La situación económica del pueblo es insostenible

Organización LUCHAS llama al Ejecutivo a empalmar con la realidad que está viviendo la gente en los pueblos

Stalín Pérez Borges

Stalín Pérez Borges

10 de enero de 2018.- Para Stalín Pérez Borges, Coordinador Nacional de LUCHAS, ·"la revolución Bolivariana fue la alternativa popular y ciudadana que encontró la mayoría de la población venezolana ante la sordera e ineficacia e indiferencia del bipartidismo adeco copeyano que nos gobernó durante 37 años.

Ante esta insostenible situación económica que estamos viviendo desde las ciudades hasta los más recónditos poblados, desencadenada por unos precios incontrolables, baja producción y escasez de todo tipo, incluido el dinero en efectivo, falta de transporte público, alimentos y medicinas, el deterioro al máximo de los servicios públicos como la luz, el gas, la gasolina y el agua, han llevado a la crisis a su máxima expresión. El presidente Maduro y todo el Poder Ejecutivo deben interpretar y aprender las lecciones que dejó el fin de la IV República o de los gobiernos del bipartidismo. Todos debemos recordar que desde el viernes negro (1983) hasta el caracazo (1989) la dirigencia adeco-copeyana hablaba, actuaba y vivía una realidad diametralmente distinta a las penurias que padecía el pueblo, pensando que con sólo la "beca alimentaria" de 500 bolívares mensuales y el permanente circo mediático, calmarían el imparable descontento de los más humildes. El "por ahora" de Chávez fue el único hecho político que recuperó la esperanza en la política como el arte de hacer posible lo imposible, lograr que el Estado estuviera al servicio de la gente, en especial, de los sectores más necesitados".

Insiste Pérez Borges, al señalar que: "Esta situación económica que vivimos no es sólo por la guerra económica. Ciertamente, el imperialismo ha conspirado y conspira junto al capital trasnacional y criollo contra el proceso Bolivariano, pero eso tendríamos que saberlo, sobre todo los que vayan a ocupar cargos en las instituciones del Estado, que eso sería así. Es decir, es natural que los capitalistas estén haciendo su guerra, como debería ser también que los revolucionarios estemos conscientes de la realidad que se vive y preparados para enfrentarlos y evitar que como ahora, sean los pobres y los trabajadores quienes más sufran con esta ofensiva, en donde pesa la falta de capacidad para dar respuestas eficientes, rápidas y contundentes.

No negamos la intención del Presidente Maduro de tratar de paliar los efectos de la guerra económica con continuos aumentos salariales y bonos, pero la inflación que estamos viviendo es tan terrible que estos incrementos resultan insuficientes. La carestía que soportamos es enorme, requiere de muchos sacrificios para conseguir algo que comer, para conseguir las medicinas, para movilizarnos. Hay miles de compatriotas que comen una sola vez al día como también hay miles que están comiendo de la basura, personas que mueren porque no encuentran las medicinas de las que son dependientes o porque éstas están sumamente costosas; ha aumentado la deserción escolar, la mendicidad, los niñas de la calle, el alcoholismo y peor aún la delincuencia y la inseguridad. Esta situación de miseria ha llevado a la gente a la desesperación, la inestabilidad emocional y por su puesto al desencanto, la inmigración masiva de familias y a la pérdida de perspectiva para la juventud que se atreve a quedarse con la esperanza de un país mejor. Entonces, esto no es sólo un problema de aumentos salariales, se requieren medidas estratégicas, radicalmente revolucionarias para salir del actual atolladero; es imprescindible recuperar el vigor revolucionario, aceptar la crítica y promover la autocrítica, la iniciativa y la audacia política, económica y educativa". Es necesario darle al país un reimpulso total y radical en lo político, lo económico y lo social.

Enfatiza Stalin que: "Sin embargo, nada de eso vemos hasta hoy, con preocupación observamos que sigue la rotación de sillas para los cargos de conducción de las políticas públicas. Estas cada vez más la ocupan quienes para el pueblo, en el mejor de los casos resultan ser solo "bueyes cansados" incapaces de arar adecuadamente para alcanzar una nueva cosecha de éxitos revolucionarios. Si son tan buenos los "ministros profesionales" presidente Maduro, póngalos a dirigir un fundo zamorano, una fábrica recuperada o un taller de producción de alpargatas. Es hora que los políticos demuestren que saben hacer lo que le piden al pueblo que haga. Deben saber producir y administrar y gerenciar con eficiencia. De lo contrario, ocurrirá lo que está sucediendo, corriendo el riesgo de que la revolución pierda su legitimidad, independientemente de las últimas victorias electorales". Hasta ahora esos que han rotado por diferentes sillas no han logrado resultados positivos para el país y el pueblo así lo dice, por eso hay cada vez más decepción y desesperanza.

