Día de la lealtad al Comandante Supremo tiene como transfondo histórico el día nacional de Guaicaipuro

Discurso pronunciado en el Consejo Legislativo Regional del Estado Zulia, en Maracaibo el 8 de diciembre de 2014, Día Nacional de Guaicaipuro y Día de la lealtad y dignidad del Comandante Supremo.-

º La presencia de Guaicaipuro refundó radicalmente el Panteón Nacional como parte de la refundación de la República prevista en la Constitución Bolivariana que ahora está de quinceañera, conjugando su juventud con la madurez y ancestralidad en el abrazo de todos los tiempos de nuestra historia.

º Estamos en los 200 años de nuestras independencias y el Presidente Nicolás Maduro ha declarado al 2015 como el Año Centenario del nacimiento de nuestro prócer indianista César Rengifo.

. Dedicamos estas palabras a la memoria imperecedera de nuestra hermana wayuu Renilda Martínez, quien desde Jepira se ha manifestado en los sueños de Erólida para estar presente con nosotros en este acto. En ese tránsito entre sueño y realidad, el surrealismo wayuu, nos convoca al sentido pleno del Buen Vivir, a reconstruir la esperanza que nos quieren robar los mantuanos de aquí y los imperialistas de allá. Unos anuncian el fin del mundo, otros el fin de la patria y la revolución. Pero, como ha dicho el Comandante, ¡no podrán! ¡nunca podrán!

Comienzo por aceptar el reto y poner en alto relieve, esta invitación de los diputados indígenas que me han propuesto como orador de orden, Dorelis Echeto, Lisandro Márquez y el resto de esta cámara, especialmente su presidenta, la ingeniera Magdelis Valbuena, agradeciendo de antemano la condecoración Orden Al Mérito Ciudadano en su única clase. Del mismo modo saludo la presencia de los caciques y cacicas de todos los pueblos indígenas del Estado Zulia: yukpa, japreria, añu, wayuu y barí, incluyendo a los hermanos warao del delta del Orinoco y los hermanos kariña del Estado Monagas. Los Alcaldes indígenas bolivarianos, camaradas Heber Chacón y Luis Caldera. Saludamos la presencia del Ministerio de Pueblos Indígenas. Dicen que la diputada Dalia Herminia Yánez, viene en camino desde Panamá y la hermana Noelí Pocaterra, a quien Dorelis al presentarme ha llamado la Madre de Chávez, no está presente por estar recién operada de la vista. Sin embargo, aquí la palpamos y la sentimos con nosotros.(1) Saludamos la presencia del Secretario de Cultura de la Gobernación Giovanni Villalobos, representante del Gobernador Arias Cárdenas, quien no está presente por compromisos de alto gobierno, pero de algún modo, también está con nosotros. El día de Guaicaipuro, como señal de un largo proceso histórico, de su carácter municipal y su transformación en Día Nacional de Guaicaipuro, de los Caciques y Cacicas de la Resistencia Anticolonial, está ligado al Ejecútese de Incorporación de nuestro Cacique o Principal al Panteón Nacional por parte del Comandante Supremo. Como algo no previsto, un ocho de diciembre, le correspondió al Presidente Hugo Chávez, azotado por una feroz enfermedad, despedirse de su pueblo y pedir el apoyo para elegir al camarada Nicolás Maduro en la continuidad de su misión histórica. De esta forma, el 8 de Diciembre, convertido en Día de la Lealtad y dignidad del Comandante Supremo, tenía como trasfondo histórico, el Día Nacional de Guaicaipuro, que había sido creado por Decreto Presidencial de Hugo Chávez, el 8 de diciembre de 2001, en el marco de Incorporación Simbólica del Cacique al Panteón Nacional, con la presencia de todos los poderes públicos de la nación y de importantes delegados internacionales. Una causalidad, extraña y estremecedora, lo llevó un Día Nacional de Guaicaipuro de 2012 a su despedida final, con aquella canción de Patria entre sus labios. Hoy es Día Nacional de Guaicaipuro, dijo desde el fondo de su alma estremecida y encendida en llamas de entrega y de ternura. Era la última vez, que su patria y el mundo escucharon su voz firme y contundente, señalando la Independencia como un bien irrenunciable en este momento histórico frente a la arremetida imperialista. Y sean cuales sean las situaciones, en cualquier circunstancia, seguiremos teniendo patria, expresaba. Sin vacilar un instante.

