Epistoladas

Incendios e invasiones: ¿Qué tienen en común?

Hola. Feliz vida!

Ante todo, mis saludos fraternos y buenos deseos para ti y tu gente.

La vez pasada me comentaste tu preocupación en torno a las invasiones e incendios en parques nacionales, como no se veía en mucho tiempo, que el humo no deja ver a conductores y peatones en nuestras carreteras y autopistas y que los vertederos de basura están desatados en incendios incontrolables. Lamento decirte que si están conectados unos y otros, y que no es la primera vez que sucede.

Como quienes viven en “el pueblo”, como prefiero llamar a la capital, les gusta decir que “lo demás es monte y culebra”, me agrada recordarles que sin ese “monte y culebra” no tendrían ni agua, ni comida, ni electricidad y se tendrían que tragar sus 4000 Tn de basura diaria. Todo lo que consumen las grandes urbes viene del campo, nacional o extranjero pero del campo. Y al campo van sus desechos, sus frenéticos temporadistas y sus prófugos… Esto viene al caso que el primer parque nacional, el Henri Pittier, puede ardes por sus cuatro costados, como arden Canaima, Guatopo, Turimiquire o cualquier otro y en Caracas no se entera nadie, o sea, no pasa nada. Pero si al Parque Miranda (Ex del Este) o al Waraira-Repano (Ex Avila) prenden una fogata o dejan una basura y toda Caracas se alarma y escandaliza.

Bueno, aún por nuestro clima cálido en más de la mitad del año y por el efecto de calentamiento global y por el fenómeno de El Niño, no se dan las condiciones ambientales para una auto-combustión natural. Todos los incendios son absolutamente provocados por seres humanos, bueno por personas ignorantes o malvadas, pero de humanos no tienen nada. Lo mismo pasa en los vertederos de basura, aunque en ellos se extiende mas el incendio y cuesta mucho más apagarlos por la presencia de metano y por mucha masa orgánica combustible mezclada con inflamables. Por cierto, estos incendios son peores para la salud y el ambiente al generar dioxinas y furanos, que son muy dañinos.

Del otro lado, las invasiones o ocupaciones “espontáneas” de viviendas improvisadas sobre terrenos no aptos para uso residencial, tampoco es nuevo, ya que más de la mitad de los principales centros urbanos del país ha tenido ese origen digamos “popular”, coadyuvado en servicios públicos que aparecen “espontáneamente” por generosos políticos de turno. En cuyas invasiones al poco tiempo de dejarlas allí, básicamente con un año basta para que exijan el respeto a la posesión que consagra el código civil; por lo que en poco tiempo se suman vialidad, agua, electricidad, transporte y demás servicios públicos que avalan o consolidan el ilícito urbanístico, ambiental y contra el patrimonio público de las invasiones, por lo que en poco tiempo se “venden” esos derechos posesorios y se crea un mercado manejado por “rancho-traficantes”.

Con ello se viola la ley orgánica del ambiente, la ley orgánica de ordenación urbanística, la ley orgánica para la ordenación del territorio, la ley de venta de parcelas, las ordenanzas de construcción y de zonificación, toda la legislación en la materia, unido a fraudes inmobiliarios, pero nadie es culpable pues la impunidad está garantizada desde el poder constituido, que deja que hagan.

Asi, sea en zonas agrícolas de suelos de primera clase para producción agroalimentaria, como en los gloriosos valles de Aragua, o sea en terrenos de alta pendiente o en planicies de inundación, donde está especialmente prohibido edificar, como en parques nacionales o en orillas del Lago de Tacarigua, mal llamado de Valencia, no son nuevas las invasiones, pues SIEMPRE han ocurrido en épocas electoreras, como ahora se plantea.

¿Porqué no las ha habido en estos últimos años electoreros? Si las hubo, pero no en “El Àvila”, sino en “monte y culebra”,o sea, el interior; aunque las ha habido en Guarenas, Guatire, Cota 905 y afines, pero nadie del poder constituido se metía, porque “hay elecciones”.

