Carter, Cisneros y Chávez: de qué hablan?

Carter, Cisneros y Chávez: ¿de qué hablan?


Cuántos trabajadores y personas del pueblo no estarán sorprendidos por la noticia de la reunión del Presidente con Cisneros, a instancias de Jimmy Carter, tal como la señora que llamó a Chávez este domingo a su programa Aló Presidente, y que dijo estar triste por esa razón.

Según Ultimas Noticias y otros diarios nacionales, el presidente Chávez se reunió el pasado viernes con Cisneros. Este encuentro habría sido propiciado por el presidente del Centro Carter.

Al Presidente no le quedó más remedio que reconocer públicamente que esta reunión se había realizado, dada la filtración que se produjo hacia la prensa. Si bien dijo que no tenía nada que ocultar, nos preguntamos ¿por qué no lo dijo antes?, incluso, ¿por qué no dijo que iba a reunirse con estos personajes?. Lo cierto es que Chávez pasó bastante trabajo para explicar las razones de este misterioso encuentro, especialmente después de la llamada de la señora que muy preocupada, y con esa sabiduría propia del pueblo, alertó a Chávez sobre los peligros de una reunión de este tipo, con estas serpientes venenosas que el pueblo conoce muy bien, por haber probado el veneno que destilan.

En el programa, Chávez dijo cosas como la siguiente: “si tuviera que bajar al infierno, a hablar con Mandinga, no dudaría en hacerlo, si es en función del bienestar del pueblo”. Sin duda, fue al encuentro del diablo, no sabemos si tuvo que bajar o subir, pero estos personajes están emparentados con el Príncipe de las Tinieblas del capital y el imperialismo. Nosotros nos preguntamos –porque esta reunión es en sí misma una gran interrogante- ¿de cuándo acá hablar con Gustavo Cisneros y Jimmy Carter puede tener algo de beneficioso para el pueblo?

El Presidente dijo, además, que estaba dispuesto a abrir las puertas de Miraflores y de su corazón a todo el que desee compartir planes y propuestas dentro de la Constitución, esto, en general, puede parecer plausible, pero ¿Cisneros puede “abrir su negro corazón” a alguien? ¿cómo este golpista y explotador redomado de trabajadores puede ofrecer algo dentro de la Constitución? ¿desde cuándo a este oscuro personaje le interesan las leyes o la Constitución? Y de Carter podríamos decir más o menos lo mismo. El que fuera Presidente de la potencia imperialista más agresiva de la historia de la humanidad; invasor de Irán en tiempos de la revolución, ¿qué puede ofrecer al pueblo venezolano? ¿Desde cuándo el imperialismo tiene corazón?

Reconocemos la sensibilidad del presidente Chávez cuando dice que no tiene capacidad para odiar a nadie, nosotros tampoco, y el pueblo mucho menos, pero de allí a darle la bienvenida al responsable de miles de muertes desde el golpe de 2002, y hasta de darle la mano –lo cual sólo se hace con los amigos o las personas que se respetan- e invitarlo a tomar una taza de café, hay mucho trecho.

Supuestamente, y esto no quedó nada claro de la explicación que dio Chávez en el Aló Presidente, de esa reunión salió un documento, una especie de compromiso entre los participantes, del cual Carter habría sido garante. Lo cierto es que todo esto nos recuerda el cristo y el perdón del 13 de abril de 2002, así como las negociaciones entabladas con los golpistas después del paro-sabotaje petrolero de 2002-2003, iniciadas bajo la “facilitación” de la OEA y el Centro Carter, y que permitieron la recolección de firmas, los reparos, y ahora el referendo fraudulento que el imperialismo y la burguesía lograron imponernos con sus trampas y presiones. El pueblo y los trabajadores venezolanos están hartos de poner la otra mejilla, estamos seguros que no desean un nuevo “borrón y cuenta nueva” que continúe legalizando la impunidad de los golpistas, hambreadores y asesinos del pueblo. No quieren, con toda seguridad, ningún compromiso con esta canalla vendepatria de la cual Cisneros es uno de sus jefes y financiadores más importantes. No se puede creer en “pajaritos preñados”, estos pillos se traen algo entre manos. El capital no tiene alma ni corazón. Cuidado con un nuevo perdón y un nuevo Cristo después que los derrotemos en el referendo. No queremos más mesas de negociación. Si queremos darle la mano a Cisneros... pero para meterlo a la cárcel para que acompañe a Capriles Radonsky y a los otros golpistas que aún andan sueltos.

El pueblo venezolano no olvida el nefasto papel jugado por Venevisión en el golpe de abril de 2002, difundiendo imágenes distorsionadas de los hechos.

Cisneros es el dueño en Venezuela de la Coca Cola, la misma empresa que en Colombia contrata sicarios para asesinar a los dirigentes sindicales. Amigo íntimo de Carlos Andrés Pérez, Lusinchi y Caldera. Compinche de Henry Kissinger, David Rockefeller y George Bush, padre, con quien suele ir a pescar y jugar golf. Asiduo invitado en la Casa Blanca mientras Ronald Reagan era presidente de Estados Unidos.

El problema no es de odios, amores o corazones abiertos, sino de justicia. Sí, algo tan humano como los sentimientos antes mencionados. Justicia para los trabajadores y la gente sencilla del pueblo asesinada durante el golpe de 2002; para los que habiendo sobrevivido, aún padecen los rigores de las balas de la PM; para la gente que tuvo que hacer largas colas para obtener una bombona de gas durante el paro petrolero, o el taxista para comprar gasolina en aquellos días aciagos; justicia para los que padecieron tantas penurias gracias a las acciones de los golpistas que encabezaba este millonario truhán.


Miguel Angel Hernández Arvelo.
Profesor de la Escuela de Sociología de la UCV y dirigente nacional de Opción de Izquierda Revolucionaria (OIR)
miguelaha2003@yahoo.com








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Miguel Angel Hernández Arvelo

Profesor de Historia en la UCV y miembro del comité impulsor del Partido Revolución y Socialismo. Como marxista, Hernández aboga por el definitivo rompimiento con el capitalismo en Venezuela y por la construcción del socialismo.


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