El día de Guaicaipuro venía de una larga tradición municipal, del 26 de abril de 1938. De un acuerdo del Concejo Municipal de Guaicaipuro, que establecía ese día 8 de diciembre como Día del Cacique en todo el Cantón Guaicaipuro, que abarcaba desde Los Teques todos los Altos Mirandinos hasta Macarao. La última vez que pude hablar con el Comandante Supremo fue en el Teatro Municipal de Caracas. Me mandó a llamar con la camarada Noelí Pocaterra 10 minutos antes de su intervención. Era precisamente para preguntarme por el destino que debía tomar el Día Nacional de Guaicaipuro, y para solicitar información sobre el genocidio indígena de la conquista de América. De esta forma sorprendente decimos, que el Día Nacional de Guaicaipuro, un día como hoy, marcó para siempre la memoria del Comandante. Y siempre vio en Guaicaipuro un símbolo vivo de su propia ancestralidad y de su llamado a los indosocialismos como fuentes irremplazables del socialismo del siglo XXI.

Cada vez que el Comandante pretendía remontarse a la historia, señalaba que nuestras luchas vienen de muy lejos y no de la vuelta de la esquina. Siempre quiso encontrar el embrión de nuestro ejército nacional libertador, en la gran alianza de pueblos y caciques de Guaicaipuro en la región centro norte de Venezuela, que abarcaba desde Cúpira hasta el Lago de Tacarigua o del Turmero, que ahora llaman de Valencia. . Además, como se trataba de un pueblo caribe con comunidades autónomas, que en tiempos de guerra se confederaban contra el invasor, Hugo Chávez, encontraba allí los primeros movimientos de la gran alianza cívico-militar que hoy se desarrolla alrededor del Gran Polo Patriótico contra el imperialismo y el colonialismo. Y así, los pueblos y movimientos indígenas del presente histórico actual, ven en la figura de Guaicaipuro, el símbolo inequívoco de su unidad interna frente a sus enemigos tanto de adentro como externos. De esta forma la incorporación de Guaicaipuro al Panteón Nacional, alude la entrada simbólica de todos los pueblos, caciques y cacicas de la resistencia anticolonial. Incluyendo toda la resistencia indígena hasta hoy. Los Caciques y Cacicas locales y de cada región. Nígale y Maracaibo aquí, Apacuana en los Valles del Tuy, Cayaurima en el Oriente del país, Aramare en Amazonas, Antonio Makrerán González en la región del río Paragua. Los Caciques de la resistencia jirahara entre Lara y Yaracuy. Manaure en Falcón. Y así en cada región.

GUAICAIPURO REFUNDÓ RADICALMENTE EL PANTEÓN NACIONAL, COMO SÍMBOLO DE REFUNDACIÓN DE LA REPÚBLICA

La presencia de Guaicaipuro en el Panteón Nacional, hay que decirlo, refundó radicalmente el Panteón Nacional, como parte de la refundación de la República a la luz de nuestra Constitución Nacional que está ahora de quinceañera, en la búsqueda de conjugar su juventud con la madurez, su juventud con la ancestralidad de nuestros pueblos. No somos un "pueblo nuevo": "América es tan vieja y tan nueva como Europa", replicó en algún momento el Comandante Hugo Chávez. Fue tal la repercusión internacional de la incorporación de Guaicaipuro al Panteón Nacional, que un año después, el Uruguay repatrió desde Francia, los restos de un héroe charrúa de la Independencia, del Cacique Vaimaca-Perú y hoy reposan sus cenizas en el Panteón Nacional de Montevideo. Antes de estos hechos, en el pasado, cada vez que un Presidente del Uruguay tomaba posesión del cargo, en cadena nacional, se vanagloriaban "de ser el único país de tierra firme, sin indios, porque los últimos charrúas los exterminamos", decían con un falso orgullo unilateralmente europeizante, olvidando su clase dominante, que son parte del "sudaquismo" indiano de este continente. Para la diputada Noelí Pocaterra segunda vicepresidenta de la AN y para mí fue una buena noticia, cuando se recibió esta información de la embajada del Uruguay, con la repatriación de los restos de Vaimaca-Perú por un gobierno progresista. Pero era también una buena señal de que el proceso de integración de nuestra América, había comenzado. Y que la incorporación de Guaicaipuro al Panteón Nacional de Venezuela, era también una reafirmación de la indianidad en toda nuestra América, pasando por los Estados Unidos y Canadá. Porque la tierra que recogieron los inuit o esquimales para incorporarse al cuerpo presente, simbólico de Guaicaipuro, se hizo en compañía del Primer Ministro de Canadá. Y su coletazo, llegó hasta Dominica, una isla caribeña donde sobrevive un pueblo caribe. En otro orden, esta incorporación estaba ligada a la lucha de los pueblos indígenas por sus derechos originarios, históricos y específicos durante 27 años de lucha activa. Encarnados en CONIVE y sus movimientos de base.

