En Venezuela no hay "protestas", hay un dispositivo insurreccional fascista

Es impresionante cómo a lo largo de 15 años la derecha ha permanecido fiel al guión insurreccional, con intervalos de aparente apego a la Constitución. Nunca he tenido la menor duda del carácter criminal continuado de esta caterva de rufianes, cuyo bastión son los mal llamados "medios de comunicación" (incluyendo las redes antisociales). A algunos no les parece suficiente demostración lo sucedido en 2002-2003, los asesinatos selectivos perpetrados contra líderes sociales y políticos del chavismo, la descarga de "arrechera" de 2013, la "salida" de 2014, y un largo etcétera. Son los mismos actores que vienen atentando contra el pueblo trabajador desde 2002 desde múltiples flancos, incluyendo lo económico.

No es sencillo entender la saña de su actuación ante un horizonte de elecciones presidenciales cercanas (2018). Pero tiene su explicación: se trata de la necesidad de aniquilar al chavismo, lo que difícilmente puede hacerse en el marco de la Constitución y de un simple tránsito electoral regulado por el CNE. Ellos aspiran destruir todos los basamentos de la revolución bolivariana, incluyendo la Constitución, y es lo que han promovido a través de la provocación incitada desde la AN con el desacato. Explica asimismo su reacción contra la convocatoria a la Asamblea Constituyente. Renuncian a la confrontación política democrática porque no les sirve en su objetivo totalitario. Su mejor visión en ese contexto, el de una eventual victoria electoral en 2018, implica tener que tolerar institucionalmente una fuerte oposición chavista que sin duda alguna recuperaría rápidamente terreno frente al desmadre neoliberal entreguista al que tendrían que abocarse. Es un contexto en el cual se les haría cuesta arriba reprimir, especialmente si no logran la adhesión de la Fuerza Armada. Por eso la represión tiene que empezar mediante una escalada violenta desde la oposición, al modo de una "marcha sobre Roma" tropicalizada.

La agresión fascista insurreccional en curso comprende los siguientes propósitos tácticos:

  1. Golpear las actividades económicas (el PIB).

  2. Provocar desabastecimiento.

  3. Generar zozobra en la población.

  4. Amedrentar a las masas chavistas.

  5. Dar la impresión de que están a punto de tomar el poder.

  6. Dar la impresión de que representan el "98 %" del "pueblo".

  7. Afectar las actividades escolares.

  8. Dañar infraestructuras de servicio público para menguar la asistencia social.

  9. Incitar al odio de correligionarios y militantes a través de la difamación sistemática y la agresión verbal.

  10. Promover una atmósfera de guerra civil.

Hay que razonar la estrategia de la escalada para encontrarle coherencia, toda vez que ellos bien saben que unas "elecciones generales" no son constitucionales y tampoco serían aceptadas por el Presidente. Caben entonces las siguientes hipótesis:

  1. La cristalización de fuerzas de choque civiles intrínsecamente fascistas (formados por "paracos", mercenarios y muchachos víctimas de la "disociación sicótica".) Hablamos de "camisas pardas" tropicales (camisas blancas).

  2. La formación de un aparato armado irregular capaz de acopiar poder de fuego y tomar posiciones claves. Este aparato habría de suplir la ausencia de un apoyo de las FFAA en su ruta insurreccional, y estaría formado por guerrillas de mercenarios nacionales y extranjeros, apoyadas logísticamente desde las instalaciones militares yankis, fijas y móviles, abiertas y encubiertas, especialmente desde Colombia.

  3. La escalada de un cerco internacional y sanciones potenciales de alto impacto, como bloqueos financieros y comerciales apoyados por los gobiernos latinoamericanos de derecha.

  4. Mantener el proceso de desestabilización y hostigamiento de la población civil para estimular posibles defecciones en la FFAA.

  5. Quebrar la moral institucional de miembros de la FFAA y cooptar oficiales que puedan emprender acciones en escalada o una sublevación militar en firme.

  6. Gestionar el "día D" para derrocar al gobierno una vez reunidos los elementos necesarios con la suficiente "masa crítica" (insurrección civil, violencia fascista, aparato armado irregular, aparato armado golpista, apoyo logístico y militar de EEUU y del gobierno de Colombia.)

  7. Disolver todos los poderes constituidos y formar la parafernalia de unas "elecciones" al estilo de Irak, Afganistán o Libia, sin chavismo, con la venia del Occidente civilizado.

  8. Establecer los aparatos formales de represión y gavillas civiles para perseguir, apresar, exterminar y proscribir al chavismo bajo cualquier excusa retaliativa (corrupción, narcotráfico, etc.)

  9. Apresar a los oficiales identificados con el chavismo y neutralizar su influencia en la FFAA, incluyendo la disolución parcial de cuerpos del ejército y las reestructuraciones con mandos leales generosamente remunerados.

Que escenarios como éstos puedan prevenirse dependerá en gran medida de la consciencia del pueblo trabajador, de su capacidad para reflexionar serenamente y hacerse refractario a la brutal manipulación de la sicología de masas del fascismo, así como de los factores revolucionarios que junto al gobierno encaucen vigorosamente el proceso constituyente del poder popular.

land.salvat@gmail.com



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Alejandro Landaeta Salvatierra


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