Liga Unitaria Chavista y Socialista (LUCHAS): reclama que se le de todo el Poder a los CPT y a los CLAP!

Credito: Aporrea.org

13 de noviemre de 2017.- El mejor homenaje de Maduro a la Revolución Bolchevique del 17 es transformar la revolución bolivariana en socialista y aplicar ya un Plan de Emergencia Económica que resuelva los graves problemas económicos

En este mes y año de Celebración del Centenario de la Revolución Rusa de 1917, se han realizado muchas actividades de tan memorable fecha en distintos países, entre esos actos de festejo están los escenificados por el propio gobierno de Putin en Rusia y los actos en Venezuela promovidos por el gobierno del presidente Maduro. Los trabajadores y los revolucionarios del mundo también debemos rendir tributo a los 100 años de este acontecimiento histórico. Allí los trabajadores, soldados y campesinos rusos bajo las orientaciones del partido Bolchevique, con la consigna ¡todo el poder a los Soviets! (Comités de obreros, campesinos y soldados), tomaron por primera vez el poder en un país del planeta y se impusieron en el gobierno, instalando un Estado Obrero. Sin embargo, lamentablemente, después de la muerte de Lenin y de la expulsión de León Trotsky de Rusia, esa revolución fue traicionada, desvirtuándose su objetivo con la perpetuación de José Stalin en el poder y de quienes le sucedieron, convirtiéndose en contrarevolucionarios y, en el adefesio que cayó como un castillo de naipes en 1991 sin que los trabajadores, campesinos y estudiantes de la URSS salieran a defender el legado y las conquistas de ese proceso.

Es altamente progresivo que el gobierno del presidente Maduro haga estas celebraciones de la revolución Bolchevique, pero Maduro y su gobierno deben sacar las lecciones necesarias que ese hecho revolucionario de 1917 produjo para siempre en la conciencia revolucionaria mundial. Muchas de ellas le deben servir para este ahora. Desde la Liga Unitaria Chavista y Socialista (LUCHAS), consideramos que el mayor homenaje que le puede hacer el gobierno nacional y el PSUV a la Revolución Bolchevique, es transformar este proceso revolucionario venezolano en una verdadera revolución socialista, porque todavía no lo es. Para el pueblo y los trabajadores venezolanos víctimas de la terrible situación económica que en estos últimos 3 años hemos vivido, el gran ejemplo que puede recibir para que abrace sin recelo y sin temor la causa del socialismo, es ver que este gobierno que se declara revolucionario, bolivariano, socialista y chavistas, es capaz de implementar pronto medidas para salir de este atolladero en donde nos encontramos atrapados.

Medidas económicas y políticas que si no se toman de inmediato para luego es tarde y se pone en peligro la continuidad del proceso Bolivariano. En medio de la marcha de conmemoración de la Revolución Bolchevique, realizada el 7 de octubre en Caracas, el presidente Maduro en el mitin frente al Palacio de Miraflores, convocó para este martes 14/11 a un Congreso de los Consejos Productivos de los Trabajadores (CPT). Nos parece acertada esta decisión siempre y cuando sea para darle el papel y el poder que estos Comités necesitan para poder superar el problema de improductividad que en estos años hemos tenido y para ir transformando las relaciones de producción capitalistas existentes. Esta desastrosa situación de baja producción industrial y agroalimentaria no es sólo producto de la Guerra Económica llevada a cabo por los empresarios y el imperialismo sino también es por la incapacidad y mala planificación de los que han estado al frente de las instituciones del gobierno que tienen que velar para que eso no suceda, como también por los efectos de la corrupción y la impunidad que ha habido con los funcionarios incapaces y corruptos.

Proponemos que debe dársele de verdad, verdad, todo el Poder a los CPT y los Comités Locales de Planificación y Producción (CLAP). Ambos instrumentos, (CPT – CLAP) deben encargarse de planificar, y garantizar la producción y distribución de los bienes necesarios para la alimentación, el aseo personal y empuje de todo el aparato productivo del país. Esperamos que este Congreso de los CPT sea un antes y un después en cuanto a que los trabajadores tengan, verdadero poder de participación en la planificación, producción y con las decisiones en cada uno de las Entidades de Trabajo. Sólo elevando los índices de producción, recortando y controlando los canales de distribución, se puede acabar con la escasez y los altos precios de las mercancías. Y, de esa forma, podemos dejar atrás el que nuestros salarios se conviertan como ahora, en sal y agua, ante la carestía de la vida. Deseamos que este Congreso pues, no vaya a ser un evento más, como tantos otros eventos que ya se han dado, que terminan siendo meros saludos a la bandera y expresión tan sólo de buenos deseos, perdiéndose con ello otra oportunidad clave e histórica.

