Pronunciamiento de LUCHAS ante la actual situación del país

Venezuela: agredida y en cuarentena, pero de pie

En la Liga Unitaria Chavista Socialista (LUCHAS) vemos con especial preocupación la actual situación económica, política, social, cultural, tecnológica y sanitaria del país. Nuestra valoración de la actualidad la hacemos desde el socialismo revolucionario, desde la perspectiva de la lucha de clases, de quienes vivimos de nuestro trabajo. Por ello, consideramos necesario expresar nuestra posición, en el curso de un debate que hemos abierto los últimos meses en el seno de nuestra militancia y colaboradores, así como en contacto con el movimiento social que lucha. Por ello precisamos:

  1. El criminal bloqueo a la economía venezolana por parte del gobierno imperialista norteamericano afecta fundamentalmente al pueblo trabajador, a los pobres, a los excluidos. Es un bloqueo criminal contra el pueblo, no contra Maduro. Rechazamos enérgicamente este bloqueo y exigimos al gobierno norteamericano su inmediato cese;
  2. Las sanciones impuestas a altos funcionarios venezolanos, en un contexto de bloqueo solo puede entenderse como un esfuerzo por darle legitimidad al bloqueo. El gobierno norteamericano de montar juicios contra un país soberano, ni autoridad moral para hablar de combate al narcotráfico cuando su país es el mayor consumidor de estupefacientes. En todo caso, si la administración Trump considera que existen elementos que incriminen algún funcionario venezolano, ello tendría que plantearse den un Tribunal Internacional especial e independiente, no bajo la jurisdicción de un país que quiere generar caos e ingobernabilidad para robarse las riquezas nacionales. De hecho, las acusaciones de narcotraficante contra Nicolás Maduro lo que procura es profundizar la crisis de gobernabilidad y promover una sublevación del sector militar, hecho que le ha resultado esquivo por múltiples vías
  3. Ahora el bloqueo tiene una escalada y como en tiempos de Cipriano Castro nuestra nación se ve amenazada por un bloqueo naval a nuestras cosas. Denunciamos este bloqueo criminal y fascista orientado a estrangular la economía y afectar a los más pobres, pretendiendo con ello estimular una revuelta social;
  4. De manera reiterada la administración de Trump junto a la alianza neofascista internacional ha intentado derrocar al gobierno legítimamente electo de Nicolás Maduro. Denunciamos y nos oponemos a estos intentos. El pueblo venezolano es quien debe decidir, por medios democráticos y constitucionales quien nos gobierna y los mecanismos de sustitución cuando el nivel de explotación de la clase trabajadora se haga insoportable;
  5. Existe una confusión en la propaganda oficial entre antiimperialismo y antinorteamericanismo imperialista. Ciertamente el imperialismo es hoy algo más que los Estados Unidos. Este "pequeño" error teórico trae terribles consecuencias para la soberanía del país, pues nuestras riquezas y recursos están siendo entregados a precio "regalado" a otras naciones imperialistas como Rusia y China, como si no fueran hoy parte del capital transnacional que se construye desde el desembarco de la globalización en los ochenta;
  6. El odioso pago de la deuda externa en medio de una situación de bloqueo y de recesión de la economía nacional evidencia una clara transferencia de las menguadas finanzas nacionales a los centros capitalistas. En medio de la crisis de la pandemia COVID-19 exigimos el cese inmediato del pago de deuda y servicios de la deuda externa, dedicando ese dinero a atacar la crisis social generada por la cuarentena;
  7. Ciertamente el gobierno de Nicolás Maduro cuenta con una importante base de apoyo popular, constituida en su mayoría por trabajadores, pobladores de la ciudad y el campo, explotados, en fin. Por ello, nuestras críticas a su política de pulverización de las garantías económicas, sociales, culturales del pueblo venezolano y de las libertades democráticas para el movimiento social que lucha son claras, dentro de una lógica de acompañamiento a quienes viven de su trabajo;
  8. Las políticas de destrucción del salario y las condiciones de trabajo de los explotados en Venezuela se iniciaron con la devaluación de la moneda expresadas en los sucesivos cambios del cono monetario y la política de igualar hacia abajo sueldos y salarios, iniciativa facturada en el Ministro de Planificación. La política antiobrera del ministro Ricardo Menéndez fue aceptada pasivamente por la Central Bolivariana Socialista de Trabajadores, que demostró que su dirigencia es desclasada y patronal. Una vez que la CBST coloca al frente del despacho del Ministerio de Trabajo a sus cuadros dirigentes, este ministerio se convierte en el brazo ejecutor de la política antiobrera del actual gobierno (eliminación de las contrataciones colectivas, salarios mínimos infrahumanos, asistencialismo clientelar, perdida de la estabilidad laboral por criticar, entre otros). Esta política anti obrera de un gobierno que se dice clasista adquiere ribetes dramáticos en el marco de la actual ofensiva imperialista y el confinamiento para prevenir el contagio del COVID-19. Exigimos que sean restituidas a los y las trabajadoras(es) las garantías pérdidas en materia salarial y contractual y se destituya a los ministros que impulsan una política que solo quiere complacer al capital como si eso les fuera a "salvar el pellejo". El capital no perdona a los tibios;
  9. El gobierno de Maduro no es un gobierno socialista, ni consecuentemente antiimperialista. Maduro sigue defendiendo públicamente el discurso el legado de Chávez, pero tiene una clara política restauradora que coloca a quienes vivimos del trabajo en peores condiciones a las que tenía la clase trabajadora en 1989;
  10. En un país rentista como Venezuela una parte de la acumulación capitalista deriva de la transferencia de plusvalía internacional y de la importación de casi todo lo que se consume. Esa es la fuente de constitución de la burguesía venezolana, cuyas actividades están hoy en manos de una élite cívico-militar que comienza a perfilarse como una neo burguesía. Esto agrava la situación nacional porque genera una disputa interburguesa al interior del país por el control del gobierno. Por ello, exigimos se cumpla la promesa de Maduro de retornar a los militares a sus cuarteles, se haga pública y transparente la gestión de las finanzas y presupuesto de los Ministerios, institutos autónomos, corporaciones y empresas del Estado. Se debe detener el enorme circulo de corrupción a través de los CLAP y todo lo que se importa para la agenda social, mediante controlaría pública del poder comunal, la rotación de los cargos que hacen estas tareas, colocando al frente de ellos a dirigentes comunitarios probos y auditoría ciudadana de la agenda social. Lo social no debe ocultar el mecanismo de apropiación de la renta vía importaciones;
  11. Cualquier superación de la actual crisis nacional pasa por la posibilidad cada vez más remota, que la actual dirección política retome el camino marcado por Chávez de construcción socialista o por un empoderamiento radical de la clase trabajadora y los explotados del país. En cualquiera de estos casos LUCHAS estará luchando codo a codo con los explotados, de lo contrario no le queda otra salida a la clase trabajadora que construir organizaciones revolucionarias, tarea que fue colocada en manos del PSUV y que éste partido ha sustituido por una declaración nominal del socialismo y una restauración capitalista de hecho;
  12. Ante la posibilidad de una invasión militar norteamericana a Venezuela ratificamos que lucharemos contra ella en todos los terrenos, sin dejar por ello de seguir trabajando por la auténtica construcción socialista en nuestro país.
  13. Hacemos un llamado a construir una gran alianza popular para garantizar que se retome el camino iniciado por Chávez.. Los interesados en impulsar esta iniciativa pueden escribir a: luchas.contacto@gmail.com

Secretariado Nacional de LUCHAS



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