Mensaje de un "VeneCo" al Presidente Santos

Primero que nada debo aclarar que no es cierto que la palabra "veneco" usada para referirse a los colombianos que habitamos en Venezuela y viceversa es despectiva, tampoco xenófoba, y mucho menos ofensiva de gentilicio alguno; tal como lo dijera la canciller María Holguín, se trata de una expresión cariñosa y de eso yo mismo puedo dar fe ya que desde siempre así lo hemos percibido entre nuestros familiares y amigos. El significado de la palabra veneco deriva de la contracción Venezolano-Colombiano, es decir que goza de doble nacionalidad por tanto no se puede hablar de xenofobia, muy por el contrario más bien pudiera denotar una expresión de integración entre dos pueblos hermanos.

Excelentísimo Sr. Presidente Santos: después de arduas jornadas de investigación hasta remontarme incluso en la historia varios siglos atrás, no había podido dilucidar la razón por la cual se suscita entre mis compatriotas colombianos tanta ira, tanta rabia y tantos deseos de acabar con este noble pueblo venezolano, he escuchado con asombro y amargura en el parque Santander de Cúcuta a personas comunes pedir que se mate a ¡todos! los venezolanos; es una opinión generalizada entre la gran mayoría de mis compatriotas colombianos, lo pude corroborar en mi hermosa Bogotá aunque con menor intensidad, igualmente en Cali, Medellín y otras ciudades que he visitado, y mi pregunta siempre ha sido, ¿Por qué?

Para no remontarme a la historia libertadora, solo quiero referirme Sr. Presidente al tiempo en que por el motivo que fuese me vi en la necesidad de migrar a esta mi segunda patria allá por la década de los setenta, sí, es cierto que sufrí algunas vicisitudes propias de un indocumentado, persecuciones, chantajes, explotación, etc., por parte de las autoridades de ese entonces, pero también no es menos cierto que viví y sentí el aprecio, la solidaridad y el amor de la gente de este hermoso pueblo llamado Venezuela, estas mismas expresiones (con muy pocas excepciones) las he escuchado de Chilenos, Ecuatorianos, Peruanos, Bolivianos, Caribeños, Árabes, Europeos, Asiáticos, etc., todos ellos acogidos por el manto protector de este noble pueblo que se convirtió para los ciudadanos del mundo en su panacea. En este país de gracia Venezuela que quizá sea el único, convivimos en santa paz las tres grandes religiones monoteístas del mundo, Judíos, Musulmanes y Cristianos (no es poca cosa), liberales y conservadores, enfrascados en mi país de origen en una guerra fratricida por décadas, desplazados por guerrillas y paramilitares, perseguidos por distintos regímenes tiránicos de nuestro continente y más allá, entonces volvió a mi mente nuevamente la pregunta: ¿Por qué el Grupo de Lima?

Presidente Santos, mi humilde concepto es que fue con la llegada del Comandante Chávez y la Revolución Bolivariana que se desataron todos los demonios, quizá fue el "Florero de Llorente" el motivo para dar rienda suelta al furioso anti venezolanismo que muchos llevaban por dentro sin poderlo expresar, se utiliza para ello la ideología y el falso humanismo para atacar a este país a nombre de la libertad, algo que nos recuerda la premonición de nuestro Libertador, no ha importado que se enumeren y comprueben cientos de beneficios del proceso bolivariano para con el pueblo donde ¡nunca! se nos ha excluido a los inmigrantes, incluso cuando se trata de otorgar a familias de inmigrantes viviendas dignas y totalmente equipadas, pensiones de por vida ¡para todos!, mujeres y hombres sin distinción alguna, educación y salud totalmente gratuitas y muchos otros beneficios sociales que ningún país sobre la faz de la tierra hasta ahora lo ha hecho; entonces siempre me pregunto: ¿Por qué mi querida y añorada Colombia?, ¿Por qué?

Permítame señor presidente Santos que le narre una corta enseñanza de mi padre allá en Bogotá cuando vivimos la época (importada de Méjico) de las pandillas juveniles; me preparaba para un combate con el jefe de pandilla de un barrio vecino y mi padre observando mi actitud prepotente me salió al paso, llevaba bajo sus brazos dos mochilas de hacer mercado, me increpó y me dijo: "tome hijo, llévese estas dos mochilas, las va a necesitar, en una va a echar los golpes que le dé a su contrincante y en la otra echa los golpes que usted va a recibir"; bueno, a esta historia le voy a agregar algo presidente, si su intención es hacer caso al patrón (que si esta claro del por qué lo hace), debería Ud. señor darle un indicativo a sus (nuestros) soldados para que cuando decidan invadir a este generoso pueblo sepan diferenciar entre los más de cinco millones de Colombianos que aquí vivimos, junto a nuestras esposas o esposos, hijos, nietos y demás allegados es decir un aproximado a QUINCE MILLONES de compatriotas COLOMBIANOS por consanguinidad y parentesco y por ultimo permítame sugerirle con pleno conocimiento de causa y con todo respeto Sr. Presidente Santos: no se olvide enviar con los supuestos invasores las correspondientes Bolsas Negras que pudieran ser utilizadas de uno y otro bando para regresarlas a nuestros familiares colombianos que estarán esperando por nosotros.

Luego de profundos análisis del ¿Por qué Colombia?, he llegado a la ya archí conocida causa del imperio norte americano, quien promueve la famosa "pelea de perros" entre hermanos para luego ponerle la mano a las riquezas naturales de ambos después de ser devastados; pero la más terrible y triste conclusión a que he llegado de las causas y el ¿Por qué de mi amada Colombia? es que esa matriz de opinión de odio por Venezuela y todo lo que de allí provenga, son dirigidas desde el gobierno, con la anuencia de las altas esferas burguesas conservadoras, matriz de opinión que es acentuada en la población por los medios de comunicación masivos, la única explicación que hallé es: por la maldita (perdón presidente) ENVIDIA, lo lamento mucho pero no encontré otra causa que justificara tal actitud de mi país, incluso la de algunos de nuestros familiares y amigos que por muchos años nos recibieron como a ricos turistas y que hoy en día se regocijan por la terrible situación económica a que estamos siendo sometidos por el imperio más poderoso y criminal de la historia de la humanidad, mediante sanciones, bloqueos, ataques a la moneda, etc., buscando con el padecimiento del pueblo y el hambre socavar las instituciones para poner un gobierno que sirva a sus intereses tal como lo están haciendo en algunos otros países en la región y el mundo.

Señor Presidente Santos, casi me atrevería a decir que todo esto Ud. ya lo sabe, pero quizá lo que Ud. no quiere saber o no desea ver es que también todo el mundo lo sabe, mi pueblo Colombiano estoy seguro que en su mayoría no lo sabe, por aquello de la burbuja comunicacional, Ud. me entiende, CNN, Caracol, RCN, El Tiempo, El Espectador y otros, por la persecución y asesinato de líderes que piensen distinto, etc., pero pudiera ser que una aventura como esa que el imperio esta ordenando sea la oportunidad de oro para que otras fuerzas políticas y armadas de Colombia hagan cierto sus viejos anhelos de transformar a mi patria, darle dignidad e independencia echando a patadas al imperio depredador y eliminar de una buena vez el jugoso negocio que es para ellos el tráfico y venta de las drogas.

Señor Presidente Santos, espero haberle sido útil

Atentamente, un VeneCo



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Gonzalo Ochoa Díaz


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