Pasado, presente y futuro

De la IV no quiero nada

Las venezolanas y venezolanos que desafortunadamente nos tocó "vivir" las vejaciones de los regímenes adecos-copeyanos sabemos que lo hicimos bajo la estela de una democracia ficticia, ya que no había cabida para la oposición -que en su amplia mayoría era de izquierda-, debido a que los distintos gobiernos que ocuparon la silla del Palacio de Miraflores se encargaron de aplastarla a sangre y fuego.

La represión contra los movimientos revolucionarios fue brutal, y respondía a una serie de preceptos de orden ideológico diseñados bajo la mirada de la "Doctrina Truman", producto del desarrollo de la llamada Guerra Fría, y como todos los puntofijistas fueron títeres del imperio, cumplieron al pie de la letra todo lo que sus amos del Norte les exigieron, y por tanto, masacraron al pueblo.

La trágica historia de "La muerte de Honorio" se reprodujo en cada luchador social venezolano, tanto en la era de la dictadura como en la era de la llamada "democracia" cuartorrepublicana.

Pero además de esto también sabemos que la IV República fue una era de pobreza, inseguridad desmedida, corrupción gubernamental, inflación ilimitada, etcétera.

Luego de la siembra de nuestro comandante Hugo Chávez la caterva opositora y contrarrevolucionaria arreció sus ataques, y en complicidad con algunos seudochavistas que "acompañan" al camarada presidente Nicolás Maduro en su gestión de gobierno, hacen parecer que quisieran regresarnos a esos detestables episodios de la historia política, social y económica del país; cosa que el pueblo no debe permitir.

Las venideras elecciones parlamentarias avizoran un escenario un tanto complejo. De hecho quizás el más complejo de toda la gloriosa era chavista, y es justamente debido al "trabajo" de saboteo, guerra económica, corrupción, burocracia, etc., que ha propiciado la contrarrevolución y los seudochavistas en perjuicio del humilde pueblo venezolano y del Proyecto Bolivariano.

No obstante, a pesar de los momentos difíciles por los que estamos atravesando, no podemos permitir que la derecha despótica venezolana tome el control del parlamento, eso sería mucho peor de lo que hoy estamos viviendo.

El deber como revolucionarios amantes del Proyecto Bolivariano es salir a votar, pero al mismo tiempo forzando a nuestras candidatas y candidatos a que demuestren en el discurso y en la práctica más compromiso con el pueblo en su empeño por construir y consolidar la Comuna productiva, que es alma de la Revolución Bolivariana.

¡Si se fortalecen las Comunas, se fortalecerá la Revolución!



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Héctor Abache

Escritor. Trabajador socio-comunitario.

 hectorabache@gmail.com

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