Las Zonas Económicas Especiales y la Independencia

La creación de Zonas Económicas Especiales (ZEE) se ha convertido en motivo de discusión y crítica por parte de expertos y también de ignorantes quienes se han dedicado a éllo a partir de un comentario del respetable Luis Brito G., bajo su óptica de viejo rebelde y defensor de las causas justas. A las ZEE las acusan de "Maquila", que no es sino una forma más de esclavitud comparable a cualquier otro tipo de trabajo en Venezuela y en países denominados subdesarrollados. Eso dió inspiración a otros hermanos indios para atacar con suposiciones y especulaciones, sin proposiciones, el objetivo y consecuencias de estas ZEE, sin estar conscientes de que apenas estamos en la I Independencia, y aún en plena conquista principalmente a través de religión importada o de represión disfrazada de paz y de indio Hugo.

Las ZEE constituyen espacios planificados y demarcados por una poligonal, para ser utilizados como productores de bienes para el país y para todo otro espacio del planeta que los requiera, transformando materia prima en productos de consumo importantes en el avance humano. Es una visión distinta y sin la mezquindad inculcada por el sistema heredado del mundo occidental, al cual tanto imitamos. Es otra visión geopolítica de los espacios a asignar como ZEE, lo cual debe hacerse de acuerdo a sus potencialidades y no al gusto del planificador o del inversor. Eso es importante tomarlo en cuenta, sobretodo al observarse que ya se han querido proponer actividades humanas no adaptadas al medio ambiente y sus reales potencialidades.

El Geóg. Omar Ovalles en su trabajo "El Rol de los Innovadores y Tecnólogos en el Desarrollo Local de Áreas Especiales de Desarrollo" explica: "...se requiere de la demarcación de nuevos espacios territoriales subregionales y locales que tengan condiciones ventajosas para la atracción de inversiones productivas nacionales o extranjeras y que permitan administrar coherentemente algunos estímulos económicos, fiscales, financieros, procedimentales y aduanales, así como fomentar un clima de confianza política y seguridad jurídica mediante la ejecución de políticas coherentes compartidas y decididas por todos". Ovalles también expone "Parte de ese todo son los innovadores, tecnólogos, inventores, científicos, obreros calificados e investigadores que conocen y hacen vida en esos espacios subregionales o locales y que muchas veces tienen la experiencia y la imaginación requerida para construir estos nuevos modelos de desarrollo". "Se trata de modificar la concepción de desarrollo buscando aprovechar las capacidades instaladas ociosas con la re-ingeniería de tecnologías existentes y la incorporación de los innovadores tecnólogos profesionales y empresarios conscientes o funcionarios honestos, minimizando intercambios con el exterior del país, los aportes de capital extranjero y cualquier sumisión a gobiernos foráneos".

Considerando que la soberanía se ejerce con la presencia de habitantes en los espacios y que cuenten con buena calidad de vida y no sólamente con tanques y soldados resignados, las ZEE pueden ser su garante, y no una amenaza. En cuanto a la esclavitud la deben saber abolir los ingeniosos, empíricos, artesanos, mineros, agricultores y demás pueblo indio conocedor de las actividades que pueden realizar de acuerdo a la especialización de los espacios, caracterizados y diferenciados por sus particulares potencialidades en recursos naturales provistos por la Tierra (Climatología, Geología, Vegetación, Hidrografía, Vida Animal, etc.) Así, las industrias se han desarrollado en función de lo que el humano extrae y procesa de cada espacio geográfico, siendo éstas factibles de repotenciar en algunas regiones a través de una ZEE.

Justamente son los recursos naturales lo que se utiliza para avanzar en la vida humana y garantizar su supervivencia. Estos constituyen el medio de subsistencia y la satisfacción de necesidades del humano, así que éstos sí deben estar a disposición para su aprovechamiento (o explotación) y no para esconderlos bajo tierra mientras la población vive cual miserables, argumentándose que sí otro país explota un recurso natural en Venezuela atenta contra la soberanía nacional. Ese discurso anacrónico heredado de almas viejas mata día a día nuestra autonomía de pensamiento y acción, lo que evidencia que la Independencia de la que nos jactamos no está concluida.

Contradictorio es la existencia de los ricos yacimientos de oro y diamante al Sur del estado Bolívar y en límites con el Esequibo sobre cuyos territorios la población vive en la peor pobreza desde siempre, mientras esos minerales son "guardados" para no se sabe quien o cuando. A los pequeños mineros los tratan de garimpeiros, pranes y delincuentes, por el hecho de extraer el recurso natural de esos espacios y ser considerada minería "ilegal" y así sólo sobreviven ante el acecho de autoridades y maltrato de todos los gobiernos que han pasado. Por cierto, la creación de una ZEE con pequeños mineros en el límite con el Esequibo, apoyados y controlados, garantizaría el ejercicio de la soberanía nacional; igualmente una ZEE de Artesanía Indígena, pero hay que acabar con el bloqueo mental inculcado y como dice el Cnel. Pompeyo Torrealba "debemos conquistar a los Esequibanos, en lugar de ahuyentarlos".

(Pérez Esquivel dijo algo sobre "el monocultivo de las mentes y los tóxicos de las propagandas". )

Si fuimos y aún somos sometidos, masacrados y engañados por los colonialistas y sus sequaces nacionales o no, y también corrompidos por el capital privado, como lo afirma un analista respecto a las ZEE, hoy nos consideramos independientes, ya transculturizados y con alto nivel profesional, lo cual hace pocas décadas no era así, por lo que no seremos tan torpes o ingenuos y caer en las trampas de cualquiera de los Imperios, que tanto codician nuestros exuberantes recursos naturales otrora y en la actualidad. El Colegio de Geógrafos de Venezuela reconoce que la planificación del uso de los espacios geográficos, como en las ZEE, es lo ideal para alcanzar el desarrollo sustentable.

La globalización, es un hecho y debemos asumirla. El miedo a la realidad, no la cambia. Las ZEE forman parte de la globalización, con la diferencia de que en lugar de ser los Imperios quienes se beneficien, serán muchos otros países y por supuesto, nosotros los indios con visión progresista y estratégica, tomando las medidas de control que ya es hora de tomar y haciendo convenios que nos beneficien también y no como cuando nos dejamos poner la bota o la cruz para someternos sin cuestionar. Desarrollamos profesiones y oficios, hemos conocido otras culturas y hasta hablamos en dólares e inglés, como idioma "globalizado"; así que sí estamos preparados para asumir las ZEE y cualquier otro invento del mundo occidental u oriental que pueda beneficiarnos. No es acusando ni denunciando ante la ONU u otro órgano transnacional, que se avanza en los cambios de una realidad anacrónica para asumir el siglo XXI. Es comprendiendo donde estamos y asumiendo nuestra correcta, provechosa y honesta posición para tratar con esos otros países en beneficio de ambos y no esclavizando uno al otro. Eso debe desaparecer sí asumimos la real libertad y practicamos -no sólamente declaramos- la I Independencia.



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