La educación en el estado democrático de Orlando Albornoz en el marco de la educación, y defensa Integral de la nación

La Concepción de Albornoz acerca del Estado en Venezuela, se inclina hacia la visión de un Estado Democrático, que permite la participación del pueblo en la esfera de gobierno, generalmente por medio del sufragio y del control sobre la toma de decisiones de sus representantes fundamentado por toda la organización política de la nación, un conjunto definido por elementos de organización popular mejor conocidos como democracia directa o participativa. En este sentido, consideramos que el análisis sobre el papel de la educación en la construcción de sociedades democráticas como es el caso del Estado en Venezuela, implica la necesidad de evidenciar el carácter político de la educación, y su tarea en la formación de ciudadanos, así como dar cuenta de algunos de los rasgos que deben estar presentes en ese proceso de formación de ciudadanos críticos, responsables y activos que buscan concretar una sociedad democrática, más justa y digna.

Una vez evidenciado el carácter político de la educación, podría decirse que el concepto de la Educación actualmente en Venezuela, viene concebido preceptos constitucionales; sin embargo los aspectos legales no develan el ejercicio permanente de la educación formal en su realidad, es decir que los contenidos impartidos en la educación por ejemplo, están conformados por los objetivos explícitos cognitivos y afectivos de la instrucción formal, el cual sigue manifestándose en el aula de clase a través de sus normas, valores, y creencias no afirmadas, y transmitidas a los estudiantes a través de estructuras subyacentes que influyen notablemente en las vida del estudiante.

En otras palabras, los diseños curriculares en Venezuela y su aplicación es mucho más que los contenidos formales de cada asignatura y las herramientas didácticas empleadas por los docentes para transmitir dichos contenidos, ya que se concibe a la institución como un ámbito complejo de relaciones sociales, inmerso en un universo más amplio para comprender los mecanismos de producción y transmisión de conocimiento, esta situación puede apreciarse en lo expresado por Albornoz (1980):

Los diseños curriculares en Venezuela se orientan entonces, por esa concepción discriminadora de la vida social, y en ellos hay una ausencia de los elementos integradores, de las diversas variables de la estructura social. El proyecto educativo escolar venezolano, es profundamente racista, sexista y clasista en consecuencia; pero del mismo modo, el proyecto educativo, entendiendo en este caso, que proyecto escolar, y proyecto educativo son dos cosas distintas, si bien el escolar tendría que insertarse en el educativo. Pero tengo la impresión de que si bien existe un proyecto educativo escolar el Estado democrático venezolano, esta aun por organizar un proyecto educativo nacional. Ello constituye el déficit cualitativo esencial, en esta materia, en la sociedad venezolana.(Pág. 11)

Volviendo al tema del Estado, Albornoz hizo una crítica importante sobre la caracterización del Estado Liberal en Venezuela durante la década de los años 80, la única brecha de diferencia se basa en los medios y modos de producción; ante lo aseverado por el autor es importante tomar en consideración leyes y normas de la Constitución de 1830, en donde la lógica liberal busco en última instancia defender la libertad individual de cada ciudadano los cuales a través del comercio y principalmente la agricultura generarían riqueza individual que a través de impuestos, enriquecerían del mismo modo a toda la nación. La concepción del Estado en estos tiempos y hasta ahora persiste pese a la creación de nuevas constituciones y reformas. Al respecto Albornoz (1980) dice que:

Parafraseando a Cassirer, en Venezuela, el Estado no es un mito, es una realidad permanente, que si bien no presenta la obvia omnipotencia del Estado en las sociedades gobernadas autoritariamente, se intercala con cada vez mayor vigor en las actividades de los ciudadanos. Pudiera decirse que el Estado en Venezuela, corresponde a la concepción del Estado Liberal, pero debido a los medios de producción y al modo de producción que se configura en Venezuela, la sociedad se presenta más bien como un capitalismo e Estado en donde el mismo absorbe una serie de actividades que una sociedad con Estado liberal correspondería a los particulares (Pag.25)

