Infeliz navidad y el año nuevo no será prospero

Hay una aforismo socialista que dice: "de cada cual según sus capacidades a cada cual según sus necesidades" este aforismo debería ser el norte de todo socialista o de todo aquel que se dice socialista por antítesis a las máximas de competencia de las doctrinas capitalistas donde el egoísmo reina y cada individuo trabaja y piensa en función de su bienestar individual o el de su familia más cercana a lo sumo y no les importa el sufrimiento de sus pares.

Si quienes gobiernan nos fuesen sinceros y dijeran abiertamente lo que verdaderamente son y no anduvieran con tanta alharaca y tanta retorica barata vendiéndose como socialistas, este artículo no tuviera pertinencia en ellos pero la terrible verdad les cae encima y por su única culpa tendremos la navidad más infeliz que hemos visto en nuestra historia republicana.

Es posible o de seguro muchas familias venezolanas pondrán su mesa navideña, no tan frugal como antes, sin grandes licores o exquisiteces, con la excepción de algunos panas socialistas boliburgueses que omitiré sus nombres porque ustedes saben de quienes hablo, así como los burgueses y algunos militares y bachaqueros de alto nivel, pero así mismo habrá millones de hogares que no solo no tendrán cena navideña sino que no tienen ni tendrán cena normal; solo este hecho de por sí, así tu tengas aunque sea un bollo navideño y un trago del vino más barato o del ron más barato para celebrar el nacimiento de Jesús; debe ser por fuerza de humanismo, razón suficiente desde la moral, para no celebrar la navidad. A este dantesco cuadro social debemos sumarle los millones de hogares que no serán felices por cuanto sus hijos se largaron del país huyendo de este "socialismo sui generis". No concibo a un espíritu verdaderamente cristiano y más si este es socialista comiéndose una hallaca con un pedazo de pernil y ensalada de gallina y echándose un trago de ron; declarando honesta y sinceramente: "Feliz Navidad", mientras millones de hermanos venezolanos no tiene nada que comer; no seamos tan hipócritas ¿qué tipo de felicidad es esa, qué ser humano es ese, qué socialista es ese, qué socialismo es ese? Esta reflexión a pesar del carácter egoísta propio de los capitalistas tampoco les es ajena, por cuanto son seres humanos y son católicos en su mayoría pero por lo menos ellos no andan mintiéndole a los pobres con regalarles un pernil o una bolsa hallaquera o un miserable bono navideño de 500.000 bolos, este baño de moral le cae doble a los que tienen 18 años engañando al pueblo con sus demagogias socialistoides, esta navidad no será feliz para nadie ni siquiera para nuestros verdugos.

Y lo más triste es que los pobres siempre hacemos votos de esperanza al final de cada año y deseamos a nuestros semejantes, "Prospero año nuevo"; pues este fin de año quien lo haga o diga, estará haciendo el ejercicio más hipócrita de demagogia o es ingenuo en demasía, por cuanto el venidero año apunta a ser si no se corrige radicalmente el timón, el año más oscuro de nuestra historia patria, a menos que ocurran una de estas dos cosas: 1.- Que los dirigentes del gobierno se dejen de pendejadas, tomen la iniciativa y llamen a toda la clase política venezolana en su conjunto, a todas las fuerzas sociales y económicas, a las distintas religiones, a las academias, a las universidades, a los colegios profesionales, a todos los sindicatos, a la sociedad toda y convoquen a un gobierno de concertación nacional con un Presidente transitorio que goce de la confianza de las partes, para que nombre un gabinete de los más capaces en cada área del seno de la sociedad venezolana y formulen un plan de emergencia y reconstrucción nacional, gobierno que estaría en funciones por un año, lapso en el cual se debe llamar a elecciones generales por parte de un CNE nuevo escogido de acuerdo a los establecido en las leyes. Así mismo escoger un nuevo Fiscal General, un nuevo TSJ y un nuevo Contralor y Defensor del Pueblo. 2.- De no hacer eso va a ser muy difícil recuperar la confianza y la economía venezolana y con ello sería muy difícil recuperar la institucionalidad pérdida y la gobernabilidad, entonces producto del recrudecimiento de la crisis y de la tronera que tiene abierta en el estómago y en el alma la gran mayoría del pueblo venezolano, saldrán millones de hambrientos a la calle y me reservo los pronósticos. No tendremos una feliz navidad pero cuanto deseo que todos tengamos un próspero año nuevo.



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Jorge Alvarez Casañas


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