Segunda carta abierta al presidente Nicolás Maduro

Santa Ana de Coro, 7 de Octubre de 2020

Ciudadano

Nicolás Maduro

Presidente Constitucional de la República Bolivariana

de Venezuela

Palacio de Miraflores

Me dirijo a usted en la oportunidad de hacerle llegar un cordial saludo como Ciudadana venezolana que enfrenta serios problemas al igual que millones de venezolanos(as) en nuestro país. Mi nombre es Fulvia Magdalena Polanco Bravo, Docente jubilada, Cédula de Identidad 3.831.396, de 66 años de edad, y como ya le informé en la primera Carta Abierta que le dirigí a usted el 18 de Septiembre del presente año, soy persona con discapacidad en miembro inferior izquierdo en el cual presento Síndrome Postpolio, y Artrosis Severa grado III en rodilla derecha, lo que me obliga a deambular con muletas; además de esta patología, soy diabética e hipertensa. Mi domicilio es: Calle El Tenis N° 23, entre Silva y Ampies, Sector Monte Verde de Coro, Parroquia San Antonio, Municipio Miranda, Estado Falcón.

Y hoy le escribo esta segunda Carta Abierta para formularle varias preguntas que surgen de la grave situación económica por la que estamos atravesando millones de venezolanos(as): un elevadísimo porcentaje de personas jubiladas de la administración pública hoy en día reciben un salario mensual de ¡¡¡menos de 1 dólar¡¡¡ A estos jubilados les depositan en sus cuentas nóminas la mísera cantidad de 400.000,00 Bs. A esta miseria se le suma los 400.000,00 Bs. de la pensión, y con los 800.000,00 Bs. estos venezolanos(as) no logran resolver ni un día de su alimentación. Al mismo tiempo es necesario aclararle que son miles y miles los jubilados(as) que no reciben los bonos que el gobierno entrega mensualmente; otro detalle está en el hecho de que miles de ellos(as) tampoco reciben remesas de familiares en el exterior, lo cual hace más caótica su situación personal y familiar.

En vista de ello, yo le pregunto Presidente Maduro: ¿Cuál es la realidad en la que viven usted y su equipo de gobierno? Para todos(as) es evidente que la realidad en la cual usted vive es muy diferente a la de nosotros(as), quienes cada mañana vemos con asombro, pero también con lágrimas en los ojos –de la impotencia y de la arrec….- como se produce una especie de "carrera" vertiginosa del precio del dólar today y los precios de los productos de la cesta básica (sobre todo, el precio de una conocida marca de harina de maíz). Es una "carrera" en la cual cada día los productos de esa cesta básica se alejan más y más del bolsillo de las familias de nuestro país. Por eso repito la pregunta: Presidente Maduro: ¿En que realidad vive usted? Pienso que usted vive en una "burbuja".

Presidente Maduro, cuando yo escucho sus alocuciones en una cadena radial (ya no lo veo por la televisión, porque durante uno de los frecuentes apagones que se producen en Coro, mi televisor se quemó por una subida de voltaje, y no pude reclamarle a nadie esa pérdida) usted hace referencia a temas como el coronavirus, la semana de radicalización, la semana de flexibilización, el problema del bloqueo, las cajas Clap, la producción agrícola y pecuaria para la exportación, pero también para la conformación de las cajas Clap, entre otros temas, pero nunca usted hace mención de la trágica situación (porque realmente es trágica) que vivimos los jubilados, pensionados, trabajadores del sector público y privado, los trabajadores informales, que ganan un salario mínimo, es decir, usted nunca nos plantea como va a darle solución al hambre que estamos padeciendo, a la imposibilidad total de poder adquirir los medicamentos que requerimos de acuerdo a nuestro tratamiento. Usted nunca menciona a ese sector de la economía que se está enriqueciendo con el hambre del pueblo; en los últimos tiempos usted nunca habla de cómo el gobierno le va a poner coto a tanta especulación con los productos de la cesta básica.