En la Constitución Bolivariana, lo venimos afirmando hace mucho tiempo, están presentes las líneas rectoras de todos los tiempos de nuestra historia patria –y de algún modo, de nuestra América-, comenzando por la resistencia de los pueblos y comunidades indígenas, que es la línea maestra más constante y prolongada en el medio milenio de dominación y exterminio ( incluye todos los milenios de historia nuestra, que están antes y después de la llegada del invasor europeo hasta nuestro presente histórico con más de 42 pueblos indígenas actuales y una patria mayoritariamente indodescendiente, más allá de los mestizajes habidos y por haber). El Zulia dicho sea de paso, es el único Estado de Venezuela que tiene una patrona india, La Chinita y un santo negro, el San Benito del Sur del Lago. En México en cambio a la Guadalupe la llaman "la morenita". Pero digamos también, como lo afirmó el camarada Giovanni Villalobos, representante del Gobernador y Secretario de Cultura del Estado Zulia, Maracaibo mismo es un pueblo añu o paraujano, por encima de todos los mestizajes habidos y por haber. Bástenos con ver el rostro de los más connotados dirigentes políticos, desde Nectario Andrade Labarca, pasando por Jesús Ángel Paz Galarraga, entre otros: en ellos no falta la cara y el sello del indio, incluso en las zonas ahora pobladas por afrodescendientes. José Leonardo Chirino, en Falcón, el prototipo de la afro venezolanidad, nos decía el historiador Marcial Ramos Guedez, es un zambo, hijo de una madre india… reconocida con mucho orgullo….Recordamos también que los palafitos añu, están ligados para siempre al nombre y el origen de Venezuela. Del golfo de Venezuela. A pesar de todo lo que hemos renegado de nuestra indianidad y si algo se sigue prohibiendo es nuestra condición irreductible de descendientes de indígenas. Aparte de que tampoco cesan los proyectos de europeización unilateral para exterminar a los pueblos y comunidades indígenas de todo un continente, desde Alaska hasta Tierra del Fuego. Todavía hay quienes pretenden poner aquí en tela de juicio los derechos originarios, históricos y específicos de los pueblos y comunidades indígenas a sus tierras y territorios ancestrales, así como hay quienes ponen en duda el derecho de Venezuela con las reservas de petróleo más grandes del mundo y como país de la OPEP a tener su propia milicia y la claridad de su identidad nacional y del sentido de patria, de unidad político-territorial dentro de los procesos de integración continental bolivariana. Estamos ante los 15 años de la Constitución Bolivariana y no faltan todavía ciertos especialistas, que cuando van a interpretar el marco jurídico, filosófico, ideológico y político de la misma, hablan de que somos una democracia participativa y protagónica, un Estado de derecho y de justicia. Pero nada dicen de nuestro carácter de país multiétnico, pluricultural, de vocación intercultural con derechos específicos para los pueblos indígenas y para el ambiente total, que implica esa alianza indestructible entre cultura y naturaleza prevista en las cosmovisiones y cosmovivencias de los pueblos y comunidades indígenas del pasado y del presente. Por eso también ignoran los derechos culturales y educativos como inseparables de las especificidades de la educación indígena e intercultural bilingüe dentro de la interculturalidad de todo el sistema educativo bolivariano. Afortunadamente la Dirección General de Educación Intercultural del Ministerio del ppp la Educación, a través de la Lic. Ileana Ruiz, coordina con el Ministerio del ppp los pueblos indígenas y con los pueblos, movimientos indígenas, sectores y movimientos afrodescendientes, las demandas fundamentales del sistema educativo bolivariano dentro de estas especificidades. Sin pasar por alto la presencia de la interculturalidad en la formulación de las políticas públicas. En este orden felicitamos el empeño común de los ministros de Educación y de Pueblos Indígenas -Héctor Rodríguez y Aloa Nuñez- para facilitar la operatividad de los derechos originarios, históricos y específicos de los pueblos indígenas y particularmente, sus derechos culturales y educativos a una educación indígena e intercultural bilingüe, en el marco de todo el sistema de educación bolivariana.

