Guerra económica y corrupción política del socialismo del siglo XXI

La corrupción política de los gobiernos de la República de Venezuela fue el leitmotiv para que Hugo Rafael Chávez Frías se levantara en armas contra un Estado moribundo el 4 de febrero de 1992 y ascendiera democráticamente a la presidencia de la República Bolivariana de Venezuela en el año 2000. Transcurridos más de quince años desde el año 2000 cuando se refundó la Republica, civiles y militares, reconocen que la corrupción política en la Venezuela actual, es una amenaza contra la Seguridad de la Nación en el contexto de una guerra económica que es real. En su momento, el presidente Hugo Rafael Chávez Frías sentenció: "Los más grandes enemigos que tiene la revolución son la BUROCRACIA y la CORRUPCIÓN"

Desde comienzos del año 2010 hay una guerra económica no declarada contra Venezuela, que es promovida fundamentalmente a través de operaciones encubiertas del enclenque imperialismo liderado por Estados Unidos. A partir del 30 de junio de 2011, cuando se conoce la existencia del absceso pélvico con células cancerígenas en la humanidad del líder Hugo Rafael Chávez Frías, hay infinidad de evidencias para afirmar que se aceleró la corrupción política en los diferentes estamentos del Estado venezolano, para transformarlo en un verosímil caballo de Troya de la guerra económica.

El 8 de octubre de 2013, el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, solicitó a la Asamblea Nacional la aprobación de una Ley Habilitante para "desarrollar una nueva ética política, combatir la corrupción y la guerra económica que han emprendido en contra del pueblo venezolano las élites de la burguesía, así como dinamizar más la economía venezolana". Esas "élites de la burguesía" venezolana son los leales agentes de Estados Unidos.

El presidente Nicolás Maduro Moros expresó ese 8 de octubre: "Si la corrupción sigue reproduciéndose y perpetuando su lógica capitalista de destrucción, aquí no habrá socialismo. El socialismo nunca podrá afianzarse plenamente en su dinámica profundamente humana entre nosotros, en medio de los anti-valores de la corrupción". El presidente Nicolás Maduro Moros enfatizó: "Una de las mejores formas de reafirmar nuestra lealtad eterna a nuestro comandante Chávez es combatir sin tregua a la corrupción cada día".

Esa "lealtad eterna a nuestro comandante Chávez" que deberían tener los que se asumen como "hijas e hijos de Chávez", no la percibe hoy el Pueblo de Simón Bolívar. Los burócratas que administran la cosa pública y la casta de tecnócratas o gerentes que defienden los intereses de las "élites de la burguesía", son cómplices de la conculcación del periclitado socialismo del siglo XXI. Esos tecnócratas y burócratas han exhibido una altísima eficiencia y eficacia en la ejecución de la guerra económica y en fortalecer la corrupción política, después de la extraña enfermedad y el súbito deceso del presidente Hugo Rafael Chávez Frías.

En armonía con el pensamiento de Alí Primera, se infiere que "el resultado es claro". Con la Ley Habilitante no se desarrolló una nueva ética política, no se combatió la corrupción y no se evitó que la guerra económica y la corrupción política empobrecieran en extremo a la inmensa mayoría de los venezolanos y las venezolanas. El Pueblo de Simón Bolívar no es cómplice de los políticos corruptos y de la burguesía degenerada. Sabio y paciente ha sido el Pueblo de Simón Bolívar con la burguesía degenerada y los políticos corruptos de cuello blanco, de cuello azul, de "cuello amarillo", de "cuello rojo rojito", entre toda una fauna multicolor con "la misma conducta apátrida y antipopular".

"Aquí no habrá socialismo", la frase premonitoria del presidente Nicolás Maduro Moros hace casi dos años, es hoy una verdad incontrovertible (ver el artículo "El Plan de la Patria es capitalista": http://www.aporrea.org/ideologia/a179293.html). Ante esta realidad, bien vale estar en sintonía con la reciente recomendación pública que realizó el profesor Héctor Navarro a los venezolanos y venezolanas, en el sentido de que hoy es perentorio edificar políticamente "una trinchera para combatir a los corruptos y para enfrentarse a la derecha tradicional e imperial", a los fines de evitar que la República Bolivariana de Venezuela sea finalmente destruida por esta guerra económica y la corrupción política del socialismo del siglo XXI.

luisholder@hotmail.com



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Luis Holder


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