Economía: desestabilización y frontera

La magnitud de capitales (legítimos o no) que opera más allá de las fronteras nacionales es cada vez menos controlable y se tropieza con menos intervenciones. La desestabilización deliberada de las monedas se hace con la intención de generar más ganancias y mantener el espiral inflacionario y especulativo. Esto excedente monetario tiene su origen en la última crisis capitalista mundial (2010). Con el argumento de "salvar a los bancos para salvar a la sociedad" la Reserva Federal norteamericana emitió casi un billón de dólares que dio a los bancos en caída y al borde de la bancarrota. Con esto lograron proveer a las grandes entidades financieras de enormes sumas de dinero con las cuales estos organismos pueden comprar por el mundo entero tierras, aguas, industrias, invenciones tecnológicas etcétera.

La realidad actual apunta a cómo mantener el predominio mundial del "dólar". En un hipotético caso que se imponga en el mundo otra moneda en las transacciones mundiales de pago de deudas, por ejemplo, los EEUU nunca podrán pagar la suya, ya que esta supera varias veces su producto bruto anual. El panorama geopolítico se les complica al ser los mayores deudores del mundo, especialmente con China. La actual crisis financiera mundial y la desestabilización de las monedas a nivel mundial se deben a la exportación por parte de los EEUU de sus enormes pérdidas fruto del descontrol financiero de Wall Street.

Así la desestabilización monetaria en la periferia, en especial en el continente latinoamericano, tiende no solo a generar un recesión sino también a la imposición de control político que garantice un mercado seguro para la gran cantidad de dólares inorgánicos que han imprimido, principalmente para poder acceder a recursos energéticos a bajo costo. El capital especulativo piensa y actúa a corto plazo. Una dolarización, directa o indirecta, esta última mediante acciones que pueden ser catalogadas como terrorismo financiero (caso emblemático "dólar today") significa que la exportación del producto norteamericano a bajísimos costo (papel impreso) a un precio incomparablemente elevado. Pero más allá e esto significaría pagar un altísimo costo por la estabilización monetaria y renunciar a la soberanía político -económica. Al igual que perderíamos el control sobre la moneda como mercancía con valor de uso y cambio, la elección democrática de gobiernos no respondería a la voluntad nacional sino a los designios y necesidades de los centros de poder. Así la inflación, la especulación y el acaparamiento inducido, resultantes de estas prácticas terroristas de ataque a la población, contrae la demanda (consumo) en los países afectados bajando la tasa de ganancias de las propias trasnacionales. Es por ello que muchas abandonan los países donde se instalan, alegando que no hay "condiciones" políticas ni "seguridad" económica para "producir". Este es en síntesis el juego macabro de la doble moral neoliberal.

La medida de declarar estado de excepción en la frontera refuerza la protección del Estado de los DDHH de la población venezolana además de proteger la economía nacional. El estado Táchira tiene el 4,5% de la población del país, pero se distribuye alimento equivalente a un 8% del total nacional. El total de vehículos que conforman su parque automotor es de 160.000 pero se distribuye combustible para un aproximado de 1.000.000, es decir casi la totalidad que se consume en Caracas. Del otro lado de la frontera las cifras no son más alentadoras. Cúcuta es la ciudad con mayor economía informal de Colombia con más el 80% población. Esta de 15 entre 23 ciudades con respecto a la pobreza y este índice ha aumentado en el último año en 1,8%, ubicándose en un 8,1% del nivel nacional.

Desde el punto de vista legal, el Estado colombiano ha tomado una serie de medidas que con el paso de los años han profundizado el problema afectando directamente los intereses de Venezuela. El gobierno de Andrés Pastrana (1988-2002) emitió la Resolución Número 8 que faculta a las casas de Cambio a poner el valor de acuerdo a su libre albedrio. El gobierno de Álvaro Uribe (2006-2010) emitió 5 decretos que legalizan el contrabando de combustible. Recientemente el congreso colombiano aprobó la Ley Anti Contrabando, que declara como contrabando toda mercancía que supere los 10.000 dólares. Entre el Banco de La República de Colombia y el Banco Central de Venezuela existe un acuerdo de que 1 Bolívar = 200 Pesos. Pero portales como Dólar Today o las Casas de Cambio del lado colombiano lo cambia a 4 Pesos por Bolívar. Con esta realidad es inexplicable que todavía haya sectores de nuestro país que critiquen las medidas adoptadas. Por lo pronto nos queda a los venezolanos apoyar al ejecutivo nacional en su accionar para poder eliminar de una vez por todas este flagelo y sus consecuencias y a sus autores tanto materiales como intelectuales.

 



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Hugbel Roa

Ministro para Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología

 @hugbelpsuv

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