Solo los pueblos hacen la historia

Lo trascendente de los cinco objetivos históricos de la Patria/Matria (II)

Necesitamos pueblos y seres humanos potenciados en su energía vital para ser productores de su propio saber y hacer originario

Preguntas generadoras que permitan la reflexión para una acción real, simbólica e imaginaria colectiva, no sin antes reconocernos en la realidad subjetiva y objetiva que embarga esta tarea histórica de los pueblos para definir sentidos, direccionalidades y orientar la conciencia y acción política de hombres y mujeres y también sus instituciones y organizaciones tanto macro y micro-estructuras y sistemas existentes o por recrear.

Preguntas que nos obliga a ir más allá de las palabras, de los enunciados, de interpretar desde nuestras realidades abstractas y concretas del día a día. Habituados a leer para criticar y no para escuchar y comprender la vida con otros significantes y significados, creemos muchas veces que todo está dado en un documento. El Plan Patria fue elaborado por Hugo Chávez Frías para impensarlo, es decir, para ubicarnos desde supuestos y perspectivas distintas a la que nos tiene acostumbrado el sistema mundo capitalista que nos quiere maquinas, autómatas y robot que solo hagan cosas para producir dinero a otros, desconociendo nuestro mundo subjetivo, rico en cosmovisiones y formas de ver el mundo, el otro y la vida misma.

Por eso comenzar con preguntas es permitirnos descubrir dentro de nosotros infinitud de respuestas pero que son necesarias pronunciarlas para luego decidir y hacerlas concretas porque la realidad se nos presente finita.

A partir de los retos y desafíos planteados en los cinco objetivos históricos, que expresan un qué y exige de nosotros un cómo me permito sugerir estas preguntas: ¿Cómo fomentar una cultura de soberanía e independencia, creando autonomías y actuando en interdependencia? (Objetivo histórico I: Independencia, Cooperación y Soberanía de los pueblos); ¿Cómo enseñar a vivir el mundo cotidiano matrísticamente cuando el sistema mundo capitalista nos enseña modos patriarcales? (Objetivo histórico II: Buen vivir y ecohumanismo); ¿Qué sentidos y prácticas hay que desarrollar para generar seres humanos innovadores y productivos ecosocialistas? (Objetivo histórico III: Ecosocialismo innovador y productivo); ¿Cómo hacer uso de las redes informativas y comunicacionales para contribuir en las luchas de las causas humanas? (Objetivo histórico IV: La paz y la justicia de los pueblos y naciones); y La tierra, el agua, el aire, el fuego y la energía vital son elementos de la Madre Tierra/Humanidad ¿Cómo reconocernos en unidad en la diversidad? (Objetivo histórico V: Madre Tierra y Humanidad en respeto y cuidado).

Para responder estas interrogantes que devienen de un entendimiento de sabernos pueblos que anhelan plenitud de vida o Sumak Kawsay (quechua), pueblos que con sus saberes y prácticas matrísticas del Buen Vivir o Suma Gamaña (aymara) hemos olvidado lo importante que sigue siendo estos quehaceres, y pueblos Karaí (Kariñas del Caribe) que nos reconocemos comunicadores de la palabra, que al igual que los ríos y mares unen los pueblos, así la oralidad unen tiempos, espacios, unifican comunidades y movilizan conciencias en un solo sentipensar para actuar conforme el bien de todos.

Se trata de observar nuestra conciencia para sentirnos representados en este entendernos y comprendernos Sumak Kawsay o Suma Gamaña. Y por tanto conocer a profundidad lo que esto entraña para un buen vivir pleno para todos en reciprocidad, complementariedad y armonía con la naturaleza que es sentida como madre de todos.

A continuación presento algunas reflexiones elaboradas desde el impensar como pueblos con identidades originales y novedosas para un mundo que se deshace en el poder de unos pocos, el tener de los empobrecidos y en el valer de unos ídolos sin fuerza vital que el sistema mundo capitalista se encarga de poner y bajarlos del pedestal de la moda, de la fama para idiotizar a las masas que no piensan y son susceptibles de amoldar a su antojo.

Veamos entonces el siguiente cuadro que explicaré lo necesario pues es preferible que el lector haga sus propias reflexiones:

El Objetivo histórico I: Independencia, Cooperación y Soberanía de los pueblos se fundamenta en que todos nos necesitamos en igualdad y equidad. Para ello necesitamos desarrollar autonomías como comunidad, sin olvidar el sentido de complementariedad y enriquecimiento mutuo. Pero también superar el modelo patriarcal/matriarcal del sistema mundo capitalista para reencontrarnos de nuevo con la naturaleza matrística (Maturana, 2010) de los pueblos.

Pero un eje básico de este objetivo es observar y escuchar a los pueblos y gobernar obedeciendo. Así las naciones y las comunidades pueden presumir de su propio liderazgo y posicionamiento ganado a partir de un trabajo que garantice los derechos y deberes para todos.

Objetivo histórico II: Buen vivir y ecohumanismo puede ser posible cuando ni lo material esté sobre lo espiritual ni lo espiritual sobre lo material. Se trata de la armonía con ambas riquezas. Pero la ausencia de uno afecta tarde o temprano al otro. Vemos personas ricas que han perdido la sensibilidad con el próximo (incluyéndolo) y vemos personas degradadas y esclavizadas por la miseria. Ambas son resultado de una misma realidad: la injusticia y codicia de unos por otros. Se trata de reconocer que tanto el rico como el pobre se envilecen y se deshumanizan. Nadie gana y todos perdemos cuando no se establece límites en las ganancias, cuando se pretende ganar a costa de otros. Cuando una tal superioridad de una élite que no representa a nadie y que proviene de considerarse mejor y más bueno que los otros y con derecho a todo en exceso se instaura en las naciones y olvida a los pueblos para convertirlos en esclavos, servidumbre y seguidores de sus deseos, lujos, apetitos y excentricidades.

