Propuesta al Congreso Bicentenario de los Pueblos

Confío en que esta nueva convocatoria al Congreso Bicentenariano de los Pueblos creará los espacios para la discusión de propuestas que permitan la incorporación de líneas político-discursivas de carácter revolucionario, contribuyendo a la profundización de la Revolución Bolivariana y a la repolitización de nuestros sujetos militantes. Todo ello a partir de una "necesidad histórica". Necesidad en cuanto se alberga la esperanza de lo "nuevo deseado", de lo "por-venir" e histórica por lo progresivo e inédito de la construcción de un modelo de relaciones político-económicas y sociales que sean alternativa al capitalista.

Ahora, concretamente, nuestro discurso en la izquierda oficialista, en estos últimos cinco años, se ha generado de un entendido colectivo sobre premisas de carácter economicista, donde: la escasez, el acaparamiento, la inflación, el extractivismo, el contrabando de mercancías, el rentismo, la poca productividad, las fuerzas productivas, el gobierno amigo del empresario y la burguesía revolucionaria resultan en conceptos que le otorgan dirección a la opinión pública y hacen concebir a nuestro pueblo lo Económico como una esfera de acción independiente de lo Político. Donde el mismo se encuentra animado por reglas o marcos normativos diferentes o propios de su actividad y que en ningún caso tiene o tendrá que ver con lo político. Ahora bien, me atreveré a esbozar una exposición de lo que pretendo sean puntos para fortalecer la unidad política y programática de la Revolución Bolivariana en esta nueva etapa señalada como bicentenario de Carabobo y que a continuación describo:

Primero. Nuestro Partido con cada uno de sus militantes -cuadros o no- deben asumir que: a cada premisa de carácter economicista le sigue una acción de realización en lo Político que trae como resultado la subordinación de su misma condición de dinámica y que identifica cada proceso económico con una acción política de seguimiento, control y evaluación de la dinámica total de la cuestión económica; siendo la planificación lo determinante para construir lo determinado, una sociedad alterna y humana. Por ello, lo siguiente sería colocar en evidencia que la acción económica debe estar entendida en que la generación de riquezas es de carácter social, para la satisfacción de las necesidades humanas, siendo prioridad repolitizar, premisa que será normativa para la formación político-militante. Descartando la utilización simple de conceptos como: producción para el aumento de las riquezas y elevación del consumo, que hacen posible la acumulación del capital en manos de particulares, privatizando la áreas comunes de la economía y presentándolas como un logro de eficiencia gerencial, imponiendo en el imaginario colectivo la idea que "consumir lo que sea cuando sea" representa la libertad.

Segundo. Considerar que Repolitizar es: "asumir que el conflicto forma parte de lo político, siendo lo que hace que la sociedad avance. Por tanto, los canales para el conflicto son tan importantes como los canales para el consenso, pues el conflicto de hoy es el consenso de mañana". (pág. 72 J. Monedero, 2011). Es decir, visibilizar los intereses contrapuestos de las clases sociales en conflicto y eventualmente posicionar los criterios propios de la participación y el protagonismo del poder popular en oposición a la concentración de la acción política que las clases pudientes pretende imponer como dinámica económica que dicen independiente de lo político. Entonces, la síntesis de la cuestión deberá decantar en alianzas desde la comunidad política organizada, potenciando nuevos actores con una nueva dinámica democrática desde lo económico, direccionando lo político de los intereses en las mayorías más necesitadas.

Pero ¿Cuál son los intereses, clases sociales, conflicto y criterios a visibilizar? Intereses, aquellos que nos permitan reproducir nuestra vida y vida inmediata. No aquel tipo de existencia dedicada al arrebato de nuestro tiempo al servicio de la reproducción metabólica del capital que genera el hombre alienado sino aquella que abra espacio a mujeres y hombres liberados. En cuanto a clases sociales nos referimos a los marginados, los excluidos, los robados y explotados trabajadores, los fallos del sistema; he aquí nuestra ubicación de clase meritoria de reconocimiento y partida para la organización política. ¿Y El conflicto? El de clases, el de intereses políticos y económicos totalmente contrapuestos y dialécticamente presentes en la sociedad; resuelto si, en el consenso, en lo democrático, en lo no pactado por camarillas sino participativa y protagónicamente presentado por las mayorías como proyecto de Liberación Nacional para los pueblos. Donde primen los criterios de la comunidad política con su esfuerzos por construir voluntad de vida; proyecto factible solo en la unión sumatoria de las voluntades preservantes de la vida comunitaria y en la sustentabilidad de lo ecológicamente perfectible, realizable y desarrollable.

Finalmente, repolitizar es aceptar que: "no hay una meta final que, alcanzada, haga que desaparezca el conflicto y con él la política (las clases, la propiedad privada, los enemigos, los extranjeros, etc.). Por tanto, la articulación de la democracia hay que construirla aquí y ahora, sin paréntesis y sabiendo que siempre tendrá inscrita algún tipo de conflicto que no puede ni siquiera conocerse de antemano". (pág. 72 J. Monedero, 2011). Sería, realizar la labor política dentro del continuo de lo humano. Presentando a la comunidad y a sus sujetos lo común del conflicto para la vida. Es la política un alcance categórico de la resolución o del tránsito hacia una finalidad persistente para sostener la vida, solo a través de la correspondencia intersubjetiva se realizará la voluntad totalizada del fin de un aspecto del primer conflicto que tramitará al segundo, y así, progresivamente la necesidad crea la historia sobre la base de la voluntad total de los sujetos pertenecientes a una comunidad política. Estimular la participación protagónica de los ciudadanos, sujetos de la comunidad política que deben "ser-transformadores" de su realidad, donde, sus intereses son los criterios de su "hacer-política" pero no en una voluntad autorreferente de la subjetividad sino bajo la intersubjetividad de una voluntad de vida.

Texto utilizado: Juan Carlos Monedero, "El gobierno de las palabras".

enaoh50@gmail.com



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