La madurez del pueblo venezolano

Venezuela siempre ha sido un país de contrastes, desde la Colonia, después de ser diezmados los pueblos originarios, se instauró un sometimiento de los poderosos sobre las clases más desfavorecidas que devino en costumbre y aceptación. Era común ver niñitas indígenas ser adoptadas en casas de familias pudientes para que, a cambio de unas ropas usadas y una pobre educación, fuesen cuidadoras, a su vez, de los niñitos de papá, lavanderas de cuanta ropa le tocara e incluso, cosa bien fea, las iniciadoras forzadas de la vida sexual del junior de la casa.

No hablemos del proceso educativo en Venezuela, estudiaban los que tenían contactos, dinero y posición social, el pendejo se quedaba sin ilustración, sin conocimientos y sin un trabajo digno y acorde, la oligarquía siempre apoderándose de los mejores trabajos y por ende de la vida económica de Venezuela. En la salud ocurrió otro tanto, aun cuando siempre hubo hospitales públicos, estos estaban desasistidos mientras miles de médicos, graduados a expensas de un estado benefactor, tenían como prioridad la medicina privada, el rápido enriquecimiento y la acumulación de propiedades, clínicas y sanatorios.

Todo esto cambió con la llegada de la Revolución Bolivariana y la figura del Comandante Hugo Chávez Frías, el insigne artífice de un proceso que hoy en día se toma como referencia histórica en muchos países, como modelo de inclusión social, de tolerancia y respeto por los Derechos Humanos y como visión política para la liberación de los pueblos. La muerte de nuestro querido comandante marcó un antes y un después de la historia del país, no se había terminado de consolidar ni un 10 % de los planes de Hugo Chávez y su temprana desaparición frustró una revolución que movió al mundo, para bien o para mal, pues se intensificaron los arteros ataques contra nuestro país y con la guerra económica actual, el imperio mundial ha tratado de acabar la Revolución Bolivariana a sangre y fuego.

Estamos resistiendo a un período especial desde hace más de cuatro años, escasez de alimentos, de medicinas, de repuestos mecánicos, tecnológicos, informáticos, un aumento desmedido en los precios de todos los artículos y lo más nefasto, la aparición de la figura del bachaquero, ejemplo de la vileza del ser humano, que haciendo gala de la "viveza criolla", singular figura nacional, ha condenado a nuestro país a una inflación sin parangón a nivel mundial. La singularidad del venezolano es tal, que se han perdido casi por completo aquella bondad de que hacía gala, la honestidad y la solidaridad que siempre nos caracterizó, el meterle la mano al vecino en problemas, el partir un pan para compartirlo con otra persona, todo o casi todas de estas virtudes han desaparecido en un mundo de egoísmo y vivapepismo, aprovechando las penurias del prójimo, sacando provecho de la miseria humana.

Pero no todo es miseria, hay miles de personas resistiendo con dignidad esta tremenda crisis, que no es solo nuestra, que compartimos con muchos pueblos pero que en nuestro país se ha exacerbado por ser Venezuela uno de los países con las mayores riquezas naturales del mundo, para nadie es un secreto que tenemos la mayor riqueza petrolera, los mayores acuíferos, con una riqueza minera de primer orden, con un extenso territorio casi virgen, con excelentes condiciones climáticas, con poca demografía, con salida al mar, todas están condiciones nos hacen ser presa apetecible del imperio, en este caso del norteamericano y sus adláteres europeos.

No ha sido fácil la responsabilidad que le ha tocado al presidente Nicolás Maduro en su trabajo de conductor del país, en sus comienzos las condiciones anímicas y morales no fueron las idóneas para ganar unas elecciones y las ganó, luego la pérdida de la Asamblea Nacional en un acto que yo aún llamo como una traición nacional hacia la figura de Hugo Chávez, las guarimbas generadas por unos degenerados que no fueron metidos en cintura desde el inicio de ese proceso desestabilizador, los sabotajes que se generaron en ministerios, industrias públicas y privadas, la caída de los precios del petróleo, la fuga de ingentes cantidades de dólares al exterior producto de un pánico forzado a raíz de la muerte de Chávez, la inoperancia económica de que ha hecho gala la administración pública, las sanciones norteamericanas declarando a Venezuela "enemigo inusual y extraordinario", la traición de un grupo de antipatriotas que se creen oposición, la falta de ideología en el mayor partido del continente, todo esto no ha arredrado a la mayoría patriota que aun creemos en la Revolución Bolivariana.

Pero si hubo cambios en la conducción del país y fueron cambios errados, después de la muerte de Chávez, se continuó el proceso tejiendo una madeja aisladora alrededor de Nicolás Maduro, se llenó el gobierno de gente poco idónea, militares corruptos se movieron para adquirir posiciones de poder, se continuaron misiones que generaron grandes gastos como la Gran Misión Vivienda Venezuela, se siguieron entregando automóviles y viviendas a las personas menos indicadas, se continuaron ayudas y empréstitos a naciones mientras los ingresos petroleros disminuían, se olvidaron muchas directrices del comandante Chávez mientras se sustituían por otras supuestamente mejores. En una jugada maestra, el 1° de mayo del año pasado, se eligió e instaló la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), todo esto generó una mezcolanza de esperanza y rechazo mientras los medios de comunicación se polarizaban, mientras algunos defenestraban al gobierno otros lo ensalzaban hasta el Olimpo, cosa curiosa, no se puso los pies en la tierra desde un principio ni se preparó a la colectividad para lo que vendría en el futuro.