En relación a los medios de producción y lo expresado anteriormente por el autor, se puede decir que uno de los factores que influye en el fortalecimiento del capitalismo de estado se basa en las acciones asumidas en el control de cambio, el cual actualmente inclusive en Venezuela ha venido a ser un impulso para concentrar la importación en pocas manos, apropiarse de dólares, vivir de la especulación comercial y de la reventa de divisas en el mercado paralelo, donde la burguesía realiza ganancias fabulosas; la sobrevaluación del bolívar por ejemplo es una herramienta que permite al empresariado local, la absorción de renta y toda clase de negocios parasitarios muy lucrativos. Albornoz (1980) afirmo que: "La burguesía emergente, surge como necesidad del capital, que en el caso venezolano constreñido, al país, y subordinado al capital internacional, veía operar las contradicciones del sistema, provocándole estrecheres y limitaciones. Pero la necesidad se complementa con la con la posibilidad que brinda el estado que por razones de la rearticulación de los circuitos financieros internacionales ve crecer de manera descomunal, sus ya crecidos ingresos". (Pág. 29)

En otro orden de ideas, si se realiza un análisis de lo expuesto por Albornoz sobre el origen y proceso de los intelectuales en Venezuela, se considera que todo desafío en el ámbito de la educación se vio afectado por los modos de producción científica tendencia a privatizar la producción de conocimientos por medio de la participación creciente de los laboratorios de las empresas productoras de tecnología en la investigación educativa las cuales asumieron el control sobre la producción de conocimientos y, más importante aún, sobre las prácticas pedagógicas en el ámbito educativo siempre en función de los requerimientos del mercado; asimismo, el papel de las administraciones educativas no podían limitarse a aplicar conocimientos, si no a ser espacios de producción de conocimientos. Es por ello la inclinación de los intelectuales al sector privado Albornoz (1980) afirmo lo siguiente:

Los intelectuales en Venezuela, tomando como guía para ellos los profesores universitarios, parecen en su mayoría individuos provenientes o de origen social correspondiente, pero ascenso hacia el sector privado. Ello corresponde a un sector público-privado. Los pertenecientes a este sector transicional específicamente los profesores universitarios, procuran depender su posibilidad de ascenso a través del gremialismo, tratando por esta vía de rigidizar al sistema social y disminuir el riesgo. (Pág. 31)

En este mismo orden de ideas, se puede decir que en el tema del aislamiento del científico social en contextos académicos ideologizados, Albornoz ha realizado algunas consideraciones sobre la situación de la investigación científica, ya que en ello radica la problemática; la existencia y desarrollo de empresas venezolanas y su dependencia tecnológica han fomentado durante décadas un débil potencial innovador derivado de unos valores, que evidencian el poco aprecio por la producción de innovaciones con sello venezolano. El empresario venezolano carece de cultura innovadora, dado que no vincula la productividad con el esfuerzo innovador propio ni con el dominio tecnológico, manteniéndose una gran dependencia tecnológica hacia los suplidores de tecnología foráneos, esto aunado a la economía de puerto acción visibilizada por Albornoz en su época, y potenciada actualmente en Venezuela:

La situación de la investigación científica en Venezuela es acorde con los patrones de un país dependiente, cuya industria básica es el petróleo y el hierro, productos ambos de alta tecnología, los cuales adquieren en el mercado internacional, los medios para el mantenimiento y desarrollo de la industria. Los escasos centros de investigación del país no producen ciencia y tecnología capaces de abastecer el mercado (Pág. 62)

Al mismo tiempo Albornoz, fue en su momento enfático en cuanto a la toma de decisiones en el ¿cómo?, ¿para qué? y ¿para quienes investigar en el ámbito académico venezolano?, ya que, la experiencia foránea, ha demostrado que en territorios deprimidos económicamente, devastados materialmente por guerras y catástrofes naturales, han exacerbado sus capacidades innovadoras basadas en el esfuerzo, el trabajo duro y en la necesidad de afrontar y superar las adversidades de las que han sido objeto como hecho demostrable la creatividad aflora; en el caso venezolano tales acontecimientos tienen poca relación, ya que toda investigación se encuentra supereditada a consorcios y a las patentes que las mismas puedan generar:

