Tarea 2. Las TIC en educación desde los enfoques institucionales mundiales

Tradicionalmente los procesos culturales se asocian intimamente a los sistemas de educación. La formación implica la incorporación y desarrollo de nuevo conocimiento sobre las estructuras del saber social, económico, ecológico y cultural establecido. Por consiguiente, el saber empírico y endógeno es perentorio para la visibilidad de los esfuerzos innovadores y creativos de las comunidades latinoamericanas y en general, de todas las naciones emergentes. Al respecto, los Estado y gobiernos comprometidos a desarrollar o potenciar instituciones globales, también deben facilitar la organización de las comunidades de aprendizaje. Enfocados en los recursos y plataformas de tecnologías de comunicación e información que constituyen los medios para la divulgación del nuevo conocimiento.

En la actualidad, las TIC y entre ellas las redes sociales (RR. SS) incorporan los llamados Ambientes Virtuales de Aprendizaje (AVA) para facilitar los procesos de aprendizaje flexibles y autónomos. Estas comunidades de gestión de conocimiento intercambian saberes y permiten la conectividad entre individuos y grupos de aprendizajes para intercambiar experiencias de aprendizajes sobre sus proyectos comunitarios. Tal es el caso, de los gobiernos de América Latina que se han incorporado a la dinámica de gestión digital con el fin de acercar las políticas y servicios públicos hasta los ciudadanos.

En este sentido, los gobiernos regionales se apoyan en las instituciones internacionales para configurar las estructuras globales del conocimiento económico, ecológico y político. Dichas estructuras conforman el Nuevo Orden Geopolítico Mundial que prevalece desde el fin de la Segunda Guerra Mundial (periodo de la postguerra). Entre estas organizaciones encontramos la Organización de Naciones Unidas (ONU), la UNESCO, el Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y más recientemente, la Unión Internacional de Telecomunicaciones (IUT) y también la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), entre otras.

Al respecto, centrado en los postulados de la UNESCO (2019), específicamente la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible que expresa un nuevo empuje a la contribución inclusiva y de calidad en todos los niveles y a la importancia de las oportunidades del aprendizaje permanente para TODOS. Sin embargo, el pensamiento del doctor Martín Hilbert (2020) sobre las sociedades predecibles y las iniciativas de incorporación de las TIC para el desarrollo y divulgación del nuevo conocimiento emergente, como la relación e impacto en el progreso mundial.

Por consiguiente, en la actualidad el valor económico y financiero de las plataformas digitales consiste en la acumulación y de gestión de los datos aportados por los 4000 millones de personas que utilizan la Internet (Huella digital), según las métricas de la IUT. Para Hilbert, la tendencia de las grandes operadoras digitales, como: Google, Facebook, Twitter, en la comercialización de la inmensa cantidad de datos (Big Data) aportadas mediante las redes sociales es el gran negocio de la actualidad. Constituyéndose en la Sociedad de Control.

Sin embargo, los datos en sí no tienen un mayor, una vez procesados por algoritmos que le asignan un carácter predictivo de las "necesidades" de los usuarios es lo que los hace valiosos. Hilbert ha postulado "si se puede predecir, se puede programar".

Así, si se conecta la capacidad de programar las necesidades de las poblaciones y se acopla con las intenciones "veladas" de las organizaciones globales para imponer los lineamientos del pensamiento Capitalista, la vigilancia, manipulación y desinformación, según lo expresado por la Dra. Florencia Copley (2016), las Naciones Emergentes estarían condenadas a seguir jugando el papel de comodities y consumidores impulsivos de los insumos manufacturados por las grandes corporaciones internacionales.

No obstante, se debe ser sensatamente optimista sobre lo tratado durante la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información (CMSI), y el Informe del profesor Sean Mc Bride (Voces múltiples, un sólo mundo, 1980) en la cual se sustituye la denominación "…de la información y comunicación solo por Sociedad de la Información.

Igualmente, comprometidos y promoviendo la Paz, el desarrollo humano y los aportes, acortando el camino hacia el desarrollo inclusivo, sostenible y con igualdad deseado. También, la manera de consumir, de producir y la forma en que la sociedad accede a las nuevas tecnologías inciden en los procesos de inclusión social. Así lo han percibido todos los gobiernos de la región, definiendo sus agendas digitales y, nuevas políticas y herramientas tecnológicas avanzando en la sociedad de la información; analizan las políticas públicas impulsando el uso productivo de las TIC en las empresas latinoamericanas, con dos consecuencias.

En primer lugar, hay áreas de acción ausentes. Por ejemplo, aquellas relacionadas

con la creación de "activos complementarios", como la generación de capacidades dentro de la empresa, sin las cuales la dinámica de incorporación de TIC es mucho más lenta. En segundo lugar, hay escasa o nula coordinación entre ellas. Por lo general, las políticas para la incorporación de TIC en las empresas no están integradas a los planes de desarrollo productivo. Es decir, no existe un eje transversal para esos planes.

Finalmente, pero no menos importante, los aportes del pensador brasileño Boaventura de Sousa Santos en su obra Educación para otro Mundo Posible (2019), sobre el desafío para pensar el aula de clases como un campo de posibilidades donde se promuevan los nuevos debates epistemológicos que cuestionen la centralidad de la ciencia como única y legítima fuente del saber; a combatir la uniformidad y favorecer la participación, priorizando la importancia de la UNESCO.

Concluyendo, según el forjador de las Epistemologías del Sur, la utopía como precaución ante la probabilidad que una iniciativa hacia la emancipación se dirija una vez más a la regulación derivando en nuevas desigualdades, nuevas exclusiones y nuevos silenciamientos. Todo esto, en contraposición a los esfuerzos institucionales por una educación digital (incorporación integral de las TIC en los sistemas educativos) donde los ciudadanos tendrían el compromiso de cambiar al mundo, hacia un nuevo orden de igualdad, - disminuir la Brecha Digital - inclusión, autonomía y la emancipación; como la concentración en contra de la democratización de los paradigmas impuestos por las instituciones que surgieron durante la Guerra Fría y aún después de la caída del Muro de Berlín.

 



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