(Hoy 27 de Febrero de 1989)

La historia: un componente fundamental del trabajo ideológico de todo proceso revolucionario

Caracas, 27 de Febrero de 2009

¿Cuál es el significado de la historia para los procesos revolucionarios?¿Qué significado tiene la historia para el Socialismo Bolivariano?

Para analizar este punto nos permitimos recordar el 27 de Febrero de 1989. Ese día se produjo una conmoción en Venezuela. Todo comenzó en Guarenas, cuando muy temprano los vecinos de Guarenas (la heróica Guarenas) salieron a protestar acaloradamente el aumento del pasaje. Y sin que se dieran cuenta se gestó, de manera natural, una revuelta popular donde una oleada de gente desesperada comenzó a sacar de los locales comerciales todo lo que había: era la revolución francesa (la toma de la bastilla) expresada y traducida en nuestra Venezuela tropical y linda.

Sin darnos cuenta, y por todas partes, llegaban informaciones de que el pueblo bajó de los cerros: en Caracas, Maracay, Trujillo, Cumaná, Barinas, Ciudad Bolívar, el Zulia.

Los medios de comunicación lo transmitían todo, nos hablaban de sacudón, de que el pueblo salió a las calles a saquear. Luego, empezamos a ver imágenes de policías metropolitanos disparando indiscriminadamente a las masas de personas. Y al poco rato, las imágenes de gente corriendo con utensilios de hogar y alimentos, se transformó en gente muerta tiradas en las calles, en hermanos y madres corriendo con sus familiares en brazos que yacían sin vida.

Y lo único que decía la radio y la televisión era que el pueblo venezolano había salido a las calles a saquear. Sin embargo, se les olvidó recordarle al pueblo que tan sólo días antes se había instrumentado por el Gobierno del Presidente Adeco, Carlos Andrés Pérez, un paquete de medidas neoliberales según el cual se liberaban los precios de los artículos de primera necesidad, se aumentaba la gasolina y con ello se aumentaba por la vía de los hechos el pasaje de las camioneta en un 200 y 300%; amén de los fletes que transportaban los alimentos para el pueblo. Con ese paquete de medidas, propuesto (o impuesto) por el Fondo Monetario Internacional, y ejecutados por lo más granado de la derecha Venezolana (Miguel Rodríguez, Enrique Kauffman (FMI), Pedro Tinoco (Banco Latino y Presidente del BCV) y Sosa Pietri (Presidente de PDVSA y ejecutor de la política de Internacionalización) se estaba condenando al Pueblo venezolano a la miseria y a la explotación de la mano del imperio norteamericano que pugnaba por privatizar (despojarnos) de nuestra industria petrolera.

Pero el paquete de medidas neoliberales no sólo se implementó en Venezuela, se hizo lo propio en America Latina. En Argentina con Mene (quien vendió su industria petrolera y toda la industria nacional), en Perú con Alan García (juzgado por corrupto y dejando tras de sí la mayor miseria nunca ante vista en el pueblo Peruano), en México con Salinas de Gortari (en cuyo gobierno se desató la mayor crisis financiera en América latina llamado luego “efecto tequila”).

En este contexto regional Venezuela tiene el honor libertario de ser el primer pueblo que se alzó contra las políticas neoliberales y que luego derrotó con los golpes de Estado del 4 de Febrero de 1992 y el 27 noviembre de ese mismo año. Después de estos tres hechos históricos fue imposible para el gobierno neoliberal de los Adecos seguir ejecutando esa nefasta política que había sumido al pueblo venezolano en la más profunda pobreza (82% de los venezolanos), con el más alto índice de desempleo, más del 17% de la población activa.

