Artillería del Análisis

Una Historia Política para Análisis y Reflexión (IV)

Para el Consejo Nacional Bolivariano Derechos Humanos (CONABDH), cuatro (4) crímenes y cuatro (4) poderes son un historial de fundamental importancia para el Análisis, la orientación y la Reflexión en los actuales momentos, y que se ha traducido con el pasar de los años en una respuesta de impunidad por tratarse del poder político, sin olvidar las palabras contundente del Apóstol Pablo a los Romanos: "Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hecha, de modo que no tienen excusa". (Libro de Romanos, capítulo 1, verso 20 de la Biblia). Los hechos ocurridos en esa oportunidad sobre el crimen de la difunta Hilda de Rosales tuvieron direccionado a una profunda investigación por parte del Comisario también difunto Fermín Mármol León su escenario de investigación continuaron así:

--José Ramón, espérame en el Laboratorio policial, quiero revisar las evidencias del caso Rosales.

--Voy subiendo Comisario.

--Vitico—instruí a mi solicito colaborador. Si llegan los inspectores Rivero y granados, dígales que estoy en el laboratorio policial.

Nos reunimos con nuestros expertos, inclusive estuvieron presentes funcionarios de la División de Explosivos, quedamos tener una visión clara del tipo de bomba utilizada.

--Oye Navarro esta vez me dirigí al experto --, la bomba no era de muy alto poder la persona que la preparo sabía perfectamente lo que quería, el radio de acción de la misma, su expansión fue muy bien calculado, indiscutiblemente que es un buen técnico de explosivos, conozco la materia, conozco su peligrosidad.

--Estoy de acuerdo con Usted Comisario, pero no olvide que no era un artefacto de tiempo, no tenía reloj, era una bomba con su respectiva espoleta accionada en forma manual.

--Estas seguro Navarro?

--Seguro no Comisario, súper convencido mire esto es parte de la espoleta, esto percuto la cabeza de la bomba y comenzó a producirse la acción de la pólvora hasta que estallo.

--Entiendo Navarro.

--Oiga Comisario Martínez –abundo en explicaciones el técnico--, si usted toma esta granada y le quita este anillo le da libertad al percusor y al aflojar la granada se produce inmediatamente la percusión este percutir sirve de martillo y enciende la pólvora y en más o menos 10 segundos después de lanzada, explotaría hay el tiempo necesario para que la granada caiga sobre el blanco.

--De acuerdo contigo, lo sé bien, ¿te recuerdas que en Fort Davis cuando hicimos el curso de investigación criminal hicimos varias pruebas con explosivos, con granadas y bombas lacrimógenas?. Lo que no entiendo es el por qué aseguras que no era una bomba de tiempo.

--Venga acá y vea esto—Observo Navarro--, son partículas de la estatuilla, todo esto lo recogimos en la casa, inclusive, como usted lo sugirió, usamos la aspiradora; salvo algunas porciones de tejido del cuerpo de la Señora Rosales hemos esperado hasta los pedacitos de madera que pertenecen a la mesa y a la silla, todo lo demás son componentes de la estatuilla asesina, esto es parte de un botón, posiblemente desprendido de la blusa de la señora. Si usamos una bomba de tiempo ¿Dónde están los instrumentos? ¿Se los trago la tierra; el sitio fue muy bien protegido y ninguna persona entro a la casa. Nosotros recogimos todo lo que había en el comedor, techo y paredes fueron aspiradas no hay duda Comisario Martínez, no hay duda, usaron una bomba con espoleta manual, algo produjo la percusión algo dejo libre el percusor y se produjo la ignición de la sustancia combustible.

--Comisario Martínez, Navarro tiene razón.

--No lo dudo Lazo, ¿pero entonces cual es el móvil?

¿Era ella el objetivo? ¿La mataron por equivocación? ¿Hubo un error?; la bomba la enviaron al Congreso dirigida al Diputado Pedro Rosales. ¿Por qué él pensaba que era para su Esposa? –exprese señalando algunas de las múltiples preguntas que al parecer carecían de respuesta lógica o aparente, y que nos ponían ante un caso complejo.

