¿La corrupción desvirtúa el proceso revolucionario?

Por la demostración democrática de como nuestro pueblo puede dirimir sus diferencias a través del Voto. Felicitaciones en particular a todos los revolucionarios que con su esfuerzo demostraron una capacidad organizativa cada vez más fuerte. Felicitaciones al PSUV, a los Comité por el Sí, a los Frente de Misiones, a los Frente de trabajadores socialistas, a las Madres del Barrio, a Misión Ribas, a Misión Sucre, a Misión Milagro, Misión Barrio Adentro, Misión Che Guevara, Misión Cristo, Misión Negra Hipólita, a los trabajadores del Ministerio del Poder Popular para la Energía y el Petróleo, a PDVAL y a PDVSA a través de todas sus filiales y gerencias: Felicitaciones. En esta contienda electoral se evidenció que cuando nos unimos para el logro de un objetivo somos indetenibles.

Sin embargo, estas son horas de profundizar las tres “R” (Revisión, Reorganización y Reimpulso). Examinemos con cabeza fría los números arrojados en esta última contienda electoral; es una tarea imprescindible para la profundización de la construcción del socialismo.

El tema de la corrupción ha sido tomado por la derecha para desmoralizar a los revolucionarios; así como, para utilizarlo como bandera contra este proceso. Lo utilizan para echarnos en cara que en nuestra revolución socialista existen diferencias entre los que tienen (a través de la corrupción) y los que no tienen. Sin embargo, para nosotros la corrupción se traduce en una falta de consistencia ideológica: una incongruencia total respecto a la igualdad de privilegios para todos y una traición a la conciencia de clase de los oprimidos.

La corrupción debilita nuestra conciencia y desvirtúa nuestro proceso revolucionario. Por ello, actuar con severidad no puede constituirse en una cuestión demagógica: un Show televisivo, un chino de recadi. Desde el alto gobierno deben enviarse señales claras de que estamos dispuesto a construir el socialismo: de que execramos la corrupción de privilegios, de contratos jugosos, de colocar a los familiares y amigos donde hay, de vender nuestras luchas a la derecha, pero principalmente, la corrupción ideológica que habla de socialismo y hace todo lo posible para debilitarlo. Rompamos con nuestros propios privilegios; desde nuestro Líder el Presidente Chávez hasta el más humilde y digno empleado u obrero. Impidamos por todos los medios que los quinta columna sigan haciendo negocios a cuenta de la revolución. Asumamos cada cual nuestro papel revolucionario de impedir por todos los medios que nuestra derecha endógena (seudo revolucionarios) sigan haciendo negocios con los Ravell de Globovisión (con la derecha de este país) a través de contratos de obra o servicios. Le exigimos a nuestros altos jerarcas que den el ejemplo: pero no para hacer un Show, sino para ideologizar este proceso revolucionario de construcción socialista. Queremos construir patria, la corrupción, no es de revolucionarios, es de los quinta columnas que quieren regresar a la cuarta república; hablen de socialismo o no. Queremos que los altos funcionarios de este proceso se comporten y vivan como el hombre nuevo del que hablaba el Che Guevara. Ya basta de inconsistencia ideológica, profundicemos la construcción del socialismo; la patria, Latinoamérica y el mundo no los exige. Construyamos con cada respiro, con cada acción de vida esa solidaridad, esa igualdad de privilegios a que tenemos derecho todos los venezolanos. Estos son momentos para profundizar nuestra consistencia ideológica en el socialismo, para enfrentar los momentos duros que están por venir. Hagamos púes, la revisión, la reorganización y el reimpulso de nuestro compromiso ideológico con el socialismo. Que sea nuestra práctica diaria, el indicativo de que estamos contribuyendo en la construcción del Socialismo.

Patria, socialismo o muerte, Venceremos



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Nestor Aponte


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