BINÓCULO Nº 333

Venezuela y el G20

Más allá de los protocolos, que pueden ser saltados por acuerdo colectivo, no es una casualidad que la cumbre del G20 se haya hecho en Argentina, un país que vive una crisis interna nada fácil de resolver, porque allí se expresa simplemente la contradicción fundamental: acumulación de capital, soportado en el poder del Estado para empobrecer a la mayoría

Y ahora, necesariamente debemos hablar de los tres grandes, porque supongo que en algún momento se conformará ese grupo: China, Rusia y Estados Unidos.

Y más allá de lo que informan los medios sobre qué está ocurriendo, bien sabemos que aguas arriba, en medio de la cumbre, se producen reuniones bilaterales para tratar asuntos mutuos o por grupos. Tampoco es un secreto que se avecina una crisis mundial, algunos aseguran que de proporciones épicas.

Conociendo como se encuentra el vaivén del mundo y el filo en el que se mueve, creo que los tres grandes fueron a discutir temas que nos atañen directamente. Allí hay cuestiones claves, extremadamente importantes, casi determinantes para el sino de la humanidad. Uno de ellos tiene que ver con el embargo comercial que el Big Brother pretende imponer a China, pues sabe que la consolidación de la Ruta de la Seda, aunado a la culminación del Canal de Nicaragua (razón real del financiamiento para derrocar a Ortega que terminó en fracaso) sería la cúspide del imperio del sol para cerrar el círculo y que las tenazas se muevan en todas direcciones, sin que nada se escape.

Y además es bien sabido que China es propietaria de más del 70% de la deuda externa de Estados Unidos. Pero, por otra parte, China necesita el control de los mercados asiáticos, donde están metidas las manos no solo de Estados Unidos, que ejerce la mayor influencia, sino también de la India, que aspira a ampliar su pedazo del pastel.

Asimismo, Rusia necesita que Estados Unidos desbloquee el mercado europeo, donde necesita entrar sin tener a los pies gringos pisando sus talones, a pesar de Europa siempre necesitará que se mantengan abiertos los oleoductos de Belarus y Ucrania.

Al mismo tiempo, Corea del Norte es una piedra en el zapato de los tres, porque no obedece líneas y aspira por sus propios intereses. Aunque por razones geopolíticas, y no estratégicas, China lo necesita de aliado; en tanto que, a Rusia, por ahora, no le estorba, por lo que, incluso podría apoyarla en una eventual agresión.

Entre tanto, en el otro lado del mundo, Israel siempre ha sido la piedra en el zapato del mundo árabe, aunque paradójicamente tiene su propia piedra en el zapato que es Irán, país altamente tecnologizado, nuclearmente armado, que por años se ha preparado para enfrentar un ataque de Estados Unidos, que suponemos en algún momento vendrá. También por años Israel ha pedido la intervención contra Irán, pues sabe que mientras los persas estén atrincherados en sus posiciones, las organizaciones Hamas y Hezbollah con sede en el Líbano, son poderosos y único muro de contención del sionismo en la región. Asimismo, la diplomacia iraní ha jugado con mucha inteligencia y ahora cuenta con el apoyo de los dos grandes para evitar precisamente el ataque gringo. Esto es muy importante para Rusia pues tiene toda un área de influencia de extrema jerarquía en toda la zona del Magreb, donde incluso tiene su principal base militar fuera de su territorio, en Siria, en donde no solo hay cruceros de última tecnología y acorazados, sino incluso aviones de alcance estratégico. Y aunque algunos analistas aseguran que la Tercera Guerra comenzará en Siria, otros dicen que debería comenzar desde una región estratégica con muchos recursos naturales, especialmente petróleo y gas, porque los recursos serán fundamentales. ¿Adivinen cuál región?

Todos sabemos que Estados Unidos ha hecho lo imposible para acabar con el gobierno de Venezuela. Organizó a la oposición, financió atentados, sobornó gobernadores, alcaldes, empresarios, funcionarios y militares, puso todas las recetas en funcionamiento, y ninguna le ha funcionado. Y todos sabemos que, ante los fracasos, ha optado por la última vía que es la invasión. Y todos sabemos que eso no se ha producido por la presión de China y Rusia. Ahora China posee el 65% de la deuda externa de Venezuela, unos 250 mil millones de dólares. Y sería muy feliz si le pagaran esa deuda con algunas de las refinerías que tiene Venezuela afuera.

Y si bien a Estados Unidos no le interesa el gobierno de Nicolás, tampoco le estorba, sobre todo en estos momentos que tiene sus depósitos full de petróleo, y que necesita centrar su atención en el problema sirio-iraní. También sabe el Big Brother que esa enorme avanzada progresista de los noventa de los países de la región, cuando se habló con tanta alegría de socialismo, fue vencida a rompe y rasga y casi arrancada de raíz. Chávez fue la brújula de esos tiempos, y para muchos, no tenía permiso de morir.

También sabemos que la nueva estrategia de Estados Unidos es el control del aparato judicial, para que, por la vía de las leyes, manipular y encarcelar a todo aquel que ose enfrentarse al imperio. Se ve feo matar gente con eso de los derechos humanos y todo lo demás. Por ello la activación y multiplicación de los tribunales internacionales. Acabarán con todo el liderazgo insurgente que tuvo la osadía, como dijera Lula, de "llevar un plato de comida a la mesa de los pobres".

Hace tiempo no recordaba al tío Miguel. Creo que el hombre con mayor claridad que yo haya conocido. Dos días atrás recordé una conversación que tuvimos sobre el tema del poder y la geoestratégia. Quitó su cigarro Negro Primero de la boca y me dijo con esa voz trémula y ronca: "Oye sobrino, no puedes olvidar cosas que son fundamentales cuando hablas de geopolítica: los enemigos de afuera y los enemigos de adentro. Los aliados de afuera y los aliados de adentro. Porque todo el mundo actúa en función de sus intereses. Si tú quieres hacer la revolución, necesitas dos aliados, que son tácticos y estratégicos a la vez: una fuerza armada que entienda la coyuntura, y para ello debes purgarlo hasta los cimientos; y un pueblo que sea fundamentalmente vanguardia, porque tiene el papel de liderar ese proceso. En cambio, el enemigo de afuera es poderoso, y nunca –por sus propios intereses- será un aliado estratégico. Más cuando tienes que depender de ellos, y si te tienen que negociar para provecho propio, lo harán. En el juego de posiciones, el aliado más importante, aunque es interno, es el pueblo, siempre y cuando esté consciente de lo que ocurre y de lo que ocurrirá".

Creo que en esta cumbre del G20, se hicieron acuerdos muy peligrosos para Venezuela. Por ahora, la tragedia siria, la tensión sobre Irán y la incertidumbre sobre qué va a hacer con Corea del Norte, aminora la amenaza. Y como demostración de que lo menos importante es el ser humano, nadie habla de la tragedia en Yemen, cuyo destino, luego de cientos de miles de muertos, parece ser el de Irak y Libia: su desaparición como naciones.

Caminito de hormigas…

¿Lo sabían? Que poderoso pran encabeza las listas del Psuv para concejal en una de las más importantes regiones del país…



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Rafael Rodríguez Olmos

Periodista, analista político, profesor universitario y articulista. Desde hace nueve años mantiene su programa de radio ¿Aquí no es así?, que se transmite en Valencia por Tecnológica 93.7 FM.

 rafaelolmos101@gmail.com      @aureliano2327

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