El desarrollo sostenible de Venezuela ¿Un objetivo alcanzable?

Mientras retiraba las semillas de un pimentón, recordé el privilegio que tienen los venezolanos de poder sembrar y cosechar sus propios pimentones en el balcón, a partir de alguno comprado.

Buena parte de tal privilegio se debe a la promulgación y cumplimiento de la Ley de Diversidad Biológica, publicada en el año 2000 y también a la Ley de Semillas, promulgada 15 años más tarde.

Además de esos instrumentos jurídicos, más de 80 leyes orgánicas, ordinarias, normas técnicas, resoluciones y convenios se han desarrollado en Venezuela durante los últimos 110 años y están a la disposición de los venezolanos para proteger los recursos naturales que existen en su país, afortunadamente más abundantes que las semillas de un pimentón.

Tales instrumentos jurídicos son el resultado del trabajo en equipo de decenas de ciudadanos, la mayoría desconocidos, que con visión de país y dejando sus intereses individuales a un lado, lograron convenir, documentar y refrendar un conjunto de acuerdos que permitiera aprovechar sus recursos naturales, garantizando su disponibilidad para las generaciones futuras. A todos ellos: aplausos de pie.

La biodiversidad no está distribuida de forma uniforme alrededor del planeta; existen regiones con mayor abundancia en diversidad biológica que otras. La posición geográfica de Venezuela le brindó abundantes recursos de flora y fauna, a tal punto de haber sido considerado un país megadiverso en aves, mamíferos, reptiles y anfibios durante muchos años.

A través del informe de Brundtland, publicado por las Naciones Unidas en 1987, se definió el desarrollo sostenible como aquel capaz de satisfacer las necesidades del presente sin comprometer las necesidades de las futuras generaciones. El concepto no es nuevo y tiene varias décadas rondando los recintos universitarios de Venezuela, así como colándose en sus instrumentos jurídicos, políticas públicas y de desarrollo, incluyendo su carta magna.

Sin embargo, tales atributos no son suficientes para afirmar que Venezuela se desarrolla de forma sostenible. El desarrollo sostenible implica lograr un estado de estabilidad entre tres pilares fundamentales: el pilar ambiental, el pilar social y el pilar económico de un país.

Este tipo de desarrollo alcanza su máxima expresión cuando se manifiesta de forma transversal en la sociedad, de tal manera que puede ser identificada a nivel de las políticas de un Estado, en cada plan y proyecto de desarrollo, en sus instrumentos jurídicos, así como también en sus instituciones públicas y privadas, tales como: un ministerio, una panadería, una escuela o a nivel de los hábitos de consumo y rutinas dentro de los hogares.

El desarrollo sostenible no debe confundirse con "crecimiento económico" ni es el reflejo del mero aumento en el ingreso monetario o niveles de consumo de una sociedad. Es frecuente confundir el término "sostenible" con "sostenido", donde se espera un crecimiento económico a una tasa constante en el tiempo, lo cual no necesariamente ocurre a medida que se transita el camino hacia la sostenibilidad, ya que en la búsqueda de la estabilidad de sus tres pilares fundamentales antes mencionados, puede ser necesario disminuir la preponderancia del pilar económico, en aras de fortalecer alguno de los otros.

Además de introducir nuevos conceptos y perspectivas de desarrollo, el informe de Brundtland alertó sobre el alto costo ambiental que estaba dejando las formas de desarrollo social imperantes en el mundo para aquel entonces y aún vigentes. Sin embargo, dado que los cambios climáticos a escala global se perciben a largo plazo, no hubo una respuesta apropiada de la comunidad internacional que condujera a una transformación inmediata de la sociedad, por lo que sus conclusiones y recomendaciones fueron desestimadas.

Existen distintas maneras de aprovechar un recurso natural. La forma más común es considerándolo un bien. De esta manera, el recurso natural es extraído para luego ser vendido. También puede ser extraído y transformado en un producto demandado por la sociedad para luego venderlo, por lo general a precio mayor que en su forma original. En ambos casos, el recurso suele retornar al ambiente en forma de contaminantes.

