Ruralidades

Reafirmación de la continuidad

No es lo mismo que una re-elección para la perpetuidad. En todo caso, a esta la sustenta la imposición grupal o caudillesca. Pero cuando se delibera y los deliberantes son los pueblos sin distingo de raza, condición social o religiosa y que además piensan y analizan con el grado de madurez, como es el caso de los venezolanos y venezolanas, la perpetuidad es un sepulto cadáver. En todo caso, de las deliberaciones podrán surgir acuerdos para una continuidad limitada a la meta de un grande y grandioso proyecto que le pondrá remedio a los males acumulados durante 200 años de dictadura perpetua, enmascarada con las distintas caretas de la alternabilidad de que se valen los avaros camuflados tras la cortina que forman las arcas del capitalismo.

Decimos esto, en tan abundante introito, a propósito de los 33 puntos que, en una pequeña parte, reformula la Constitución de 1999. A nadie más que al presidente Hugo Chávez le es dada una reforma tan importante. No es porque el hombre que lleva las riendas de este potro arisco y desorientado, como dejaron a Venezuela los jinetes del garrote del pasado y la fusta de las jineteras de hoy, sea un “sabelotodo”. No. Más bien porque el Presidente-pueblo que es Chávez, se comprometió con el 80% de los venezolanos y venezolanas a devolvernos todas las tierras que los tierracogientes nos quitaron, para con nuestras propias manos ponerlas a producir la comida que nos comemos. A proporcionarnos la posibilidad de que seamos propietarios de una vivienda digna, para no seguir con un salario parcialmente enajenado por el pago en alquiler de un incómodo techo; o guindando en esos cerros que componen los “cinturones de miseria” en las principales ciudades del país, hecho que nos dejó la bendita alternabilidad de la cuarta republica puntofijista. Además no hay que olvidar que todo eso, y lo especificado en los 33 artículos a modificar, no se hace en 10 años.

Ante el corto criterio político de los sesudos de la oposición disgregada, sin olvidar a los que ahora se regodean con el traidor y pesado bacalao barcelonés, quizás aparezcamos (por escribir estos razonamientos) como apresurados por opinar que, ya conocidos los 33 artículos a reformar, no es necesaria la aprobación punto por punto de los mismos. No dudamos que, detrás de lo que consideramos una rémora, también se esconde algún deseo porque se atreviese una confusión. Y en este caso queda claro que en río revuelto ganancia de pescador. Pero también, y esto que le quede claro a los que quieren ensuciar las aguas políticas, estamos concientes en cuanto a la decisión ya tomada por ese 80% del pueblo para apoyar a Chávez en su proposición de reformar los publicados 33 artículos de la Carta Magna. Y aunque no lo dicen explícitamente, sabemos que lo que mas les provoca roncha, es el artículo 230 que al pie de la letra propone: “El periodo presidencial es de 7 años. El Presidente o Presidenta de la República puede ser reelegido o reelegida de inmediato para un nuevo periodo”. Cortico ¿verdad? A esta proposición nosotros le quitaríamos un año, para que el periodo presidencial siga siendo de 6 años.

Ahora, como los argumentos también merecen aunque sea una proposición; y como estamos de acuerdo con el presidente Chávez en que, después de conocidas y analizadas por el constituyente primario las reformas propuestas para que se aprueben en conjunto y para, de cierta manera, armonizar con los proponentes del goteo, planteamos que el CNE, con el lineamiento general para el referéndum de diciembre próximo, elabore la pregunta de la siguiente manera, de cuya respuesta (NO o Si) se establezca que quedarán aprobadas o improbadas las 33 reformas propuestas por el presidente Hugo R. Chávez Frías. Única pregunta: ¿Tiene usted objeción en que se aprueben en conjunto las 33 proposiciones para la reforma parcial de la constitución bolivariana?

Además, vale la pena que tomemos en cuenta un pequeño detalle. Es posible que para la oposición, un tanto disociada, sea incomodo decir no. Se espantan con el !No volverán!. Y como en el país nacional nos interesa que se unan democráticamente, seria bueno dejarles la confirmación del “si” luSInchista. Al fin y al cabo el oposicionismo está descompuesto desde la macolla romulista que siempre le dijo sí al imperialismo norteamericano. Y nosotros les recordamos que Rómulo Betancourt les dijo que adeco romulero es adeco hasta que muere.

Ahh, ¿que nosotros no tenemos candidato para la continuación? Es posible, Eleazar lo sospecha de buena fe. Nosotros, cuando le pedimos al camarada Chávez la bandera del balcón del pueblo para que se la entregara a los muchachos y muchachas, fue porque tenemos el pálpito que de esa juventud que despertó, estará preparado el hombre o la mujer que le dará soporte, con el pueblo en general, a los programas establecidos por Chávez. En cambio la oposición esta pagando el desprecio que le hizo a la juventud. Y en mala hora para ellos, están utilizando la “sabiduría” de Luis Miquibú.

Por nuestra parte, con Rosa Luxemburgo y Hugo Chávez, avanzaremos con el grito de: ¡Patria, Socialismo o barbarie! Venceremos.


pedromendez_bna@yahoo.es


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Pedro Méndez


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