En Venezuela, el gobierno nacional y la industria privada, operan bajo la noción de que cualquier cosa que requieran en materia de investigación y asesoría se adquieren en el exterior..La investigación de mercado está prácticamente en manos de empresas asociadas a consorcios extranjeros. La publicidad igual, así como las investigaciones contables. En materia educativa las universidades venezolanas tienen de ordinario asociación con asesores extranjeros para diversas tareas desde diseño de cursos., hasta evaluación de instituciones. (Pág. 63)

Asimismo mismo, el autor aborda al tema producción científica y toma de decisiones en Venezuela, y el caso de las ciencias sociales, y cuestiona la calidad de la Educación para lograr analizar el tema de la producción científica, por ende, es necesario develar aquellas situaciones económicas, sociales y políticas concretas que determinaron el afianzamiento de la hegemonía neoliberal en el seno de la educación de los años 80’, en el marco de una agenda de modernización económica impuesta, que al mismo tiempo se hizo promotora de una sociedad autoritaria, antidemocrática, ingobernable y violenta en esa década, afrontar como Estado esa realidad, impide de alguna manera la masificación y acceso a la Educación Superior Universitaria, ya que tales acciones contraponen los intereses de las trasnacionales.

Las Universidades venezolanas, en ciencias sociales, han sido incapaces de generar niveles adecuados de calidad y con la masificación de la educación superior el nivel tiende a estabilizarse a espaldas de los logros internacionales, la única manera sana de mirar al exterior en esta materia. Nuestra universidad es de baja calidad porque no hay niveles de exigencia, lo cual conlleva a que sea mala por qué no puede ser buena, mientras la toma de decisiones nacional se divorcie de la misma. (Pág103)

Seguidamente Albornoz aborda tópicos sobre la Educación, inmigración e identidad nacional en Venezuela, como parte de su investigación, señalando el tema de la identidad nacional, vinculándolo al tema económico, los inmigrantes entre otros. En referencia a lo expresado por el autor, se considera que el fenómeno inmigratorio en la década de los años 80’ presento características muy diferentes de las diversas etapas de la vida venezolana, hechos que se enmarcan inclusive desde la colonia, visualizándose este hecho en la llamada expansión económica de la década de los años 70, es por ello que se observa actualmente en Venezuela la población homogénea que dictamina el autor donde convergen distintas nacionalidades que sentaron raíces en Venezuela: El tema de la identidad nacional se observa como esencial en la situación política venezolana. En los años 1950 y 1980, la población del país ha cambiado su característica, de una población nativa, relativamente homogénea, en términos del origen nacional, a una población multinacional, donde conviven distintas nacionalidades. (Albornoz: 1980:107)

Sin embargo, en el caso de la inmigración en Venezuela y la identidad nacional, es imprescindible para hacer avanzar cualquier proyecto de desarrollo, como lo ha demostrado la historia de países económicos que hoy en día dominan la economía mundial. Albornoz, refleja en sus escritos que la identidad en Venezuela ha tenido un desarrollo accidentado a lo largo de la historia patria, basada en las limitaciones presentes en el proceso de crecimiento como país se han derivado de la ausencia de una verdadera identidad nacional, cuya construcción ha sido promovida por las élites dominantes.