Contra todo pronóstico, el gobierno renació cual ave Fénix y ganó la mayoría de las gobernaciones y hace pocos días ganó las elecciones adelantadas a la presidencia de la república, mientras a un año de haber sido elegida, la ANC no ha dado pie con bola en la materia que, según nuestro criterio, así como el de muchas personas, era prioritario, el tema económico.

Cuando hablo de la madurez del pueblo, me refiero a esa confianza absoluta que ha generado la respuesta electoral de haber vuelto a elegir a Nicolás Maduro a la conducción del país más golpeado económicamente del continente americano, miles de nuestros profesionales se han ido del país en la búsqueda de su bienestar económico, otros miles aguantan la pela aquí en esta tierra de gracia, mientras malviven con sueldos que no alcanzan ni para comprar una panela de jabón, pongo por caso. Esta madurez está expresada en la confianza que todavía existe en una administración gubernamental que solo cimenta su solución en la emisión de bonos de ayuda cada cierto tiempo y que palian mal que bien la economía familiar, pero eso no es la respuesta que necesita un pueblo consciente, noble, sufrido y resistente que todavía ve esperanzas en el futuro.

El presidente Hugo Chávez sugirió en su momento un lema que yo he hecho mío, "Irreverencia en la discusión, lealtad en la acción" pero que en el gobierno de Maduro he visto que no se cumple, hemos visto la desaparición de muchos programas críticos que en su momento llamaron la atención a problemas que no se les veía respuesta o solución, Chávez sabía que el pueblo estaba suficiente maduro para recibir cualquier noticia, por mala que esta fuese y traigo esto a colación por un repentino interés que hay ahorita en la nación porque describamos soluciones de problemas en lo social, económico, político,

El presidente Hugo Chávez sugirió en su momento un lema que yo he hecho mío, "Irreverencia en la discusión, lealtad en la acción" pero que en el gobierno de Maduro he visto que no se cumple, también hemos visto la desaparición de muchos programas críticos que en su momento llamaron la atención a problemas que no se les veía respuesta o solución. Chávez sabía que el pueblo estaba suficiente maduro para recibir cualquier noticia, por mala que esta fuese y traigo esto a colación por un repentino interés que hay ahorita en la nación para que describamos soluciones de problemas en lo social, económico, político, y que las mandemos a las instancias ministeriales que nos correspondan, que de allí, sin pasar por ningún filtro, lleguen directamente a Miraflores. Pregunto yo, ¿Se tomarán en serio las inquietudes del pueblo? ¿Leerán nuestros insignes conductores la petición de un humilde pueblo, de gente que vive en el confín del país y que aspira que llegue el Clap "manque fuera" cada 45 días a su comunidad? Y por último y no menos importante, ¿Dónde está el selecto grupo de economistas salvadores de la patria que debe tener todo gobierno que se respete?

Pero dejemos por un momento el pesimismo y pido al gobierno que me conteste unas preguntas:

  1. ¿Cuál es la situación real del Arco Minero, la destrucción ambiental que genera, cuáles son las sustancias que emplean en la obtención del mineral, como está la contaminación de afluentes hídricos, dónde va la remoción del material procesado y cuáles son las empresas involucradas en la prospección y procesamiento de los minerales?
  2. ¿Cuál es la situación actual de PDVSA, su producción, que países nos compran, que países nos deben dinero, cuántos pozos hay improductivos, por qué el elevado costos de los hidrocarburos, cuántos pozos se le ha entregado a empresas chinas y si es verdad que personal venezolano no puede entrar a esas áreas controladas por ellos, cuánto personal se ha ido al exterior y que planes hay para revertir este proceso de huida social?
  3. ¿Cuál fue la negociación (si la hubo) con el grupo Banesco, por qué después de tildar de pillos a la directiva de este grupo empresarial, los liberan, (ellos) brindan con champaña y no se habla más del asunto?
  4. ¿Cómo se va a evitar que el nuevo cono monetario emigre de nuevo a Colombia, qué medidas se han tomado para mejorar la distribución del dinero a nivel nacional?
  5. ¿Qué medidas reales, efectivas, conscientes y necesarias ha tomado la Asamblea Nacional Constituyente a un año y pico de su instauración?
  6. ¿Cuál es la posición jurídica de la nación ante el robo descarado del dinero depositado en bancos norteamericanos?
  7. ¿Qué se hará con las 15 mil estaciones de gasolina de Citgo en tierras imperiales, se venderán o se dejará que el imperio, en otro gesto de locura, las expropie?

Estas preguntas y otras más que por espacio no hemos hecho, me inquietan, estoy seguro, además, que son las que se hace la mayoría de la población venezolana, son interrogantes necesarias que hay que responder, mientras no se tengan respuestas, no se tenga información efectiva y rápida, mientras la derecha se mueva con celeridad apuntalada en los dólares suministrados, en eso de la desinformación, no se estará respetando la madurez de un pueblo, a quien se le exige todo el sacrificio del mundo sin existir una contraprestación respetuosa, necesaria y merecida.



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Bernardo Hernández Muñoz


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