Algunas claves para comprender el escualidismo



Tal como lo señalara recientemente el vicepresidente de la República de
Cuba, el término "escuálido", felizmente acuñado por Chávez, define no sólo
en lo cuantitativo, sino también en la dimensión moral, a un sector de la
sociedad venezolana. Aquello que se podría llamar "el fenómeno escuálido" es
una riquísima veta para los investigadores de las ciencias sociales. Tan
sólo la cuestión de la usura del lenguaje, y en particular de palabras como
"gente" y "sociedad civil", todas esas dignidades y condecoraciones
autoimpuestas por el escualidaje, amerita extensos estudios psicosociales.
Por lo pronto, muchas de las claves para comprender el escualidismo las
encontramos en la literatura médica, lo cual en realidad no es nada
sorprendente. Realmente el escualidismo es una patología. Luego de ver una
de las últimas cadenas de Ortega y los dos Fernández, en la fase terminal
del paro cínico, se me ocurrió que tanta barbarie teledirigida no se
explicaba sólo en términos de ineptitud política e incapacidad intelectual,
había que padecer algún serio trastorno mental para identificarse con
sujetos que podían deslindarse de las consecuencias de sus actos con la
facilidad de quien se cambia de traje.
Veamos qué nos dice un extracto de un capítulo sobre personalidad
antisocial:
"Las personas con personalidad antisocial (en otro tiempo llamada
psicopática o personalidad sociopática)... muestran desprecio insensible por
los derechos y los sentimientos de los demás. Explotan a otros para obtener
beneficio material o gratificación personal... Característicamente, tales
personas expresan sus conflictos impulsiva e irresponsablemente. Toleran mal
la frustración y, en ocasiones, son hostiles o violentas. A pesar de los
problemas o el daño que causan a otros por su comportamiento antisocial,
típicamente no sienten remordimientos o culpabilidad. Al contrario,
racionalizan cínicamente su comportamiento o culpan a otros. Sus relaciones
están llenas de deshonestidades y de engaños. La frustración y el castigo
raramente les ocasionan la modificación de sus conductas.
Las personas con personalidad antisocial son frecuentemente proclives al
alcoholismo, a la toxicomanía, a las desviaciones sexuales, a las
promiscuidad y a ser encarceladas. Son propensas a fracasar en sus trabajos
y a trasladarse de un sitio a otro. Frecuentemente tienen una historia
familiar de comportamiento antisocial, abuso de sustancias, divorcio y
abusos físicos. En su niñez, generalmente fueron descuidados emocionalmente
y con frecuencia sufrieron abusos físicos en sus años de formación. Tienen
una esperanza de vida inferior a la media..."
("Manual Merck de información médica para el hogar", Oceano.)

Aunque es evidente que esto no fue escrito en Venezuela, pues de haberse
tomado en cuenta las peculiaridades del sistema judicial venezolano se diría
que es casi imposible que estas personas vayan a parar en la cárcel, tenemos
una caracterización bastante completa del escuálido medio así como de los
valores que guian al medio escuálido, sea este escrito, de Radio o TV.






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Simón Rodríguez Porras

Músico y militante del Partido Socialismo y Libertad.

 @guitarraylapiz

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