Para el dirigente de la organización revolucionaria LUCHAS "No se trata de colocar rostros nuevos como garantía de una gestión revolucionaria exitosa. Se trata de volver a valorar el pensamiento científico como el fundamento de la toma de decisiones. Basta de improvisación y piratería. Tenemos suficientes economistas, ingenieros, e incluso gente del pueblo con deseos de hacer, de transformar, de poner su esfuerzo y trabajo para contribuir con el país, para que no sigan siendo sociólogos y psicólogos quienes dicten las políticas del sector. Durante casi dos décadas la revolución formó y graduó a miles de doctores y especialistas revolucionarios de alto nivel en economía, gestión, informática, salud, agroalimentación, educación, seguridad ciudadana, participación comunal, etc, para que las improvisaciones sigan accediendo a los niveles de tomar las decisiones fundamentales. La arrogancia y la carencia de pensamiento científico, de planificación y la desconfianza en los poderes creadores del pueblo para el trabajo y la toma de decisiones están poniendo en riesgo la revolución. Basta de que altos cargos de empresas e instituciones fundamentales del Estado sean ocupados por militares de alto rango que sólo saben de mando y disciplina. Los funcionarios deben ir donde está el pueblo y escuchar sus necesidades y los problemas y debilidades y tomar en cuenta sus propuestas. Para muestra, pongo este sólo ejemplo: el sector automotriz está prácticamente paralizado. De las tres empresas que ensamblaron vehículos, estas en todo el año pasado, produjeron lo que normalmente producían en una semana. Los trabajadores ante esta situación, la están pasando mal para garantizar sus beneficios y los sindicatos de estas empresas que tienen propuestas para elevar los niveles de producción, se encuentran que tienen meses queriendo reunirse con los ministros de Industrias que han pasado por allí y esto no ha sido posible. El desastre no ha sido mayor, porque afortunadamente los últimos Ministros del Trabajo han escuchado a los representantes sindicales y estos han ayudado a poner algunos frenos a las pretensiones de la patronal. Y así ha ocurrido con muchos sindicatos y trabajadores de diferentes sectores industriales cuyas propuestas de solución no han sido escuchadas y mucho menos tomadas en cuenta aunque puedan ser las correctas. Así que, la contextualización del pensamiento de Simón Rodríguez hoy nos diría que no se trata de inventar o errar, sino de INVENTAR CON-CIENCIA PARA NO ERRAR".

En LUCHAS –dice Stalin Pérez Borges- hemos dicho que el destino de la Revolución Bolivariana será el nuestro como organización revolucionaria. Desde un primer momento hemos acompañado al compañero Nicolás Maduro. Pero, llegó la hora compañero Nicolás que usted también valore y escuche a quienes le apoyamos: el pueblo combativo y a los que hacemos las críticas y seguimos en defensa del proceso bolivariano. La revolución es un asunto de todos y todas y no solo de un pequeño grupo que decide lo que la mayoría debemos decir, hacer. Usted puede contar siempre con nosotros, los trabajadores y humildes, los socialistas revolucionarios, pero no nos pida que seamos un jarrón chino que adorne las oficinas, los actos públicos o los discursos de la burocracia.

En LUCHAS estamos preparando nuestro PRIMER CONGRESO NACIONAL. Somos una organización pequeña, cuyos militantes hemos resistido distintas etapas de la lucha de clases en Venezuela y, en los preparativos de esta actividad recibimos el clamor de un pueblo que pide a gritos que la crisis la paguen los más ricos, independientemente de su afiliación partidista. Los ricos siempre defenderán los intereses del capital contra el trabajo. Presidente Maduro, en esta encrucijada del proceso Bolivariano esperamos que la historia lo recuerde como el líder que desató la vorágine socialista no como quien impulsó la "perestroika" venezolana o nos llevó a una derrota electoral y produjo un gobierno de los empresarios como ocurrió en Nicaragua con Violeta Chamorro y/o en otro peor caso: que se produzca una insurrección y se llegué a instalar un gobierno contrarrevolucionario y de corte fascistas en Venezuela. Confiamos en usted, libérese del anillo burocrático que pretende desconectarlo del pueblo rebelde; en esa orientación cuente con nosotros. Nuestro CONGRESO trabajará la articulación con las restantes fuerzas revolucionarias chavistas, en un programa que haga posible mantener la llama del socialismo del siglo XXI.



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