Igual pasa con los vertederos de basura y con los incendios de los parques nacionales, que han tenido sus “picos” en el golpe de Abril 2002, en el Diciembre 2002 Enero 2003 del Paro “Petroludo”, ahhh, pero no fue en Caracas, y entonces no era noticia. A nadie le importaba que se quemaran los vertederos de basura de todo el país y que se mudaran personas de unos lugares a otros para cambiar el registro electoral y, casualmente, todas en invasiones masivas sobre tierras agrícolas en plena producción, sobre zonas industriales estancadas, sobre parques nacionales de “la provincia”, término despectivo que significa “por vencida” y que se debe a “la metrópoli”, a la “capital”, término que significa “cabeza que decide”, por eso el capitalismo sueña en ser imperio aunque no es imperialista, simplemente decide “el capital” como aquí decide “la capital”; y no es problema de género.

Entonces, cuando mandaba algún partido en el poder constituido, los otros iniciaban sus invasiones e incendiaban la pradera, literalmente hablando, incendiaban vertederos, tierras agrícolas, parques nacionales, carreteras, autopistas y afines, pero claro, en Caracas no se veía y, por supuesto, no era noticia.

Pero hoy esos partidos en plena oposición, unidos en una mente macabra, han decidido “incendiar el país”, lo declararon públicamente en sus medios de conspiración y, casualmente, al día siguiente, aparecen 7 focos de incendios en el lado aragüeño del Parque Nacional Henri Pittier, se incendian los lados de la autopista regional del centro, se incendia la carretera Cagua-Villa de Cura-San Juán-Dos Caminos.. Como escribió Neruda: “Ardiente es Venezuela, y el camino divide su inmensa llamarada”, aunque no estamos en Marzo.

Ahora bien, el problema sigue siendo el mismo: nos duplicamos la población en 30 años, y eso que gracias a Dios bajamos el crecimiento poblacional, porque ningún gobierno ha tenido esa Política de informar a las parejas y familias en eso de la planificación familiar, sin la cual es imposible realizar la planificación del Estado.

Si la población se duplica cada 30 años pero entre el sector privado y el público apenas llegan a ofrecer menos de la décima parte de la demanda, en algún lado se tienen que meter las nuevas familias que ya no caben en la casa de sus padres incautos. Y eso es un nuevo pasto seco para aprovecharse de las necesidades humanas y ofrecer en plena campaña electoral la promesa de un techo “si votas por fulano”.

Hoy se escandalizan en Caracas porque hay invasiones en pleno Parque Nacional Waraira-Repano y porque se incendió el vertedero de La Bonanza y el humo se siente en Caracas. Pero no es noticia que en el Municipio Libertador del Estado Aragua en los alrededores de la Base Aérea El Libertador existen más de seis invasiones “a mano armada”, una de ellas hasta tumbó la cerca del más importante aeropuerto militar del país y ni por estar en zona de seguridad del mismo ha salido un soldado a enfrentarse a los bandidos, que de paso están mejor armados que los soldados y la policía.

En menos de dos días desmontaron más de cinco galpones de cría de pollo y huevos, en plena producción, con más de un millón y medio de huevos desaparecidos, con robos y muertes en comunidades vecinas, todo porque unos “diPuteados” que se supone son aliados de “El Proceso”· quieren volver a sus andanzas de cuando eran “masistas” e imponer su impunidad en franca violación de la ordenación ambiental y urbanística y de seguridad y defensa. Los mismos ranchotraficantes vuelven al ataque, repotenciados con armas automáticas de guerra. ¿Será que deberemos sentarnos a esperar nuevos “sicariatos” de campesinos y pequeños productores, ahora por encargo de politiqueros “aliados”? Pero como no es en Caracas, pues no es noticia, ni habrá investigación ni culpables; solo víctimas.

En menos de dos días van más de mil hectáreas del primer parque nacional de Latinoamérica, el Henri Pittier, arden por causa de esos politiqueros que decidieron “!incendiar el país”. Pero como no es en Caracas, pues no es noticia, ni habrá investigación ni culpables; solo víctimas.

En menos de dos días están todos los vertederos de basura de la región ardiendo en llamas, sin que se pueda hacer nada más que tragar dioxinas y furanos, con centros de salud abarrotados de enfermos, empezando por mi, que casi no puedo hablar ya de la tos. Pero como no es en Caracas, pues no es noticia, ni habrá investigación ni culpables; solo víctimas.