Frente a esto es necesario un poder constituyente que conozca las necesidades, intereses y expectativas de su pueblo a partir de visibilizar sus voces y miradas que permitan entendimiento y acuerdos para un buen vivir que nace de aquellas reflexiones y acciones propias de hombres y mujeres que se amen, respeten y valoren.

Objetivo histórico III: Ecosocialismo innovador y productivo

Mientras unas naciones del mundo mueren en la superabundancia, otros mueren por la carencia de voluntad para resolver problemas de escasez, poder adquisitivo e insuficiencia de bienes y servicios. Las trasnacionales (de alimentos, de medicinas, de enseres de todo tipo) han convertido la madre tierra en un mercado para vender lo que ellos quieren con la ganancia máxima. Y muchos o en su mayoría estos productos son dañinos para la salud a mediano y largo plazo. No curan sino mantienen a las personas dependientes de esto. O venden modas y producen tecnología obsoleta que es necesario comprarla a corto plazo, esclavizando a los pueblos a trabajar para comprar objetos "inservibles" a alto costo.

Consumir sin producir resulta una quimera para un pueblo o nación que pretenda asegurar y satisfacer sus necesidades espirituales y materiales a corto, mediano y largo plazo. Los bienes y servicios espirituales y materiales a ser consumidos deben ser producto del desarrollo endógeno de los pueblos. Fuera de eso es alienación.

No hay que olvidar que los componentes empresariales y educativos reproducen estructuras y sistemas a favor de quienes la orientan. El Estado debe reconocer los potenciales y las contradicciones existentes en el mundo del conocimiento y trabajo de lo tecnológico y productivo. Favorecer los potenciales existentes y estimular su desarrollo, así como atenuar las inconsistencias del sistema productivo y de sus actores.

Objetivo histórico IV: La paz y la justicia de los pueblos y naciones

La paz y la justicia sigue siendo el anhelo de los pueblos del mundo, solo se requieren hombres y mujeres justos para que haya paz y bienestar para todos. La Madre Tierra demuestra a sus hijos e hijas su capacidad de respeto y justicia para todos los pueblos. Pero pareciera que esto no es suficiente aprendizaje simplemente porque nos hemos olvidado de retornar a ella. La modernidad y sus respectivas ideologías eurocéntricas presentaron a la tierra como una enemiga, como una esclava, como una servidumbre a la que hay que dominar, obligar, robar y extraerle todo sin límites. Esta visión de una humanidad depredadora y una naturaleza para ser depredada es urgente superarla y combatirla pues si antes era la naturaleza ahora las trasnacionales lo hacen con los pueblos del mundo, con los ciudadanos de todas las naciones.

Mantener conexión material y espiritual con otros pueblos permite el enriquecimiento mutuo pero también unificar esfuerzos y compartir saberes y prácticas originarias y contrahegemónicas.

Objetivo histórico V: Madre Tierra y Humanidad en respeto y cuidado

La plenitud de los pueblos se inicia cuando los pueblos retornen a lo mejor de sí mismos, la naturaleza que los fundo. No es idealismo o sueños imposibles. Se trata de la utopía de los pueblos, alcanzable, necesaria y urgente. Solo hombres y mujeres respetuosos de sí, que se valoren y se aprecian pueden dar respeto a la Madre Tierra y el lugar que se merece como dadora de vida y como maestra de los pueblos. Para ello conocer y aprender la unidad y conexión Madre Tierra y Humanidad debe ser una prioridad en la enseñanza humana

Como se puede observar en los cinco objetivos históricos no son más que sentidos, orientaciones y direcciones que develan lo trascendente y místico representado en los imaginarios y mitos simbólicos de los pueblos cuando en sus cosmovisiones muestran lo grandioso que es ser humano y lo terrible que significa el comportar deshumanizador y deshumanizante.

Basta recordar a los conquistadores del Imperio español, que codiciosos de oro, esclavos y tierras para su fama, honor y fortuna, para cuando regresaran al continente del que nunca debieron haber salido con sus arcabuces y sus cruces, mataban sin piedad hombres, mujeres, ancianos y niños de las naciones y pueblos indígenas. Frente a esto el Cacique Guaicaipuro afirmó con toda elocuencia y probidad: "¡Solo nosotros somos gente, aquí no hay cobardes ni nadie se rinde y esta tierra es nuestra!. Para dejar como testimonio y legado que en este continente había humanidad mientras el invasor venia contaminado de egoísmo, egolatría y egocentrismo. Pero también Guaicaipuro confirmaba el carácter de estos pueblos originarios que visionarios, sanadores, maestros y artesanos no eran cobardes ni sumisos para impulsar su propia defensa y la soberanía de la Madre Tierra, ante la ofensiva bárbara y cruel del viejo continente y sus instituciones que todavía siguen presentes junto a sus pretensiones perversas de dominio y saqueo.

Aún el desafío se mantiene y la puesta en escena de estos objetivos debe llevarnos a trascender nuestras miradas y corazones, no sin antes, conectarnos místicamente con todos los pueblos que habitan en la tierra y que nutridos y cobijados en su regazo maternal sabemos que son los pueblos los que tienen que enseñar el retorno a lo que somos originalmente.



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Alice Socorro Peña Maldonado

Profesora de la Universidad Bolivariana de Venezuela. Lic. en Comunicación Social Magister en Comunicación Organizacional. Dra. en Ciencias para el Desarrollo Estratégico.

 alicesocorro2000@yahoo.es

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