Pronunciamiento por la lealtad a la patria: "todo 11 tiene su 13"

Martes, 14/04/2020 08:28 AM

Nosotros, militantes activos del Sistema de Fuerzas Políticas y Sociales revolucionarios de Caracas, estando en Puente Llaguno, sitio histórico donde un día como hoy, 11 de abril del 2002, recordamos la batalla que fraguaron hombres y mujeres leales a la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, a la democracia y al líder eterno de la revolución bolivariana, Hugo Chávez Frías, contra parte del alto mando militar, poderosos grupos económicos, organizaciones partidistas opositoras y dueños de medios de comunicación, que se aliaron al Departamento de Estado, al Pentágono y la Central de Inteligencia Americana (CIA) durante el gobierno imperial de George Bush hijo, para impulsar un golpe de Estado en Venezuela y derrocar a su Presidente.

Ese día, el pueblo caraqueño llevó a cabo una defensa histórica del Palacio de Miraflores en el marco del inicio de ese proceso conspirativo, conflictivo e injerencista de Estados Unidos contra nuestra sociedad que hoy persiste luego de 21 años. Ese golpe de Estado les costó la vida a 19 compatriotas que hoy recordamos en este monumento.

Desde el 11 al 13 de abril, durante 48 horas, se intentó retroceder la historia democrática latinoamericana de más de cuarenta años.

Pero, ¿qué pasó durante esas 48 horas que duró el golpe de Estado?:

Se violaron derechos humanos, garantías constitucionales y se cerraron medios de comunicación. Por medio de un solo decreto, el golpista Pedro Carmona Estanga, expresidente de Fedecámaras, junto a los principales líderes de la oposición venezolana, se autoproclamó presidente, eliminando todos los poderes públicos y la mayoría de los cargos de elección popular.

Hubo represión brutal con armas de fuego por parte organismos como la Policía Metropolitana, la Disip, la Policía de Chacao y la Policía de Baruta. Se violaron derechos humanos vinculados a la integridad personal contabilizándose más de 400 víctimas de agresiones y torturas. Se realizaron allanamientos sin procedimientos previos y sin las debidas garantías, como la presencia de fiscales del Ministerio Público.

Fue un hecho público, notorio y comunicacional las detenciones ilegales de altos funcionarios públicos entre ellos el Presidente de la República, Hugo Chávez Frías, el ministro del Interior y Justicia, Ramón Rodríguez Chacín; el diputado Tarek William Saab; los gobernadores Florencio Porras y Ronald Blanco La Cruz, y se allanaron, entre otros, residencias del Ministro de la Secretaría de la Presidencia, las instalaciones de la Policía de Caracas, la alcaldía del Municipio Libertador, el Ministerio del Ambiente y otras dependencias gubernamentales. Asimismo, se agredió la Misión Diplomática de Cuba, violando al derecho público internacional (Convenio de Viena).

En relación al derecho a ser informado y a la libertad de expresión: las televisoras privadas cercenaron el derecho de la población a recibir información justa y veraz. Favorecieron la creación de un ambiente de incertidumbre y zozobra.

Finalmente, hubo 385 comercios saqueados, con pérdidas entre los 35 y 40 millardos de bolívares de ese entonces.

Pero en medio de su frenesí, los golpistas jamás se imaginaron que un pueblo y una fuerza armada, consciente de sus derechos y participes de su destino, retomarían sin violencia el hilo constitucional. Es por eso, que haciendo honor al lema: "A todo 11 le llega su 13", hoy le volvemos agradecer a esa unión cívico militar que se consagró el 13 de abril de 2002, que permitió la retoma del Palacio de Miraflores por el presidente Hugo Chávez Frías. Así volvió la vida democrática y republicana al territorio nacional.

Es por lo anterior, que los días 11, 12 y 13 de abril de 2002 no sólo representan fechas trágicas, también representan fechas heroicas en la historia política y democrática venezolana. ¡Abril será recordado siempre como el mes de la "Lealtad cívico-militar"!

Seguidamente, los intereses estadounidenses que planificaron ese enfrentamiento pueblo contra pueblo, fueron los mismos que meses después planearon, financiaron e impulsaron el sabotaje a nuestra industria petrolera en diciembre de ese 2002.

Fueron los mismos que promovieron y ejecutaron acciones desestabilizadoras, terroristas y violatorias de los derechos humanos durante el primer mandato del presidente obrero, Nicolás Maduro, por medio de las llamadas "guarimbas" del 2014 y 2017.

Ese imperio del Norte, primero con el Decreto de Obama de 2015, ahora con Donald Trump a la cabeza, ha venido insistiendo en el sabotaje, terrorismo y bloqueo económico. Han sancionado unilateralmente a líderes de la revolución bolivariana. Nos han robado de manera descarada nuestros activos petroleros y ahorros en el exterior. Nos persiguen comercial y financieramente a fin de generar miseria en la población venezolana. Promovieron la extracción del dinero nacional, han inducido la hiperinflación y la improductividad empresarial por medio del dólar paralelo creado por ellos mismos.

De manera vil y canalla, junto a sus países aliados en Europa, han aplicado más de 300 medidas coercitivas unilaterales, ocasionando pérdidas por más 200.000 millones de euros y fuertes lesiones en la industria petrolera nacional.

Fueron capaces de aupar y reconocer la autoproclamación de un ciudadano diputado de la Asamblea Nacional como Presidente de la República, develando su desesperación por la derrota continua que esta revolución aguerrida les ha propinado en todas esas batallas.

Ni siquiera en tiempos de la pandemia global que actualmente sufre la humanidad entera ocasionada por la expansión del virus Covid-19, el gobierno de Estados Unidos ha cedido una tregua en sus agresiones contra la patria de Bolívar, de Zamora, de Simón Rodríguez y de Hugo Chávez, para salvar vidas humanas en nuestra Nación.

A pesar de todas las adversidades vividas por este pueblo revolucionario y heroico durante los últimos 21 años, los planes golpistas e injerencista de Estados Unidos han sido derrotados.

Desde aquí le advertimos a Donald Trump, que este pueblo seguirá derrotándolos en cualquier escenario conflictivo que planteen, porque la valentía de este pueblo los hace ser héroes al resistir desde su cotidianidad bajo el manto de la dignidad.

Asimismo, le recordamos a Trump que cada vez crece más el amor de este pueblo por la patria, el sentimiento nacionalista y la solidaridad con ese hijo digno y honesto de la revolución bolivariana que es nuestro amado presidente Constitucional: Nicolás Maduro.

Finalmente, desde este glorioso Puente Llaguno, transcurrido 18 años desde ese 11 de abril, que pareciera fue ayer, hablamos en nombre de ese pueblo valiente y consciente de quién es el enemigo histórico de la patria, que sigue en pie de lucha por la revolución bolivariana, alzando su voz y con el corazón latiendo cada vez con más fuerza, coreamos como dice la canción de Alí Primera: "Los que mueren por la vida, no pueden llamarse muertos".

Ese es el mejor símbolo para recordar a todos los que fallecieron en esos días. Para nosotros aun están vivos todavía, aún están con nosotros al igual que lo está nuestro líder eterno Hugo Chávez Frías.

¡¡¡VIVA LA PATRIA, VIVA Chávez, VIVAN LOS MARTIRES DE ABRIL DE 2002!!!

Caracas, 11 de abril de 2020

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