El ilustre intelectual venezolano José Gil Fortoul, quien ha sido considerado uno de los mejores constitucionalista de Venezuela, especialista en derecho constitucional, historiador, sociólogo y un digno gastrónomo de hallacas venezolanas, fue quien acuño la magnífica distinción social de: La Ciudadana Hallaca, la cual es objeto enunciativo de este artículo. ¿Por qué a un especialista de Derecho Constitucional se le ocurrió designar a una comida "La Ciudadana"?
Gil Fortoul durante el desarrollo de su vida profesional estuvo apartado de su terruño y de las tradiciones venezolanas, sobre sus reflexiones intelectuales se pueden decir que: estaban dotadas y formadas de una amplitud intelectual, que se puede sintetizar en: el pensamiento del jurista, el sociólogo e historiador, lo cual de seguro influyó en la designación en cuestión: "La Ciudadana Hallaca". Este intelectual y diplomático venezolano ejerció doblemente la ciudadanía, en su país de origen y en el exterior (Francia, Inglaterra, Alemania, Suiza, entre otros países en que le tocó desempeñarse como diplomático venezolano), el arraigo por las tradiciones de su tierra estuvieron presentes en su pensamiento, el cual brotó en el exterior, cuando junto a Lisandro Alvarado resolvieron celebrar las navidades en Inglaterra con las venezolanísimas hallacas, a las cuales, él le otorgó: Cualidad de derechos ciudadanos; políticos y sociales, que tiene toda persona perteneciente a un Estado- Nacional moderno, como conjunto formado por los ciudadanos.
Las hallacas venezolanas han estimulado el genio de los intelectuales nacionales, no solo en lo discursivo y literario, sino en el arte culinario: como fue el caso de Gil Fortoul y de Lisandro Alvarado, quienes para diciembre del año 1891 se encontraban en Inglaterra asumiendo responsabilidades diplomáticas. Tal relato lo hemos extraído de "Menú Vernaculisimo de Aníbal Lisandro Alvarado (1953), sobre el cual nosotros hemos reflexionado y queremos referir que: todo surgió del sentimiento navideño de los dos intelectuales venezolanos, quienes se encontraban en otras tierras lejanas, pero tenían el gran deseo de realizar la cena de navidad en ese otro país donde ellos se hallaban en esas navidades, pero con hallacas... Para lo cual se dispusieron a buscar la forma de lograr tan anhelado y gustativo sentimiento venezolano: elaborar y degustar las multisápidas venezolanas.
Cuenta Aníbal Lisandro hijo de Lisandro Alvarado que la tarea no fue fácil; su padre y Gil Fortoul se tuvieron que valer de su investidura de diplomáticos para conseguir algunos ingredientes. El maíz, lo encontraron en una tienda de un trinitario que tenía un abasto de productos tropicales, pero las hojas de plátano fue para ellos realmente un problema, ya que tuvieron que sortear algunos trámites con la Sociedad de Historia Natural de ese país, hasta que esta; concedió el permiso para cortar cinco hojas, lo cual realizó un ingeniero agrónomo en un jardín de aclimatación en Londres, y posteriormente las hojas fueron trasladadas en tren hasta Liverpool, las cuales fueron asadas en el fuego de una chimenea. El ilustre Lisandro Alvarado fue el encargado de la confección de las hallacas, todo se hizo como en Venezuela: se picaron los ingredientes y se elaboró el guiso. En total resultaron diez hallacas, de las cuales una viajo a Londres, otra a París y otra fue obsequiada al secretario, el resto dieron cuenta los comensales venezolanos, los cuales de seguro se deleitaron y activaron sus memorias gustativas de venezolanos.
Las hallacas navideñas nos ha otorgado ciudadanía a todos los venezolanos: a los nacidos aquí y a los llegados de afuera, de allí que algunos de ellos como Ángel Rosenblat (Polaco-venezolano) refiere:"Navidad sin hallacas son inconcebibles en Venezuela, y el venezolano que se halla en tierras lejanas sueña con sus hallacas navideña" (1973) y el periodista y gastrónomo croata- venezolano Miroc Popić (2013) se interroga: ¿Somos venezolanos porque comemos hallacas o comemos hallacas porque somos venezolanos?
Las Hallacas son el símbolo central de las navidades venezolanas, son como lo refirió el Economista e historiador venezolano Rafael Cartay (1998): "alma decembrina y el plato por excelencia de Venezuela en tiempos de bonanza o de crisis" .
Viva la Ciudadana Hallaca, que en estos días seguirá "colonizando" paladares...