LA COMPOSICIÓN ESCULTÓRICA PARA EL PANTEÓN NACIONAL

Quiso el escultor tequeño Edgar Corrales en la maqueta de su composición para el monumento de Guaicaipuro en el Panteón Nacional, presentarnos un Cacique de pie, una Madre India (como primera Madre de América) y un niño en sus brazos, como continuidad de la descendencia. Pareciera que en esa composición escultórica, como en la dramaturgia de César Rengifo, nos hablara la obra "Curayú o El Vencedor": Que al recibir el piache la noticia de la muerte de Guaicaipuro, llora un niño al nacer y responde el viejo Curayú, el sabio invidente: --

-¡Guaicaipuro no ha muerto! En el grito de ese niño que nace, está su vengador. ¡Guaicaipuro no ha muerto! ¡Los caribes viviremos siempre! ¡La lucha sigue!

El cuerpo presente de Guaicaipuro y de los Caciques y Cacicas de la Anticonquista, se pone de manifiesto en un puñado de tierra del sitio de Suruapo o Suruapay, del lugar donde vivió y donde lo mataron, según expresa en un mapa el hermano Nectario María, reconstruído en los Archivos de Indias de Sevilla. De esta manera Edgar Corrales, reconstruyendo las cosmovisiones indígenas, nos liberaba de la idea griega del cenotafio, especie de ataúd abierto, esperando los restos desaparecidos del héroe indígena, como se ha hecho con Miranda y con Sucre. Guaicaipuro, como Túpac Katari o como Chávez hoy, es un pueblo, una matriz colectiva, la tierra misma. Ese puñado de tierra de Suruapo, descansará al pie del monumento, acompañado de un dedal de tierra de los pueblos indígenas actuales y de los países del continente. Y de haber una ceremonia ecuménica planetaria, en el momento de develar el monumento, los pueblos indígenas del mundo, traerán también su dedal de tierra, en demanda de sus territorios de origen en todos los continentes y por el equilibrio del planeta. Del mismo modo también afirmamos, que el 12 de octubre como Día de la Resistencia Indígena, nació unida al sueño ecuménico del Día de la Resistencia Indígena Planetaria, abarcando los aborígenes de todos los continentes. Hay en el Decreto de Hugo Chávez, todo un proyecto de carácter universal y planetario, que estamos muy lejos de haber desarrollado, comenzando por la revisión del Diccionario de la Real Academia Española, sus racismos y sus hispanocentrismos, las Enciclopedias llamadas "universales" que esconden su eurocentrismo y su patriarcalismo, la revisión de la construcción de la historia y la geografía de Venezuela y de América. La revisión de nuestro sentido de la emancipación y la independencia, incluyendo nuestra autonomía cultural como país y como continente. Porque hasta la misma herencia hispánica y occidental, al margen del culto a la conquista y a los nuevos y viejos conquistadores, necesita ser reconstruida en términos de autonomía cultural como país y como continente. Esto para no hablar de las necesidades propias de nuestras herencias indígenas y afroamericanas, hispano-árabes y asiático-americanas. Por eso, el nombre de Día de la Resistencia Indígena está muy lejos de cualquier neutralidad ideológica y política. Es un nombre polémico, porque desmonta la legitimidad de cualquier conquista del pasado y del presente. Es el nombre propio de la Anticonquista, recordando a nuestro César Rengifo.