Un día, durante una cadena radial, escuché hablar de la exportación de reses a un país de Medio Oriente (Irak). Tomó la palabra el Ministro de Agricultura, y yo no salía de mi asombro cuando él dijo que las 3.700 reses que se exportarían eran producto del ¡¡¡excedente¡¡¡ , porque ya se había cubierto la demanda nacional de carne . Presidente Maduro, ¿Cómo es que había sido cubierta la demanda nacional de carne, cuando el salario mínimo, por ejemplo, de millones de jubilados(as) sólo es de 400.000,00 Bs. (menos de 1 dólar) y el precio de 1 kilogramo de carne de res, para hoy 7 de octubre, está por encima de los 1.800.000,00 Bs., es decir, 3 dólares con 97 centavos? Por eso, Presidente Maduro, nuevamente, repito la pregunta: ¿En qué realidad vive usted y su equipo de gobierno?

Y en el caso concreto de quien esto escribe, mi salario quincenal como Docente jubilada sólo llega a 2 dólares con 38 centavos, y por eso, mis esperanzas de poder comprar proteína animal, o sea, 1 kilo de carne, se fueron por un abismo. Presidente Maduro, le formulo estas otras interrogantes: ¿Es justo que los venezolanos(as) estemos sufriendo este terrible castigo? ¿Es justo que millones de niños(as) en nuestro país hoy crezcan con elevados índices de desnutrición por la ausencia en su dieta diaria de: leche, proteína animal y otros importantes nutrientes que sus madres no pueden adquirir por sus elevados precios?

Como Voceros(as) del Consejo Comunal de mi Sector Monte Verde II, hemos observado en los últimos tres años, que cada vez que el Instituto Nacional de Nutrición Falcón hace entrega de la bolsa de nutrición a las personas con bajo peso, dicha bolsa sólo contiene: arroz, harina de maíz, pastas y algunas veces aceite, o sea, sólo carbohidratos. Presidente Maduro: ¿Dónde está la proteína animal que debe complementar esos carbohidratos de la bolsa de nutrición?

En mi Sector, y en muchos barrios de Coro no se llevan a cabo jornadas proteicas que a su vez complementen los carbohidratos que contienen las bolsas del Clap, ya que sólo trae: arroz, harina de maíz, pastas y granos. Y hablando de la falta de nutrientes en la dieta de niños(as), es propicia la ocasión para preguntarle al Ministro de Educación, Aristóbulo Isturiz, para hacer mención del Programa PAE: ¿Por qué durante el período vacacional de los escolares, la comida que les entregaban, a través de una representante del Clap, sólo consistía en un envase con arroz blanco? Esto lo pudimos observar en los escolares que cursan estudios en la Escuela del Sector Monte Verde de Coro, Parroquia San Antonio, Municipio Miranda.

Ministro Isturiz: ¿Dónde están los Supervisores del Ministerio de Educación que deben velar, en este caso, por la buena marcha del Programa PAE, para que a los escolares se les ofrezca una alimentación balanceada, y no un envase con arroz blanco?

Hechos como el anterior, relacionado con el Programa PAE, o que hoy en Venezuela haya un elevadísimo número de jubilados del Ministerio de Educación que reciben salarios de hambre, nos hace preguntarle al Ministro Isturiz: Profesor, ¿en qué realidad vive usted? Y decimos: Su realidad es diferente a la de miles y miles de Docentes y administrativos activos y jubilados, a quienes esta crisis y la pandemia nos ha trastocado la vida.

A todo este rosario de calamidades, debemos sumarle los otros problemas que padecemos todos en el país: los precios exorbitantes de los alimentos, las medicinas; la falta de gas doméstico, lo cual obliga a las familias corianas a cocinar con leña desde hace más de cuatro meses; el deficiente servicio de agua que en el caso específico de mi sector Monte Verde, el vital líquido los días martes y sábados no llega a los medidores; los continuos apagones y variaciones del voltaje que dañan nuestros artefactos eléctricos, la falta de gasolina, y paremos de contar.

Presidente Maduro, y como le dije en la primera Carta Abierta, ¡¡¡ESTA SITUACIÓN ES INAGUANTABLE¡¡¡

 

Atentamente,


 

PROF. FULVIA POLANCO B.

C.I. 3.831.396



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