dispersión de candidaturas opositoras, ya que en muy pocos lugares presentan candidaturas unificadas y el sector perteneciente al radicalismo antichavista, mantienen su posición abstencionista.
A pesar de que las elecciones locales son las más cercanas a las personas, de manera paradójica, siempre han sido "las menos atractivas" para la población electoral, cuando mantiene una participación política que oscila entre el 20% y el 25% como promedio mundial.
Los procesos electorales locales son, por excelencia, el espacio donde la ciudadanía se reafirma en su rol de actor político fundamental. A diferencia de las elecciones nacionales, que a menudo se perciben como eventos distantes y despersonalizados, los comicios municipales permiten una conexión más directa entre el elector y el elegido.
Los candidatos a alcaldes y concejales son, por su naturaleza, más accesibles a los ciudadanos. Sus promesas y desempeños pueden ser fiscalizados de manera más efectiva, lo que fomenta una mayor rendición de cuentas.
Las elecciones locales permiten la consolidación de la territorialidad como pilar de la gobernanza y el municipio es la unidad político-territorial básica, y el espacio donde se materializan las políticas públicas.