¿De qué vale que la Presidencia de la República la ocupe un trabajador, cuando la mayoría de los ministerios, demás instituciones autónomas y empresas del Estado las siguen ocupando militares de alto rango y burócratas civiles? Estos "profesionales ministeriales y y directores universales", los enrocan de un cargo a otro cargo. Lo que abundan son ejemplos de malas administraciones: he allí la actual situación de las empresas torrefactoras de café, como Fama de América y Café Madrid, presididas por militares de alto rango, las dirigen como si fueran de su propiedad o fuesen unos batallones más en donde ellos imponen su autoridad, pero no hay producción. Hay o no, materia prima para la producción? Qué pasa con estas empresas? Son preguntas que no obtienen respuestas. Pero lo mismo, podemos decir con las empresas que deben producir azúcar, cemento, harina pre-cocida y de otras ramas de actividades tanto industriales como de servicios públicos.

Sin embargo, desde que el 30 de julio de este año (30-J) millones de compatriotas venciendo obstáculos y expectativas le otorgamos los máximos poderes a la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), las responsabilidades de lo que pase o deje pasar en este país, no es nada más del gobierno del presidente Maduro sino también -y sobre todo-, de la ANC. Los Constituyentes deben cumplir el compromiso de impulsar la revolución, imponiendo el poder Comunal, el Estado Comunal en donde se garantice el poder de los CPT, los CLAP y demás organismos de base surgida de los trabajadores y el pueblo. Los Constituyentes tienen el poder para obligar al gobierno a que asuma un Programa de Emergencia Económica que ellos mismos deben presentar y/o las organizaciones de los trabajadores y el pueblo tengan a bien a proponer. ¡Basta de los enormes sacrificios para adquirir la comida y los medicamentos, en los que aún pueden hacerlo, porque ya hay un enorme sector de la sociedad que no tiene acceso a ello, y hoy forma parte de la mendicidad y la delincuencia!

Noventa días después de instalada la ANC sobrevivimos en medio de un caos económico peor que antes de electa e instalada la constituyente. Vergüenza nos debe dar, que la conmemoración de estos 100 años de la Revolución Bolchevique se haga en medio de estas condiciones económicas, después de 18 años que Chávez asumió la presidencia de la República; después de 17 años de habernos dado en referendo aprobatorio una nueva y progresiva Constitución; después de 4 años de ejercicio en la presidencia Nicolás Maduro como sucesor de Chávez; después de haberse ganado en todo ese largo período, más de 20 tipos de elecciones populares, teniendo entre esas victorias, la de la constituyente del 30-J y de nuevo la mayoría de las gobernaciones este 15-O, pero todavía no hemos podido transcender el capitalismo heredado de la IV República. Eso merece una mejor explicación que la de la "guerra económica de la derecha y del imperialismo", que sabemos existe, pero no es el todo de las causas. El reto que Chávez se propuso desde noviembre del 2005 en un acto público en la Contra Cumbre del ALCA en Mar del Plata, Argentina, fue: "transcender el capitalismo.

Habiendo pasado tanto tiempo después, de haber mandado Chávez al capitalismo y al ALCA pal carajo! el capitalismo se viene reafirmando en su variante más lumpen de bachaqueo, acaparamiento y de mercado súper especulativo del dólar. Y, en su forma de destrucción indiscriminada de la naturaleza como la están haciendo, las grandes corporaciones de las minerías del oro, en la explotación a cielo abierto del Arco Minero del Orinoco. Y, la otra verdad que algunos quieren ocultar, es que cuando Chávez planteó el Socialismo del Siglo XXI, lo hacía para que esta propuesta de socialismo no repitiera en este nuevo siglo, los mismos errores y aberraciones de fondo que a nombre del socialismo se realizaron en otros países el siglo pasado. A los responsables de esas equivocaciones y traiciones que fueron los causantes de la caída de URSS y de todo el bloque de los países del Este, se nos quieren presentar como los grandes líderes a seguir y héroes a respetar. Y, consecuencia de todo ello, es que China está terminando en este tiempo de restaurar el capitalismo en forma primitiva de super explotación de sus trabajadores, disfrazándolo ahora a mediados de octubre del 2017, en pleno evento de XIX Congreso del Partido Comunista de China PCCH, como el de ir a "la marcha hacia la nueva era".

Nosotros reivindicamos los mejores legados de la revolución Bolchevique. Llamamos a los trabajadores, a los Bolivarianos y Chavistas a leer la historia de esta revolución y del partido Bolchevique. Conocer su desarrollo y las discusiones y decisiones que durante 70 años produjeron y que desde 1991 sigue produciendo. Llamamos a leer a Lenin y a Trotsky y demás revolucionarios que la encabezaron, hasta saber la verdadera historia de su sepulturero: Stalin.