El tema de la inmigración en Venezuela, ha conducido a una preocupación hacia la cuestión de la identidad nacional. Dos extremos plantean en la argumentación, el punto de vista según el cual nuestra identidad se estuviera perdiendo en la medida que mas extranjeros llegan al país; la identidad como un tanto del cual cada extranjero quita una porción, de cuyo total a la larga no quedaría nada. (Pág. 114)

Hay que hacer notar que los elementos de la invasión en Venezuela para algunos autores obliga a realizarnos interrogantes en cuanto a las intenciones reales del por qué la penetración de foráneos al territorio en forma masiva y progresiva al respecto Albornoz (1980) expresa lo siguiente:

En el punto de vista de la conservación de la identidad, de quienes ven el país como invadido, se hallan juicios como aquellos que arguyen... "Desde hace algunos años Venezuela es objeto de invasión. Invasión pacifica sin duda, pero invasión al fin y a la postre… Colombianos, ecuatorianos, peruanos, antillanos y gente de todas las layas de algunos puntos de la geografía americana, nos invaden pacíficamente, es decir viene a Venezuela y viven ilegalmente.. ¿Qué se propone los invasores?... (Pág. 115)

La Educación venezolana ha sido objeto de reformas educativas y curriculares en las últimos décadas, como actos de gobierno, son el resultado de un proceso en el que intervienen componentes internos y externos de la realidad social del país; la eliminación de los subsidios, la liberación de precios y el enfriamiento de las finanzas en la década de los años 80¨, produjo la disminución de la calidad de vida de los venezolanos como consecuencia del deterioro de los salarios reales, la contracción del mercado laboral, el aumento de las actividades informales y de subsistencia, el incremento de la pobreza y la desigualdad social; y otro, relacionado con la creciente incapacidad del Estado (como consecuencia de los marcados desequilibrios de la economía) para proporcionar una adecuada base de servicios sociales. Este último aspecto se manifiesta en las condiciones de salud, educación, seguridad social y suministro de servicios básicos, entre otros. A pesar de que Venezuela disponía de los ingresos petroleros las desavenencias en el sistema educativo estuvieron bajo la tutela de las clases sociales dominantes; tal como lo afirma Albornoz (1980):

El Sistema educativo venezolano sigue rígidamente las líneas de demarcación de clases sociales. En la formación de las elites nacionales. Los sectores dominantes estudian invariablemente en escuelas privadas "venezolanas" o de "minorías" es decir, tradicionales o nuevas, por que las escuelas de las comunidades no son más antiguas que estas, las masas populares del país, solo pueden enviar a sus hijos a las escuelas públicas, y el nivel de educación que alcanzan les mantiene con escasas posibilidades de ascenso social.( Pag 137)

Hay que destacar en el trabajo de Albornoz, la evaluación e innovaciones recientes en la educación superior venezolana. Se considera que la situación actual en el ámbito educativo no atiende la mayoría de las necesidades del conjunto de la ciudadanía ya que la transferencia de conocimiento para la década de los años 80 es nula. La innovación en cualquier actividad, es la respuesta a una necesidad. En el caso de la sociedad venezolana ha existido, a lo largo de su historia reciente, más un proceso de transferencia que uno de innovación. (Albornoz:143:2017) Las Innovaciones educativas en relación a la educación superior permitió al creación del FUNDEI, el INCE SUPERIOR, Ayacucho, Universidad Nacional Abierta, Proceso de Transformación Universidad de Carabobo.150

Volviendo a la identidad nacional, se tiene como consecuencia que toda difusión cultural es obtenida por medio de la venta de productos, en la medida en que esta servía a los intereses de la oligarquía dominante, produjendo estos elementos de unificación cultural el accionar como grupo social hegemónico. Al mismo tiempo, la existencia del Estado venezolano como tal era un elemento que actuaba espontáneamente como creador de identidad: el Gobierno centralizado (aun en la época del Federalismo), la legislación común, el desarrollo de las vías de comunicación dentro del país, el intercambio comercial y la migración interna (que implicaba un intercambio cultural), todos ellos determinaban por su propia dinámica el afloramiento de un sentimiento nacional venezolano. La sociedad venezolana ha sido esencialmente absorbente de la difusión cultural, no solo de artefactos, si no de formas de organización que crearon estos artefactos. De hecho la sociedad venezolana es una típica sociedad en donde los usos y costumbres tradicionales, han sido no solo sustituidos, si no alterados por la absorción de los productos extranjeros. (Pág:148:2017)