Los medios de comunicación al servicio de la derecha por todos las vías nos trataban de convencer de que el Pueblo se había vuelto loco (sin ninguna causa) y había salido a robar; cuando que en realidad luchaba como los Franceses en la bastilla contra la opresión. En aquella época, de la revolución francesa, los franceses luchaban contra la Aristocracia, en la Venezuela de 1989, nuestro pueblo luchaba contra el imperialismo norteamericano y la derecha apátrida venezolana (la de globovisión y los Cisneros)

Vista la forma en que los medios de comunicación y nuestro sistema educativo nos han contado la historia, cabe, preguntarnos ¿cómo debe ser analizada, entonces, la historia? Cómo los revolucionarios (los socialistas) están obligados a analizar su historia, su realidad. Si alguna contribución importante le legó al proletariado del mundo Carlos Marx y Federico Engel fue su método de análisis de la historia: el materialismo dialéctico. Y en qué consiste el materialismo dialéctico? Este método de análisis consiste en analizar los hechos (materiales) de la historia como una contradicción: como una lucha entre los oprimidos y los opresores. Porque es en esa lucha de oprimidos y opresores, en esa unidad, que se ha forja el avance de la historia humana.

En la Venezuela de 1989 los oprimidos eran el pueblo el 82% de ese pueblo y los opresores el imperialismo norteamericano junto al 18% de la burguesía Venezolana.

En este sentido, la historia es para los socialistas el resultado de aplicar a los hechos materiales su método de análisis: el materialismo dialéctico. Entonces, la historia es para el marxismo el instrumento para entender la realidad y principalmente la herramienta para transformarla. De otra forma la historia no es otra cosa que metafísica: un análisis impuesto por la derecha que se reduce a fechas y hechos desconectados, cuando no maquillados y desvirtuados por el opresor (el que paga).

La lectura de la historia, o del periódico, para los que vivimos este proceso revolucionario en Venezuela no puede ser un hecho pasivo: una lectura sin análisis y sin crítica. Asumirlo así, mata la historia y nos condena a la oscuridad y a la opresión de la derecha (del opresor) que tanto ha combatido Carlos Marx, Federico Engel y todos aquellos revolucionarios que han luchado por sus pueblos.

La historia para los revolucionarios socialistas es un hecho creativo permanente: es una crítica y una autocrítica demoledora. Pero, una crítica que propugna la transformación de la realidad para beneficio de los oprimidos. Bienvenida, pues, la critica que propicia el cambio y que lucha frontalmente en contra de esa crítica paralizante que lo que busca es quejarse (auto compadecerse por creerse discriminado) por no ser beneficiaria de los opresores o la pasividad delatora, claudicante y “acrítica” que nos hace serviles ovejas. La crítica transformadora y constructora expande nuestra visión de la realidad y nos empuja a transitar los caminos de la construcción del socialismo.

En este punto cuando en la revolución Bolivariana se plantea el tema de la ideología debemos asumir que nuestra tarea consiste en procurar que nosotros, los oprimidos de Venezuela, expandamos nuestra visión de la realidad a través de la crítica: de esa que transforma la realidad. La que es capaz de ver los intereses en pugna, la que se basa en hechos y no en ideas (en imágenes, en pareceres). Debemos leer los artículos de la gente de derecha o de izquierda de manera crítica, preguntándonos ¿Qué significa lo que dice? ¿Por qué dice esto o aquello? ¿Los hechos que menciona son reales? ¿Qué intereses representa y qué intereses tiene el que escribe? Estamos obligados a romper con el que acepta todo lo que se le dice. Los revolucionarios, los socialistas, son la rebeldía incontenible del que quiere transformar el mundo para beneficio de los oprimidos. En nuestro caso para beneficio del Pueblo Venezolano.

La historia y la crítica son los instrumentos de la ideología para profundizar la consciencia de los pueblos o para negarla. Nuestra obligación como revolucionarios socialistas es hacerla cotidiana y verdaderamente transformadora de nuestra realidad. Bienvenidos y Bienvenidas quienes ejercen la crítica para transformar. Bienvenidos y Bienvenidas los que traducen la crítica en lucha concreta por la construcción del socialismo y que se revelan contra el servilismo, las posiciones de derecha y el burocratismo.


chernan2007@hotmail.com


Esta nota ha sido leída aproximadamente 3460 veces.



Néstor Aponte


Visite el perfil de Néstor Aponte para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes: