La Revolución y su Concepción de Clase Social

(REVOLUCIÓN: Cambio acelerado, radical, a saltos, de un estado
cualitativo a otro, en el ámbito político, económico, social, cultural
o moral de una sociedad dada).
(CLASE SOCIAL: En cada formación socioeconómica prevalece dos clases
sociales antagónicas –en la sociedad actual capitalista: burguesía y
proletariado- que se diferencian entre sí por el lugar que ocupan en
el sistema de producción, por la relación de la propiedad de los
medios y objetos de producción, la organización social del trabajo y
en el modo de la proporción en la distribución de la riqueza social).

La crítica es el examen, que no obliga a la severidad ni a la censura.
La crítica es siempre incomoda; pero criticar no es amordazar,
amarrar, ni exponer al escarnio público, sino que criticar es señalar
con objetividad el error que se comete en el desempeño en cualquier
acción, y, que pone en riesgo el plan operacional de la transformación
económica, política, cultural y social de la revolución proletaria,
que con criterio científico del materialismo dialéctico e histórico se
arroja luces sobre la sombra que oscurece la obra bella que debe
realizar la clase obrera y el proletariado revolucionario; que a su
vez, permite corregir el error y rehacer el rumbo hacia el logro del
objetivo histórico planteado.

Han transcurrido 21 años, desde que la mayor cantidad de la población
venezolana (diciembre 1998), eligió una dirigencia liderada por el
comandante Hugo Chávez, con las perspectivas de hacer una revolución,
cuya cualidad transformadora conduciría al país a transitar hacia
nuevas relaciones productivas, para elevar el nivel democrático
participativo y protagónico de las trabajadoras y los trabajadores del
campo y la ciudad, e incidir directamente en la planificación,
organización, administración, control y distribución de la riqueza
social; que hasta aquella época la tiranía de la oligarquía criolla
mantenía el dominio político gubernamental como junta administrativa
de su Estado burgués a favor de sus intereses como clase dominante;
que en su forma y contenido no ha cambiado nada, hasta ahora.

Las revoluciones de la especie humana, han sido la expresión concreta
de ese motor de la historia, la lucha de clases; que en lo intrínseco
expresa su concepción de clase social, quien la dirige, y, los
privilegios e intereses que defiende.

En este continente latinoamericano-caribeño, desde hace 527 años, se
han dado varias revoluciones, donde los enfrentamientos han sido entre
dos clases sociales: invadidos contra los invasores europeos, es
decir, colonizados y colonizadores.

En nuestro territorio venezolano, desde los primeros movimientos
rebeldes hasta nuestros días, siempre han estado presentes los
antagonismos de la lucha de clases sociales, y, éstas marcaron la
historia patria, con la lucha de los originarios despropiados
convertidos en esclavos contra los esclavistas venidos de Europa
constituyéndose en amos criollos; entre las y los campesinos sin
tierra contra los terratenientes latifundistas; entre los pardos,
aborígenes, negros, y mestizos contra los blancos mantuanos. Hoy,
proletarios explotados y expoliados contra la oligarquía criolla
explotadora unida al imperialismo estadounidense criminal e invasor.

El reto de cambiar el desorden capitalista por el orden socialista,
pasa por responder ¿Qué clase social debe dirigir el proceso de
transición al socialismo? ¿Es correcto que los medios y objetos de
producción estén en manos de la “burguesía revolucionaria” es decir,
en manos de la propiedad privada? ¿Acaso el proletariado y el
campesinado deben obviar dominar la ciencia y la técnica para liberar
y desarrollar las fuerzas productivas, bajo un plan estratégico para
activar el aparato agroindustrial, sobre la propiedad social de los
medios y objetos de producción? ¿No es urgente que la intelectualidad
proletaria asuma su responsabilidad en la elaboración del control
táctico del sistema financiero para frenar el ataque a la moneda
nacional? interrogantes que al ser respondidas, se tendria mayor
visión de la causa de la desviación ideopolitica del proceso impuesta
por el reformismo socialdemocrata que defiende la propiedad privada.

Para hacer bien claros, desde que apareció la propiedad privada, el
ser humano se empeñó en el afán de lucrase fruto del trabajo ajeno y
acumular riquezas, destruyendo el natural equilibrio de igualdad en la
sociedad, corrompiendo las normas éticas de la gente, fomentando
rasgos detestables, como la corrupción y la avaricia.

Por lo tanto, la revolución que se pretende hacer está impregnada de
la aberración de la propiedad privada de los medios y objetos de
producción, generando descomposición y desigualdad social, fruto de la
codicia de la clase social dominante y de la explotación y expoliación
de la clase desposeída.

En conclusión es importante que para llegar una sociedad justa hace
falta hacer una revolución obrera, campesina, comunera, popular; que
establezca la dictadura del proletariado para construir la plataforma
material y científica del socialismo; en resumen, evaluar con
perspectivas del socialismo científico, el planteamiento del
Comandante Ernesto “CHE” Guevara: “eliminar las categorías
capitalistas: mercancía entre empresas, interés bancario, interés
material directo como palanca, etc. (…) esa es nuestra aspiración.”

Las revoluciones hay que hacerlas a un ritmo violento, y, la clase
obrera debe permear la conciencia de las y los revolucionarios
socialistas y comunistas; para enfrentar las sanciones al sistema
financiero, el boicot al aparato económico y al robo de los recursos y
bienes de nuestra nación, por parte del imperialismo estadounidense en
conchupancia de la oligarquía apátrida, criminal y antihumana.

¡Proletarios de mi Patria y el Municipio Uníos!
Militante del Glorioso Partido Comunista de Venezuela

siempreclaseobrera@gmail.com


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