Al preguntarle al escultor Edgar Corrales en torno a la composición escultórica, cuál era el significado de esa larga lanza que luce el Cacique Guaicaipuro en su gesto altivo, si los caribes de la región usaban arcos y flechas cortas, él nos responde con voz firme y serena, poniendo su mirada en el horizonte:

-Quise expresar en esa larga lanza apureña, en las manos de Guaicaipuro, el grito irreductible de los llaneros que nos dieron Patria e Independencia. Decía Arístides Rojas, que los llaneros llamaban a sus lanzas guaicas. Y de allí, el nombre de Guaicaipuro, el lancero de la montaña. Pero también lanza y espiga de la resistencia indígena contemporánea… Es una manera, replica Corrales, de ligar en esta composición escultórica, la resistencia indígena, con la emancipación y la independencia definitiva. Con la liberación total de nuestros pueblos, que sólo será factible en el socialismo del siglo XXI por otros mundos posibles. Corrales fue escogido por el Consejo Nacional Indio de Venezuela CONIVE desde 1989 en su Congreso Nacional de Pozo de Rosas en Los Teques para configurar este monumento a Guaicaipuro. Hace apenas dos años Corrales voló en las alas de sus propias cenizas de viento huracanado para consolar a cada árbol derribado, a cada animal sacrificado y convocar al torrente de la vida a cada río, quebrada o manantial, tapiados por el urbanismo compulsivo y depredador. Sin embargo, tuvimos el cuidado de fundir en bronce, la maqueta aludida para que el trabajo perdurara y fuera ampliada hasta ser llevada al mármol de los siglos, cumpliendo con las exigencias del Instituto del Patrimonio Cultural. La maqueta está en nuestras manos como Coordinador Nacional de ese proyecto. En este sentido nos reunimos recientemente en el Panteón Nacional con la Directora de Acervo Histórico, la lic. Hadelis Jiménez y con la lic. Karen Vivas, Coordinadora del Panteón Nacional con la finalidad de presentar el proyecto definitivo al Ministerio del Interior, justicia y paz.- Manifiesto el interés mostrado por la Dirección de Acervo Histórico de la Nación, por culminar la incorporación de Guaicaipuro al Panteón Nacional en el primer nicho a mano izquierda y donde por ahora reposa la tierra de Suruapo, en la cual se instauró mediante una ceremonia indígena, el espíritu de Guaicaipuro, por el Cacique Phill Lane y algunos shamanes de los pueblos indígenas de Venezuela.

UN DOCUMENTO INÉDITO: LOS COMANDANTES DE YARE, PRIMER COMPROMISO CON LOS PUEBLOS INDIOS

Queremos traer hoy ante ustedes un documento inédito de los Comandantes de Yare, de agosto de 1992, en el marco del V Centenario de la conquista de América. Trae la firma del Comandante Chávez, la del Comandante Arias Cárdenas y de todas las figuras bolivarianas que estaban presas en la cárcel de Yare. ¿Por qué es inédito este documento? Una vez que llegó a mis manos en la ciudad de Los Teques, lo llevamos a la prensa de Caracas y lo agarró la censura. Apenas El Mundo publicó una nota pírrica, pero que no daba cuenta del contexto y del sentido del documento.