Los Constituyentes provenientes de los sectores de trabajadores, jubilados, campesinos, comunas, profesionales y técnicos deben encabezar las exigencias del pueblo trabajador dentro de las plenarias de la ANC. La Central Bolivariana, Socialista de los Trabajadores (CSBT), debería ser la que concrete los reclamos al gobierno y a la ANC, exigiendo los profundos cambios económicos y políticos que hay que emprender inmediatamente. No obstante, la CSBT prefiere ser coro del poder constituido, antes de ser la voz cantante de la clase trabajadora y de los movimientos sociales que con medidas de presión en la calle, logre hacer que el gobierno busque soluciones a problemas cotidianos como: que se acabe con la crisis del transporte público que hace que los trabajadores y demás usuarios, pierdan hasta 4 horas más de su tiempo en las calles, para poder abordar unas unidades de transporte público en condiciones de alto riesgo de accidentes por la obsolescencia de la inmensa mayoría de las unidades y por la escasez de repuestos, estando en los estados deplorables en que se encuentran; que se presenten solución a la escasez de dinero en efectivo que ahora hay, obligando a tener que invertir horas y horas en colas para lograr retirar montos irrisorios de efectivos de las cuentas de los que viven de su salario; que ejerza la Contraloría Social y exija y constituya Comisiones Especiales que investiguen en cada uno de los ministerios e instituciones del Estado a todas las gerencias en gestión y las anteriores, incursas en hechos de corrupción.

Pero, qué podemos esperar de una central de trabajadores que ha sido incapaz de pelear en contra de los cierres de empresas y de los miles de despidos injustificados? Ante esta realidad, no nos queda otra, que llamar con urgencia a todos los trabajadores y demás sectores populares a organizarnos para dar respuesta propia a esta situación. El compromiso también es de todas y de todos nosotros los Bolivarianos y Chavistas que avalamos la convocatoria de la ANC. Estamos obligados a impulsar ahora, un gran movimiento que le imponga a la Constituyente y ésta al gobierno un Programa de Emergencia Económica, él que hasta ahora no han querido asumir y que entre otros puntos debería contemplar:

Una moratoria o renegociación de la deuda externa. No va haber recuperación económica posible, si se sigue pagando tal como se viene haciendo la deuda externa; recuperar la producción y refinación del petróleo, así como el gas licuado de parte de PDVSA, y bajar sus altos gastos operativos superfluos; una unificación cambiaria que acabe con la confusión y la corrupción que genera la existencia del Dipro y el Dicom), cuando los precios de las mercancías, menos el salario, los determina el dólar paralelo; un plan de industrialización e incentivos a la producción agropecuaria; imponer un impuestos a la banca, el que ahora no paga y, utilizar la mayor parte de los depósitos de los usuarios y del Estado, en créditos para el plan de industrialización y de producción agrícola para el abastecimiento nacional y la exportación de productos elaborados con nuestra propia producción; monopolio del comercio exterior que garantice importar sólo lo imprescindible y permita que los alimentos y medicinas lleguen al consumidor sin pasar por una cadena de distribución que encarezcan sus precios; que los Mercados Mayoristas de distribución de productos de las ciudades sean controlados y administrados por las Comunas, organizadas alrededor de estos establecimientos, presentando cuentas mensuales a los Consejos Generales de Comunas y al nuevo Estado Comunal que contará con su propia Ley aprobada en la ANC; poner bajo el control directo de los trabajadores todas las empresas expropiadas; recuperación inmediata de las empresas de servicios públicos como Corpoelec, Cantv, las Hidrológicas, PDVSA Gas, servicios de aseo urbano, las de navegación marítima, Ferrys, ferrocarriles, Metros, peajes, transporte terrestre, aéreo, las de puertos y aeropuertos, hoteles y parques recreacionales, empresas de cine, canales de televisión y radios, las de distribución de alimentos propiedades del estado; someter a referendo el desarrollo y explotación o no del Arco Minero del Orinoco y cualquiera explotación a cielo abierto que ponga en peligro nuestro Ecosistema Ambiental. Decretar un corto lapso perentorio por parte de la Constituyente sobre las últimas 6 leyes del listado de las 8 presentado por el presidente Maduro el 7 de septiembre ante la ANC; transformar a la República Bolivariana de Venezuela en un Estado Comunal que desarrolle nuestra sociedad basada en la democracia, la equidad social y de justicia. Eliminar el poder opresivo e inconsulto de las estructuras del Estado del Ejército y el Poder Judicial, renovando el concepto de las milicias bolivarianas, con el propósito de establecer el poder miliciano del Pueblo en Armas.

¡Conmemoremos los 100 años de la Revolución Bolchevique haciendo nuestra propia Revolución Socialista Bolivariana!!

¡¡Nuestra Revolución Socialista Bolivariana pasa ahora por reimpulsar lo económico y productivo!!

 



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