El futuro nos pertenece

Desde ese amanecer heroico del 4 de febrero de 1992, hasta nuestros días, no es poca cosa lo que juntos hemos conquistado gracias a la valentía de un hombre que nació desde las catacumbas del pueblo para inmortalizarse, dando su propia vida por nuestro futuro el cual era imposible soñar en décadas pasadas.

Hugo Chávez, nuestro amado comandante, insurgió como un huracán, llenando de esperanza, una generación que dejó de ser una estadística para convertirse en protagonista de su propia historia, y construir un presente y un futuro diferente, lleno de oportunidades que la derecha mezquina junto a sus poderes facticos, jamás le perdonaron.

Lamentablemente, nuestro amado comandante no se encuentra terrenalmente entre nosotros, pero ese 8 de diciembre del 2012, nos entrega un legado; acompañar a nuestro hermano mayor Nicolás Maduro, su hijo, para perfeccionar su obra inconclusa, esa tarea que no es más que un futuro digno para una generación que fue mutilada por los más oscuros y cobardes intereses durante los pasados 500 años de dominio colonial.

Junto a Nicolás, hemos librado innumerables batallas día y noche: intentos de golpes de estado, guarimbas, saboteo económico, ataques psicológicos, mediáticos, acoso internacional entre otros, y aquí estamos rodilla en tierra resistiendo y sin duda alguna triunfaremos ante la mas inclemente de las guerras, diseñada en los laboratorios de guerra del pentágono y que ha dejado innumerables bajas, afectando psicológicamente a un pueblo que está decidido a ser soberanamente libre, que no duda que su camino es la revolución que hoy lidera Nicolás Maduro.

Todas las encuestadoras y sondeos de opinión hoy en día, dan por hecho el triunfo del pueblo este próximo domingo por un margen promedio de 55,9%, ante una oposición envuelta en su propia salsa de odio e improvisación.

Gracias a esto y a su generación de falsas expectativas a sus seguidores que fueron presa de una inclemente guerra psicológica, que causo múltiples daños a familias que hoy se separan; algunos influenciados desde el exterior buscan el éxodo como refugio, a ellos, nuestro hermano presidente Nicolás Maduro, les envía un mensaje de esperanza para que regresen a nuestra patria a construir un sendero hermoso lleno de oportunidades, donde la educación, la salud, la vivienda son un derecho constitucional y no una mercancía comparado con países que ocultan su realidad social por medio de gigantescos aparatos mediáticos al servicio de las plutocracias reinantes en el mundo.

Ejemplo de ello es México, reseña en su columna esta semana el ilustre periodista Eleazar Díaz Rangel un estudio reciente realizado por el Centro de Estudios Espinoza Yglesias (CEEY), sobre la realidad de ese país, donde la fuente revela que de cada 10 mexicanos que nacen pobres, siete mueren pobres.

Es interesante acudir a estos antecedentes para debatir y comparar la realidad de Venezuela, que a pesar de nuestra difícil situación económica producto de una inclemente guerra, nuestra realidad social es diferente, aquí se han entregado más de 2 millones de viviendas para nuestro pueblo más humilde, también se han realizado por medio de la misión Barrio Adentro más de 79 millones de consultas médicas, 15.350.000 exámenes de laboratorios gratuitos, cifras superiores a 192.000 operaciones, entre otras, que sin duda alguna nos diferencia de la situación social de algunas naciones de la región.

Igualmente, podemos mencionar la gran cantidad de Universidades y Liceos creados en revolución que contribuyó a elevar sustancialmente la matrícula educativa venezolana a más de 7 millones de estudiantes, entre otros grandes logros.

Asimismo, se puede mencionar: políticas incluyentes, como el carnet de la patria que brinda con un método moderno de inclusión social y de acceso a las políticas sociales diseñadas por la Revolución Bolivariana o la declaratoria reciente de 100% pensionados que ha permitido que más de cuatro millones de adultos mayores reciban el beneficio de la pensión en Venezuela.

Datos como los mencionados nos lleva a comparar las décadas anteriores, donde nuestro país estaba vía a la privatización, donde los gobiernos del pasado pretendieron negarnos un futuro mejor, y eso generó el lamentable pero heroico estallido social del año 1989, conocido como el caracazo, dejando como consecuencia un país herido, pero consiente de quienes eran sus verdugos.

Como se puede comprobar, estamos ante una jornada histórica que definirá el futuro de la nación para las próximas décadas y futuras generaciones, nuestro presidente obrero, Nicolás Maduro, ésta echando el resto con la generación de Chávez, esa que no dudo para ponerse al lado de las causas nobles y que hoy resiste pero está consciente de los ataques de las grandes potencias que ven en peligro el avance social de las grandes mayorías, esa que en el pasado nos intentaron callar por medio de la fuerza, obligando a los más pobres a un servicio militar obligatorio, negándonos educación, miles de jóvenes muertos en fosas comunes, desaparecidos y mutilados.

Nacimos indomables por una historia que nos legó nuestro libertador Simón Bolívar y que estamos obligados a cumplir con su legado de independizar a nuestra patria de los más viles intereses extranjeros.

Quisiera finalizar haciendo un llamado a todo el pueblo venezolano a votar este 20 de mayo por nuestro candidato obrero, Nicolás Maduro Moros, hombre de a pie, humilde trabajador que nos promete un futuro prospero y a acompañarlo en la toma de medidas económicas para el porvenir, involucrando a todos los sectores porque necesitamos de todos los venezolanos que amamos esta patria, que nos sentimos orgullosas y orgullosos de nuestra historia y que tenemos la fe que trabajaremos por un país para todas y todos.

¡Hasta la Victoria Siempre!!

¡Con Nicolás Maduro!

¡Venceremos!

Militante del PSUV

rennyp92@gmail.com



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