Por otro lado, desde este reconocimiento de la dimensión histórico-política de la educación y de su identidad, la educación cumple con la formación de ciudadanos en función de la construcción de una sociedad en algunos casos sin embargo en la praxis la educación se ha basado solo en la compra y dentro del mercado; y es por ello Albornoz (Pág. 148:1980) dice que en términos muy generales, la sociedad venezolana ha desempeñado el papel de compradora de mercancías en el mercado internacional, y de vendedora de materia prima (Pág. 148:2017).

La cuestión del desarrollo nacional según la perspectiva de Albornoz, ha permitido respuestas para fortalecer la identidad, lo cual es imprescindible para hacer avanzar cualquier proyecto de desarrollo, como lo ha demostrado la historia de las grandes potencias que hoy dominan la economía mundial. Se considera que Venezuela posee un desarrollo accidentado a lo largo de la historia. Las limitaciones presentes en el proceso de crecimiento como país se han derivado de la ausencia de una verdadera identidad nacional, cuya construcción no ha sido promovida por élites dominantes con la misma fuerza demostrada por las grandes potencias del mundo contemporáneo al hacer avanzar su propio sentimiento nacional

Albornoz en su trabajo, deja ver una análisis prospectivo de la educación superior privada en el futuro de la sociedad venezolana No obstante, en la Venezuela de las últimas década se ha observado la persistencia de legados culturales que permanecían aislados, como ha sucedido con la música y otros valores culturales afrovenezolanos de diversas comunidades. Evidentemente, en este proceso es crucial el papel desempeñado por aquellos educadores y educadoras que optan por un compromiso de participación social y ciudadana; en los 80, actualmente El sentido político de la educación, no es sin embargo un quehacer en abstracto, o en términos absolutos y universales. La educación como forma de intervención en el mundo. En el caso del sector productivo de la época, se contaba con una tecnología de punta en la producción y refinación del petróleo; el recurso humano que exigía estos procesos debía ser altamente calificado para tal fin; al respecto, Albornoz refiere lo siguiente:

Las demandas del aparato productivo sustitutivo del papel que ha venido prestando el petróleo requieren técnicos y científicos altamente calificados, y sobre todo, vinculados ideológicamente a las características de ese aparato productivo. Ello supone una reinterpretación en la formación de re cursos humanos , ya que mientras la economía fue estrictamente petrolera, los recursos humanos eran independientes de aquella porque el petróleo, ha sido sector público y ha podido el sistema social hacerse cargo del empleo masivo de los individuos egresados de las universidades , a pesar de sus experticias no estuviesen vinculadas al aparato productivo pues laboraba fundamentalmente orientado hacia el exterior, tanto en la comercialización de los productos como en la importación y la transferencia de la tecnología dura y blanda. (Pág. 223)

A manera de vincular lo expuesto por el autor con el tema de la defensa integral de la nación, se puede decir que en la década de los años ochenta no se reflejaba lo expresado actualmente por la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, es por ello que actualmente las normas establecidas imponen la necesidad de implementar un nuevo modelo de Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) que satisfaga las exigencias del proceso de transformación a nivel nacional, regional y hemisférico donde la identidad nacional y el patriotismo, esta acción juega un papel preponderante en las demandas de un aparato productivo dependiente de la economía de puerto; por ende el Estado, es el cimiento fundamental para alcanzar los fines de Seguridad, Defensa y Desarrollo Integral de la nación; la misma, cobra más fuerza y preponderancia con la publicación de la Ley Orgánica de Educación por cuanto asegura el cumplimiento de la FANB, contenida en la CRBV, además de contribuir con el "Estado Docente" en la promoción, integración y facilitación de la participación social de la ciudadanía en la defensa de la soberanía, la identidad nacional e integridad territorial. En consecuencias establece una nueva orientación que no sólo se circunscribe a la dimensión militar, toda vez que proporciona herramientas jurídicas para la promoción y consolidación de la unión cívico-militar en el seno de la sociedad venezolana. Todas estas Leyes fortalecen la inclusión.