SI el gobierno y el resto del poder constituido no se molesta en investigar, con inteligencia, que estos incendios e invasiones se deben a razones electoreras y politiqueras, como siempre ha sido en años electorales; seguirá siendo para el resto de la gente la culpa del gobierno, habrá cambios drásticos del patrón electoral en los circuitos electoreros.

Que se les quemen las manos.

No hay que investigar mucho para ver a las bandas armadas de Acción Demoniática y Bandera Rosa (ahora son pareja y van de la mano), junto a Primero Codicia y Pretexto Vainezuela, Mordimiento al Socialismo, entre otros, con una antorcha en cada mano. Pero detrás de las invasiones no hay que buscar en la acera del frente, sino en las propias filas aliadas…, que por ahí fumea.

La solución verdadera.

Pero como el crecimiento poblacional sigue en aumento y el calentamiento global también, en vez de acostumbrarnos a ver incendios en las cuencas altas de los ríos que nos dan agua, que nos dan electricidad, que nos dan buen clima, o en zonas que nos dan comida, o en zonas de riesgo por inundación, por erosión en masa o similares, pues lo único que se puede hacer, fundamentalmente, es controlar el crecimiento poblacional con una política que parta de la planificación familiar como base de la planificación del Estado.

Brigada Aérea de Combate Ecológico “Héroes Anónimos”.

Este 28 de Febrero recordamos con tristeza la dolorosa muerte de siete hermanos voluntarios de la Brigada Tragahumos de Santa Eduvigis, quienes murieron apagando un incendio en el Parque Henri Pittier que había iniciado en la zona militar de Cavim, pero como no es en Caracas, pues no es noticia, ni habrá investigación ni culpables; solo víctimas. Y si no se logra controlar los cinco focos de incendios masivos en el parque, para esa fecha puede que ya no exista selva nublada y que nuevas tragedias de aluviones solifluidales se presenten en las próximas épocas de lluvia.

Canadá, Italia, España y otros países que no tienen selvas tropicales, sino simples colonias de árboles mal llamadas bosques, tienen estos aviones porque para ellos eso es una riqueza invaluable que debe evitarse quemar. Nosotros, que tenemos la selva tropical con mayor biodiversidad más relevante de Latinoamérica y que nuestras cuencas altas producen el agua y la electricidad, además de que nuestros centros poblados en zonas montañosas dependen de esas selvas, no solo no tenemos esas brigadas, sino que ni siquiera las hemos alquilado o pedido prestadas para sofocar estas llamas de horror.

Me averguenza recordar a los amigos mártires de los Tragahumos de Santa Eduvigis, así como todos aquellos voluntarios que han muerto combatiendo incendios en nuestros parques nacionales, viendo el doloroso espectáculo de las llamas.

En honor a ellos, debemos contar con varias Brigadas Aéreas de Combate Ecológico, que con aviones especiales que permitan combatir incendios de vegetación en épocas de sequía y arrojar bolsas de papel con terrones rellenos de semillas de árboles y leguminosas, para reforestar las cuencas altas y medias en épocas de lluvias.

Como homenaje a ellos y a las generaciones futuras, urge crear la Brigada Aérea de Combate Ecológico “Héroes Anónimos”, para sentir que no han muerto en vano, con cada incendio sofocado y con cada cuenca reforestada.

Bueno, disculpa que hoy esté más epistolero que siempre, pero recordar a los mártires ecologistas mientras veo parques nacionales ardiendo, volver a ver invasiones de rancho-traficantes en zonas agrícolas supuestamente protegidas por el decreto de poligonal agroalimentaria y de la zona de seguridad militar de Base Aérea Libertador y ver los vertederos de basura incendiados, son muchas razones llorar.

Solo queda la esperanza que el poder constituido entienda que debe basar la planificación del Estado en la planificación familiar, que estemos a tiempo de sobrevivir el colapso ambiental, que al menos se hagan los mayores esfuerzos para contar con la Brigada Aérea Ecológica en honor a nuestros Ángeles Guardianes del Ambiente…

Hasta pronto.

Que goces de Salud, Felicidad y Prosperidad, en Amor, Paz y Ecología!

El epistolero.

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edwardscastillo@gmail.com


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Edwards Castillo

Ecologista, Humanista y Socialista

 edwardscastillo@gmail.com

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