Era un momento en el cual el ex presidente Rafael Caldera quería modificar más de 100 artículos de la Constitución sin constituyente, vale decir, otra constitución y desde allí barría el único artículo de la Constitución del 61 que medio protegía a los pueblos indígenas, el art. 77, pero siempre vistos en términos de "régimen de excepción" y de minoría de edad histórica y cultural. Se pasaba así a una total inseguridad jurídica, económica, social, cultural y política para los pueblos indígenas, aparte de auspiciar la última arremetida contra sus tierras y territorios de origen. Guillermo Morón ya había declarado que el indígena, dueño de sus tierras ancestrales, ya había desaparecido por la vía del "mestizaje". Sólo había "mestizos". Se asumía la actitud cínica de afirmar "que ya no había indígenas en Venezuela", manipulando el asimilacionismo y el integracionismo clásico de las políticas indigenistas hispanocéntricas, impuestas desde México, de la década del 40 del siglo pasado, donde para ser mexicano, peruano o venezolano había que dejar de ser indio. Curiosamente, la reforma Caldera establecía la "igualdad" de derechos políticos para los "naturalizados" en Venezuela (vale decir, el privilegio euro-occidental sobre todos los pueblos nativos, nacionalidades de primera, segunda y tercera clase, ocupando el indio el último escalón de la sociedad de castas neocolonial). Algo parecido habían hecho en los Emiratos Árabes en la década del 70, buscando convertir al nativo en una minoría insignificante en su propio territorio. Destacamos que a Bolivia le querían meter 300.000 colonos blancos de Rodhesia y Sudáfrica para cambiar la correlación de fuerzas políticas y sociales (1979-80), lo cual fue rechazado por la indianidad boliviana, mientras Ramón Escobar Salón solicitaba esos inmigrantes de Rodhesia y Sudáfrica rechazados por Bolivia, para Venezuela. De haberse aceptado esto, es muy probable que no tuviéramos al indio Evo Morales de Presidente de Bolivia, pero sí un nuevo apartheid en Sudamérica. Señalamos que el segundo gobierno Caldera, también se proponía meter 100.000 colonos sionistas en Guárico, bajo pretexto de sembrar arroz. Esto se mantuvo en secreto y no se atrevieron tampoco dar ese paso. Son caras de los proyectos históricos de la dominación cultural: la dicotomía "civilización o barbarie", columna vertebral de las formas abiertas y encubiertas de apartheid.

Lo cierto de todo es que los derechos de los pueblos indígenas estaban totalmente borrados en la reforma constitucional sin constituyente que promovía en el 92 Rafael Caldera.

Ante la situación planteada algunos dirigentes indígenas encabezados por Carlos Figueroa de la Federación Indígena del Estado Bolívar se dirigen a la oficina del Dr. Caldera en el edificio Austerliz de la Avenida Urdaneta. Este los recibe de mala gana y en menos de un minuto. No los iba a recibir bajo pretexto de tener por delante a una señora de clase alta. Sin embargo, ella le pide al Dr. Caldera que reciba primero a los indígenas. Un minuto bastó para no oírlos. Los indígenas se marcharon decepcionados. En ese contexto nos comunicamos con el Comandante Chávez a través de sus abogados y le planteamos los puntos del documento de solidaridad. Le enviamos a Yare con Nelson Díaz los puntos acordados y éste nos remite el documento ya firmado por él y por todos los comandantes. Sin embargo, ante la presión popular y el prestigio de los bolivarianos presos, la reforma constitucional de Caldera, fracasa rotundamente.

El documento de Yare es el primer compromiso de los bolivarianos con los pueblos y movimientos indígenas. Y comienza así (leo textualmente): NOSOTROS, LOS OFICIALES SUPERIORES, SUBALTERNOS, SUB-OFICIALES Y TROPAS DEL MOVIMIENTO BOLIVARIANO REVOLUCIONARIO 200, ante la inseguridad jurídica, territorial, lingüística y cultural de los pueblos indígenas de Venezuela.

Atendiendo el llamado de la patria y de la tierra de origen; interpretado en su tiempo por la resistencia de Guaicaipuro y demás Caciques Heroicos; inspirados en el ideario independentista del Libertador Simón Bolívar; apoyados en el sueño indoblegable del educador de Libertadores Don Simón Rodríguez y en el clamor de justicia del General Ezequiel Zamora, quien reclamó ¡Patria para los indios! al calor de la Guerra Federal;

Ante la situación de injusticia vivida por los pueblos y comunidades indígenas del país, marcada al rojo vivo por 500 años de opresión y dominación colonial, inseguridad jurídica, lingüística y cultural EXPONEMOS:

  1. "Los indígenas de Venezuela como primeros pobladores del territorio deben tener plenas garantías constitucionales y de otro orden para ejercer sus derechos humanos fundamentales a la tierra y territorio ancestral, practicar sus lenguas y culturas maternas, trasmitirlas a sus descendientes, así como a perpetuar su existencia dentro de los cambios y transformaciones históricas y sociales".

