Cumbre CELAC, México 2021, la espada de Bolívar tritura al lacayismo. Triunfa la unión y la dignidad

La valentía del Presidente mexicano Manuel López Obrador ( AMLO ),  es el primer detalle significativo a destacar de la VI Cumbre de la CELAC realizada en este setiembre otoñal. 
 
Convocó a Jefes de Estado y los países de América Latina y El Caribe, que  en mayoría abrumadora respondieron con protintud e ilusión. 
 
Una Cumbre absolutamente necesaria en los tiempos de la Pandemia del  COVID 19, y la pestilencia de la OEA; un guiñapo de pacto cadavérico, instituido por el "orco del pantano", para la sedición,  confabulaciones intervencionistas, la hostilidad, el belicismo, golpes de Estado y sembrar el odio, para la división de las naciones del continente y así, dominar y mancillar la existencia de los pueblos. 
 
Asistieron 17 presidentes y 31 naciones. Ese es un logro político de AMLO frente al neocolonialismo. Es un salto cualitativo de la tesis soberana de la democracia originaria y popular, de sepultar de una vez por todas a la OEA, sus agresiones y el rol injerencista  de su naturaleza, tramado y consumado por la política hegemónica, monroista y expoliadora de la tiranía imperialista de Washington. 
 
Los mandones de Washington intentaron con las tretas habituales, maniobras y utilizando a secuaces, acólitos, vasallos de las oligarquías criollas  entronizados en los gobiernos semicoloniales, los mercenarios  del Departamento de Estado _ del tinte y estela como la de Luis Almagro, a sueldo de la Casa Blanca en la Secretaría General de la OEA; organismo al servicio de la estrategia de expansionismo y recolonización, del despótico régimen imperialista de Estados Unidos y,  con el activamiento las runflas de achichincles y peleles de los intereses explotadores del capital corporativo monopolista, degradante y de rapiña; sabotear la Cumbre, aislar y enterrar la CELAC. 
 
No obstante, se le oscureció el día y los negros nubarones de la derrota en México, los enterraron en un aislamiento de catastróficos presagios, para una estrategia colonialista condenada irremisiblemente por el debenir histórico emancipador, y el advenimiento inexorable  de la PATRIA GRANDE victoriosa. 
 
Los gansters del fascismo reciclado y usurpadores de las poderes republicanos en Brasil y Colombia, renunciaron al carácter de su investidura, al negarse participar de la Cumbre continental.  como pusilánimes y cobardes forajidos, engendrados en las castas corrompidas de  las decrépitas oligarquías latinoamericanas, percibieron el limen de la sentencia de los pueblos de América, por sus desmanes de lesa humanidad. 
 
El gamonal improvisado gobernante de Paraguay, Mario Abdo Benítez y el aprendiz de brujo miembro del lumpem tecnocrático de Uruguay Luis Lacalle Pou, en un suicida salto mortal se aventuraron a jugar de "catedráticos" de la democracia y la moral cívica, en un  redil de trascendencia histórica, frente a titanes de los pueblos atildados por su decoro, carácter y vigor en la batalla emancipadora, soberana e independiente, por la libertad definitiva y la fragua de un destino próspero. 
 
El Presidente Nicolás Maduro Moros de la República Bolivariana de Venezuela, el Presidente de Cuba Socialista Miguel Díaz - Canel Bermúdez y el Mandatario Luis Arce del Estado Plurinacional de Bolivia, hicieron gala de su erudicción, el alto rango como estadistas y su sindéresis como pedagogos de una praxis política de nuevo tipo, para con una ecuanimidad pasmosa y un profundo conocimiento de la historia; allanar la arena de aquella ágora de confluencia de las naciones de "Nuestra América", y de esa forma desmantelar la maniobra saboteadora, desmontar la atmósfera de tirantez  y propiciar un sendero de tranquilidad, estabilidad, espíritu de buena fe y un clíma de calidez, hacia un diálogo constructivo de  integración política sólida, soberana y en uníón de voluntades y aspiraciones, en procura de una cohesión regional duradera; que consolide la decisiva transición histórica, que barra definitivamente los restos del colonialismo y, termine por abolir las crueles garras del neocolonialismo explotador y criminal. 
 
Los oligarcas Abdo Benítez y Lacalle Pou, se atrevieron a lanzar piedras de provocación, asedio,  distracción y fracturamiento del mecanismo de integración, de la buena fe del multilateralismo y la unidad en igualdad soberana de relaciones basadas en el respeto de la diversidad política e ideológica, y la mesura para avanzar en diálogo fructífero para convenir las soluciones oportunas, complementadas y oportunas a las congojas, problemas y desafíos comunes. 
 
De nuevo se impuso el categórico apotegma popular que reza: " no te atrevas a lanzar piedras cuando tienes techo de vidrio". 
 
Las voces de la dignidad caribeña y latinoamericana, el pensamiento bolivariano y martiano, el ejemplar temple de los pueblos liberados y el filo de la verdad, hicieron  añicos la demagogia huera, la torpeza política  y el servilismo grotesco, dejando en rídiculo a los "conspicuos" aristócratas de la diplomacia genuflexa del colonialismo. 
 
La Cumbre de México es un paso positivo de la CELAC, en el camino de  la diplomacia liberadora, frente a la nahuseabunda y desfigurada diplomacia de las colonias, patrocinada por el Departamento de Estado y las oligarquías imperialistas. 
 
La OEA y los distintos mecanismos del sistema interamericano monroista, el filbusterismo y la recolonización globalhegemonista de Washington _ dígase "el Pacto de Río", la "Comisión Interamericana de Derechos Humanos", las cortes interamericanas asociadas a ese aparato jurídico parcial, unilateral y colonialista y, demás tratados y pactos que  amarran el referido sistema de coloniaje, escudado además, en el "Comando Sur", la Cuarta y Primera flotas, dependientes del Pentágono _ tienen sus días contados. 
 
La iniciativa del Presidente López Obrador de México, muestra una señal cierta de avance en la correlación de fuerzas del continente, también, alumbra espectativas de unidad latinoaméricana y caribeña. 
 
Los sueños de Miranda, Bolívar, Juana Azurduy,  Simón Rodríguez, Bartolina Sisa, Manuelita Sáenz, Gregoria Apaza, Mariana Grajales, Francisco Morazán, Juanito Mora, Blanca Aráuz, Carmen Lyra, Aidée Santamaría, El Che, Manuel Mora Valverde, Fidel Castro Ruz, Yamileth López y  Hugo Rafeal Cávez Frías, de labrar la "Patria Grande" de nuestra colectividad plurinacional de la América Latina y del Caribe; asoma en el horizonte refulgente. 
 
Oscar Barrantes Rodríguez
Círculo Bolivariano Yamileth López
Centro Popular Costarricense de Estudios Sociales
CBYLO - CPCES
San José - Costa Rica
Setiembre de 2021

 



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