Disyuntivas entre votar o no votar; conservar o entregar la patria

Es verdad de Perogrullo que la vida humana sucede basada en y entre tomar decisiones. Es un suceder entre disyuntiva. Es un suceder en el cual hay que estar optando por una de las dos o más opciones que se trazan desde sí o desde afuera. La vida presente de Venezuela no es la excepción de la regla. Por el contrario, los venezolanos y venezolanas facultados (as) para participar en las próximas elecciones presidenciales nos encontramos, conforme se acerca el día crucial del 20 de mayo, ante el compromiso de profundizar las reflexiones y así decidir cuál de los cinco (¿cuatro?) candidatos sería el de favorecerse con la manifestación de la respetada voluntad del elector (a). Pero todos (as) debemos asumir tan singular tarea y determinación indicadas en momentos de una compleja y crucial disyuntiva: Votar para consolidar el proceso revolucionario bolivariano-chavista que garantiza la existencia y conservación del país como una PATRIA LIBRE, SOBERANA E INDEPENDIENTE de justicia social y democracia participativa y protagónica; o de entregarla para ser sometida a la vejación de estar bajo los designios de intereses ajenos y contrarios a los elevados derechos contemplados en el texto de nuestra Carta Magna de 1999, y con la reposición del modelo democrático-representativo burgués generador de las causas estructurales que dieron origen al cuadro de la crisis general que primó entre 1958 y 1998.

Para comprender los alcances de las disyuntivas y valorar las soluciones que se proponen y sus implicaciones en la posibilidad cierta de generar el desarrollo/crecimiento requerido por y para las presentes y futuras generaciones, debemos plantearnos y encarar interrogantes cuyos despejes ajusta la toma de decisiones al comparar analíticamente los impactos a los que pueden dar lugar los diferentes cursos de acción posibles según la opción escogida y favorecida electoralmente.

Lo que se alcanza a exponer no sólo se trata de una simple y ociosa especulación o de un embriagado ejercicio intelectualoide.

Hemos vivido, fundamentalmente los últimos 19 años, en la lucha entre el cumplimiento de los fines constitucionales y de los conceptos paradigmáticos vigentes en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, y la obtusa resistencia por no desaparecer del obsceno pragmatismo neoliberal globalizado que nos han querido imponer a sangre y fuego. Por eso, en este momento político-electoral debemos definirnos y decidir con claridad y firmeza cuáles fines y propósitos deben seguir o no regulando el Estado Nacional.

Por tanto, sin duda, estamos de cara a una disyuntiva vital, esencial: Por una parte, está el deber de votar decididamente por el camarada Nicolás Maduro Moro y reelegirlo con una victoria perfecta, que sume 10 millones de votos, si se pretende mantener el camino de salvaguardar la PATRIA LIBRE, SOBERANA E INDEPENDIENTE, que nos legaron nuestros libertadores, con el objetivo de promover la justicia y la igualdad social que se sustentan en apoyar a las clases económicas más vulnerables y en promover el imperativo de establecerse un sistema de producción diversificada con base en una justa, igualitaria y equitativa distribución de la riqueza socialmente producida. Ello, sin la tentación de NEOCOLONIZAR al país, sino, por el contrario, preservando la soberanía económica ("el Bolívar como la única moneda de curso legal en la República Bolivariana de Venezuela", Nicolás Maduro, dixit), financiera y comercial de la nación. Todo mediante la PETRO-BOLI-CHAVIZACIÓN de la vida socioeconómica y políticocultural del país, con la direccionalidad establecida en el Plan de la Patria 2019-2025.

Más si, por la otra parte, representada por las candidaturas de Henry Falcón y Javier Bertucci, principalmente, junto a los abstencionistas radicales de la MUD (PJ, VP, Vente Venezuela, AD, Nuevo Tiempo, ABP, BR y otros, buscadores del mismo objetivo pero mediante la vía violenta golpista o sediciosa), lo que pretende es retrotraer a Venezuela a estadios socioeconómicos capitalistas neoliberales y políticoculturales democrático-representativo totalmente dependientes al globalizador imperialismo anglosionista depredador de la vida en el planeta. Esto, en la línea y el norte de dolarizar la economía nacional, con el pareado FETICHISMO del "billete verde" (dolarmanía) y el endeudamiento con el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Es decir, mediante el propósito perverso de entregar NEOCOLONIALISTAMENTE la existencia y la vida de la patria a través de la medida taumatúrgica de lograr formalizar, legalizar la DOLAR-ANGLO-SIONIZACIÓN de nuestro país. Hecho éste que ya está en proceso con la tiránica imposición de la DOLAR-TODAYIZACIÓN de la economía nacional que ha arrojado como resultados perniciosos la hiperinflación, el desabastecimiento, el contrabando de extracción, la usura, el bachaquerismo, entre otros males, propios de la "guerra económica" inducida por los enemigos de Venezuela de adentro y de afuera que, a su vez, la niegan con sofismas mediáticos.

He aquí, entonces, lo pertinente de recordar al Comandante Eterno cuando, tocando puntos neurales para el establecimiento y consolidación del proyecto socialista venezolano, bolivariano, del siglo XXI, nos precisó pre-claramente que ello no sería posible si, por una u otra vía, "SE IMPUSIERA EL CAPITALISMO, QUE NOS CONVERTIRÍA DE NUEVO EN LA COLONIA QUE ÉRAMOS. POR ESO, LA REVOLUCIÓN POLÍTICA ES PREVIA A LA ECONÓMICA. Siempre ha sido así: PRIMERO, REVOLUCIÓN POLÍTICA, LIBERACIÓN POLÍTICA Y LUEGO VIENE LA REVOLUCIÓN ECONÓMICA. HAY QUE MANTENER LA LIBERACIÓN POLÍTICA, Y DE ALLÍ LA BATALLA POLÍTICA QUE ES PERMANENTE, LA BATALLA CULTURAL, LA BATALLA SOCIAL" ("Golpe de Timón", 20/10/2012).

Como corolario, entre los propósitos de los aspirantes a la primera magistratura se abre una brecha infranqueable. Ser y seguir siendo con Nicolás Maduro una PATRIA BOLIVARIANAMENTE PLENA o volver a ser por los adversarios un país NEOCOLONIZADO PITIYANQUISTA. Ambos propósitos, como agua y aceite, no se pueden mezclar. La disyuntiva político electoral es meridiana: ¿una u otra opción?. La pregunta nos pone a pensar y decidir o bien bajo la luz de salvar la PATRIA, o bien bajo la sombra de entregarla.

Venezuela necesita más PATRIOTAS y muchos menos VENDEPATRIA.



Esta nota ha sido leída aproximadamente 1506 veces.



Noticias Recientes:

Comparte en las redes sociales


Síguenos en Facebook y Twitter





US mp N Y ab = '0' /actualidad/a263348.htmlCd0NV CAC = Y co = US