Algunos recursos como los biológicos ameritan especial atención, ya que se pueden agotar si no son manejados o cosechados de forma eficiente. Hay que permitir su renovación y por eso es indispensable un enfoque sostenible durante su aprovechamiento en el tiempo.

Los recursos naturales también brindan servicios ambientales. Los servicios ambientales son los beneficios obtenidos de los procesos naturales que ocurren en los ecosistemas y que mejoran la calidad de vida de los seres humanos y demás seres vivos. Por lo general, son reconocidos en menor medida e infravalorados a nivel mundial, nacional, regional y local, a pesar de su importancia y de ser percibidos de forma gratuita.

Entre los servicios ambientales se encuentra la regulación del clima de una región y el microclima de una localidad, la protección contra perturbaciones naturales como las tormentas e inundaciones, la recarga de cuerpos de agua y su almacenamiento en lagos y humedales, la formación de suelos, la prevención de la erosión por el viento, la polinización y la producción de alimentos, el reciclado de nutrientes, la recreación, el tratamiento de residuos, el almacenamiento de recursos genéticos para medicinas, entre muchos otros. El término "microclima" está relacionado con esa brisa fría y húmeda que nos refresca en un día soleado cuando te detienes tan sólo unos segundos en alguna calle densamente arbolada.

La cosmovisión de las sociedades juega un rol fundamental en el desarrollo sostenible de una nación. Es la representación mental que tiene una persona o cultura de la realidad, a través del cual explica el funcionamiento del mundo y determina la manera cómo se vincula con él.

Actualmente en nuestras sociedades impera la cosmovisión "Antropocentrista", donde el hombre se reconoce a sí mismo como el centro del universo y todo existe principalmente para satisfacer sus necesidades. En contraposición, se encuentra la cosmovisión "Biocentrista", donde la vida, en su más amplia expresión, es el centro del universo y por lo tanto todo ser vivo merece el mismo respeto. Bajo la concepción biocentrista, el ser humano sólo es un componente adicional de la vida.

La transición de una concepción antropocentrista de nuestra existencia hacia una biocentrista facilitaría el camino hacia el desarrollo sostenible, el cual implica aprender a vivir de forma diferente y ese aprendizaje es menos forzado cuando el hombre se reconoce a sí mismos dentro del mundo de forma diferente.

El planeta nunca estuvo tan urgido de ese cambio de perspectiva y forma de vivir de los seres humanos. Puede resultar asombroso notar cómo el único animal dotado de una capacidad de razonamiento excepcional está acabando de forma conciente con invalorables maravillas en el mundo y que nunca podrá reproducir, producto de una enorme incapacidad de entendimiento y trabajo en equipo con sus semejantes.

¿Qué falta por hacer en Venezuela?

Si bien el marco jurídico ambiental en Venezuela puede concebirse como un "colchón" óptimo para dar el salto hacia la sostenibilidad, resulta fundamental fortalecer el músculo que permite ejecutar y cumplir las regulaciones promulgadas.

Con uno de los presupuestos más bajos de toda la administración pública, el ente rector en materia ambiental en Venezuela nunca ha logrado ejercer el control en todos los ámbitos y con la exhaustividad que demandan los instrumentos jurídicos. Sin embargo, existen mecanismos administrativos, vigentes pero obsoletos, que con una revisión y ajuste permitirían financiar la logística asociada a las acciones de supervisión y control, mediante el uso de los fondos recaudados producto de multas o penalizaciones pecuniarias derivadas del incumplimiento de lo establecido en las leyes y normas vigentes.

Asimismo, cualquier política pública que se formule debe estar acompañada de planes ajustados a la realidad o contextualizados, así como de mecanismos periódicos de seguimiento, evaluación y ajuste de las acciones tomadas en el marco del cumplimiento del plan. El seguimiento local, regional y nacional a la ejecución de las medidas o acciones se puede realizar a través de indicadores o mediante la ejecución de auditorías e inspecciones. Una rendición de cuentas pública honesta que refleje los resultados alcanzados anualmente puede estimular la incorporación de otros sectores de la sociedad en el sendero de la sostenibilidad.