Al mismo tiempo, la Seguridad y la Defensa Integral de la Nación están fundamentadas, conforme a lo establecido en los artículos 326 de la Constitución Nacional y 5º de la Ley Orgánica de Seguridad de la Nación, en la corresponsabilidad entre el Estado y la sociedad civil. Asimismo se precisa que dicho principio se ejerce en los ámbitos económicos, social, político, cultural, geográfico, ambiental y militar.

Seguidamente, la relación de la educación vinculada al plan de la patria, garantiza la seguridad y defensa integral década ciudadano; esto se observa en específico en dos objetivos; el primero de esos objetivos es el 2.2.12 a través del cual aspira continuar garantizando el derecho a la educación con calidad y pertinencia, a través del mejoramiento de las condiciones de ingreso, prosecución y egreso del sistema educativo. Y el segundo, es el objetivo 5.3.1que propone contrarrestar la producción y valorización de elementos culturales y relatos históricos generados desde la óptica neocolonial dominante, que circulan a través de los medios de comunicación e instituciones educativas y culturales.

En el marco de estas leyes y fundamentos, se entiende que el Estado tiene como fines esenciales de defensa y el desarrollo de la persona y el respeto a su dignidad tal como lo expresa el autor Albornoz en su investigación, el ejercicio democrático de la voluntad popular, la construcción de una sociedad justa y amante de la paz, la promoción de la prosperidad y bienestar del pueblo y la garantía del cumplimiento de los principios, derechos y deberes consagrados en esta Constitución y demás mecanismos de inclusión, por ello educación y el trabajo son los procesos fundamentales para alcanzar dichos fines como señala el artículo 3 de la CRBV (1999).

En esta dimensión política de la sociedad, se visualiza la intención del Autor Albornoz de manera expresa en develar, que siempre ha existido en el marco educativo una lucha ideológica, por el poder, de la cual no están exentas las instancias educativas. En efecto, tanto en la teoría como en la práctica educativa, existe un sustrato ideológico que tiene que ver con relaciones de poder y con la visión o modelo de sociedad y de ser humano que es promovida por tal o cual política o práctica educativa; visión o modelo que no es neutral, ni única y menos aún universal, sino que por el contrario refiere a unas estructuras sociales y económicas respaldadas por ciertas matrices ideológicas que expresan las relaciones de poder presentes en un entorno social, que supo dilucidar en su época Albornoz. La acción educativa, por tanto, está signada por un determinado modelo de sociedad y una cierta correlación de fuerzas, en función de la cual ejercerá un papel en la formación de ciudadanos orientados bien sea a mantener o, por el contrario, a transformar las relaciones de poder en un momento histórico dado y con ello consolidar o cambiar los espacios societales en los cuales los sujetos están inmersos.

REFERENCIAS:

Libros Consultados:

Albornoz (1983) La Educación en el Estado Democrático. Colección Humanismo y Ciencia Dirección de Cultura Universidad Central de Venezuela.

Leyes Consultadas:

-Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Disponible en:http://www.mpptaa.gob.ve/publicos/mpptaa-leyes-19991230-constituciondelarepublicabolivarianadevenezuela.pdf

-Ley Orgánica de Educación de la República Bolivariana de Venezuela , disponible en :http://planipolis.iiep.unesco.org/upload/Venezuela/Venezuela_Ley_Organica_Educacion.pdf



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Mineyomar Romero

Guayanesa de sentimiento. Administradora de Carrera, Profesora universitaria con un diplomado en investigación, Magíster en Ciencias Políticas. Actualmente estudiante de Doctorado. Cantante de Jazz y Bossa Nova. Su lema: Amor a Dios a la Patria Ciencia y Disciplina.

 romeromineyomar@gmail.com      @mineyomar

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