--Comisario Martínez –fue la apreciación del técnico --, si la enviaron al Congreso, es factible que el objetivo era causar daños allí o matar a varios Diputados.

--Es posible Lazo pero no lo creo. Por lógica la bomba hubiese sido de mayor poder, no fue dirigida con ese fin salvo que fuera contra Alicia la Secretaria de la fracción del Partido de Gobierno, lo cual investigaremos. Hay varias posibilidades las pesquisaremos y ellas se irán descartando. Necesito que Ustedes terminen este trabajo lo más pronto posible, les enviare la ropa de la víctima para finiquitar los peritajes. Por ahora quiero la más absoluta reserva sobre el tipo de bomba, prefiero que salga a la luz pública que era un artefacto de tiempo: hablare con el Director sobre este punto para cuando lo entrevisten los periodistas, mantengan esta posición. Creo que un periódico ya público lo de la bomba de tiempo, de gran poder, dejemos las cosas así y seguiremos adelante.

--Navarro –me dirigí a mí otro subalterno --, te agradezco tu trabajo, trata si puedes, determinar si la estatuilla es hecha en Venezuela o importada, consigue alguna similar. Como yo estoy en la calle, la buscare de todas formas.

Subí con el inspector Lazo a mi oficina, las ideas no las tenía claras con relación al móvil, al poder del artefacto explosivo, los terroristas efectuaban acciones criminales, pero consideraba que ellos no enviarían la bomba a la señora, además, estaba dirigida al esposo, pero no me pareció que era el hombre adecuado, la escogencia, en caso de que querían matar a alguien del partido de Gobierno, no era la más acertada, habían otros Diputados si eran representativos y con poder dentro del Ejecutivo Nacional; Pedro Rosales era una más en su organización partidista; posiblemente estaba equivocada, pero lo creía así, además eran conjeturas, sería la investigación la que diría la última palabra.

No nos fue fácil hablar con el chofer del Diputado Pedro Rosales, pero lo logramos con la ayuda del Director de la policía. La entrevista se efectuó en la oficina.

Ramón Sarmiento no aporto ningún detalle interesante para la pesquisa, estaba muy afectado por lo ocurrido, apreciaba mucho a la señora Hilda, era una gran mujer, una madre incomparable, ahora esos tres niños solos, sin ella: al ori estas palabras de parte del chofer, me di cuenta que si Ramón Sarmiento podía decir algo, era necesario que la conversación y las preguntas giraran a través del hijo y quise arriesgar a sabiendas que era peligroso, estaba caminando por el camino político, y era muy delicado. Venezuela era un país netamente político, manejado por políticos, en donde el poder político era determinante; como yo no era político y mucho menos tenía compromisos partidistas, me arriesgue en preguntarle a Sarmiento.

--Dígame a usted señor Sarmiento, conoció muy bien a la señora Hilda?

--Si la conocí muy bien, respondió afirmativamente en el acto.

--¿Usted en algunas oportunidades le manejo a ella?

--Muchas Veces, cuando el señor Rosales se quedaba en el Congreso la señora. Principalmente cuando tenía cita con el médico cuando íbamos a vacunar a los niños.

¿En alguna oportunidad ellos dos salieron con usted?

Continuaremos próximamente con nuestra relatoría y humilde análisis, compartiendo con ustedes la narración de cuatro (4) crímenes y cuatro (4) poderes.

En pies de lucha con y por la Revolución de Cristo y de la Patria de Bolívar, en contacto apreciados (a) lectores por conabdh@gmail.com. Y @conabdh



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Julio César Del Valle

Analista e Investigador, Especialista, Escritor y consecuente Defensor de los Derechos Humanos, y Pdte. Consejo Nacional Bolivariano Derechos Humanos.

 conabdh@gmail.com      @conabdh

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