El reconocimiento de lo que nos falta por hacer, en ocasiones puede resultar abrumador y paralizante. Por tal razón, resulta conveniente definir prioridades de acción, evaluando cualitativa y cuantitativamente los elementos que caracterizan cada acción propuesta, como por ejemplo el impacto positivo que supondría la ejecución de la medida, los costos asociados a su implementación, las dificultades u obstáculos que pueden presentarse, entre otras consideraciones.

Además de las consideraciones generales antes mencionadas, otras acciones pueden ser llevadas a cabo en Venezuela para iniciar con pasos firmes el camino hacia la sostenibilidad. A continuación se sugieren algunas de ellas:

  • Promover cambios en los hábitos de consumo de su sociedad que disminuyan el consumismo.
  • Estimular cambios en los patrones de producción, incorporando la responsabilidad desde el origen hasta la disposición final de los productos y sub-productos.
  • Facilitar el acceso a mecanismos de control natal, embarazos no deseados y de planificación familiar, en áreas de alto crecimiento y concentración poblacional.
  • Disminuir la tendencia excesiva a fabricar productos, empaques, envoltorios y envases desechables o de ciclos de vida muy cortos.
  • Facilitar el acceso de la sociedad a mecanismos para la gestión ambientalmente segura de desechos específicos como los desechos electrónicos, pilas, escombros y asbesto.
  • Evitar la deforestación y la destrucción de los ecosistemas.
  • Controlar las invasiones y el crecimiento descontrolado de áreas pobladas fuera de los parámetros y mecanismos para el ordenamiento territorial nacional y desarrollo urbano.
  • Disminuir progresivamente el uso de combustibles fósiles e introducir el uso de energías descarbonizadas y renovables.
  • Preservar los recursos naturales.
  • Fomentar la sostenibilidad empresarial mediante la introducción de conceptos como la economía circular, el eco-diseño, el reciclaje, la evaluación de ciclo de vida de los productos y la eco-eficiencia.
  • Fortalecer algunos de los principios de la sostenibilidad, tales como: "La educación para la prevención" y "El que contamina paga".
  • Implementar políticas y prácticas agrícolas sostenibles que alarguen la vida útil y rendimiento de los suelos.
  • Disminuir las prácticas ganaderas debido a su impacto climático e incentivar las prácticas agrícolas, con especial énfasis en la agricultura orgánica certificada, cuyos productos se cotizan a mejor precio en el exterior.
  • Garantizar profesionales formados y capacitados en las posiciones gubernamentales y de liderazgo.

El cambio climático demanda acelerar la transición mundial hacia el desarrollo sostenible. Venezuela, como productor de energía fósil, debe estar a la altura de las circunstancias, demostrando, a través de acciones concretas y verificables, su empatía y compromiso con los acuerdos alcanzados a nivel mundial, en aras de minimizar las evidentes consecuencias derivadas de este fenómeno planetario causado por el hombre.

Referencias:

Naciones Unidas (s/f.). La Agenda para el Desarrollo Sostenible. https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/development-agenda/

Naciones Unidas. (1987). Our Common Future: Report of the World Commission on Environment and Development. http://www.un-documents.net/ocf-ov.htm#I

Meadows, D. H., Meadows, D. L., Randers, J., & Behrens, W. W. (1972). The Limits to Growth: A Report for the Club of Rome’s Project on the Predicament of Mankind. New York, NY: Universe Books. http://www.donellameadows.org/wp-content/userfiles/Limits-to-Growth-digital-scan-version.pdf

Corrreo: lre2510@hotmail.com

Lic. Biología – Universidad Simón Bolívar, Venezuela.

09/08/2022



Esta nota ha sido leída aproximadamente 580 veces.



Noticias Recientes:

Comparte en las redes sociales


Síguenos en Facebook y Twitter