"3.-Apoyar la educación intercultural bilingüe sujeta a los principios y fundamentos aprobados y reconocidos por la comunidad internacional y el Decreto 283 del Ministerio de Educación".

"9.-Negar los derechos históricos de los pueblos indígenas, de los primeros venezolanos, afecta a la población venezolana en su conjunto en cuanto descendiente del aborigen en su gran mayoría. Esto permitirá presentar al país ante el mundo como una "tierra de nadie", lo cual facilitará la entrega de los territorios (que siempre pasa como en Brasil por el etnocidio, el genocidio y el ecocidio). Sin embargo, llama la atención que la reforma constitucional de Brasil, no se atrevió a desconocer los derechos originarios de los pueblos indígenas a la tierra y el explícito reconocimiento de sus idiomas y culturas. ¿Vamos como dice el investigador Sonntang hacia un apartheid político y social? ¿Y caminamos más rápido que Brasil en ese sentido? "..

Son 10 los puntos de este Manifiesto de los Comandantes de Yare de agosto de 1992. Pero desde aquí al presentar el número uno de la revista trimestral Itanera, anunciamos que el número 2 vendrá enfocado hacia la anticonquista o la resistencia indígena y en el insertaremos este documento completo, así como la presentación del Presidente Chávez a la traducción de la Constitución Bolivariana traducida al wayuunaiki por el lingüista wayuu, el Dr. Honoris Causa de la Universidad de Yaracuy Jorge Pocaterra. El número uno de Itanera, presenta en el artículo de la hermana Noelí Pocaterra, Coordinadora de CONIVE tres grandes causas de la humanidad actual amenazadas de limpieza étnica y racial:

-La causa palestina (se pretende convencer a los palestinos de que son un pueblo para siempre derrotado para promover la limpieza étnica y racial)

-La causa haitiana (como castigo por atreverse a montar una democracia antiesclavista, también son amenazados por la limpieza étnica y de sangre, hasta su degradación moral y espiritual, incluyendo la degradación de su ambiente).

-y la causa indígena de América, donde todo un continente es amenazado desde Alaska hasta Tierra del Fuego con la limpieza étnica y racial contra sus pueblos originarios.

INDOSOCIALISMOS DESDE LAS MÚLTIPLES FUENTES DEL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI

Para llegar hasta aquí hemos atravesado la patria. Venimos de unos talleres en Guayana, con Ferrominera Orinoco sobre "Indosocialismos, interculturalidad y socialismo del siglo XXI", promovidos junto con el antropólogo Alexis Valdez, con el aval del Mayor Berner López…Gerente General de Desarrollo Endógeno y Social de CVG - Ferrominera Orinoco. Ahora estamos pensando en un diplomado en esa direccionalidad formativa.

Hemos hecho un recorrido por las diferentes y múltiples fuentes del socialismo del siglo XXI. Pensamos que si queremos creación heroica y no imitación servil de Europa o de Estados Unidos. Si somos capaces de atrevernos como decía Simón Rodríguez al inventamos o erramos, debemos asumir en todas sus complejidades y sujetos históricos concretos, las múltiples fuentes del socialismo del siglo XXI, las cuales están presentes en el legado holístico y diferenciado del Comandante Hugo Chávez. De esta manera destacamos, que lo primero que tiende a olvidarse del legado del gigante Hugo Chávez, es su indianidad, su llamado a investigar los indosocialismos del pasado y del presente, su compromiso con los pueblos y comunidades indígenas actuales. Ello no es casual, sino que responde a la dinámica del racismo, del colonialismo y del eurocentrismo clasista en el cual hemos sido formados por la escuela, la academia, las iglesias y los medios de comunicación masivos. Vivimos una monstruosa cruzada pseudo-religiosa de sectas made in USA y ante estos desafíos tenemos que dar la palabra a las teologías de la liberación, a las filosofías, antropologías y pedagogías de la liberación como partes irremplazables de las fuentes del socialismo del siglo XXI. Del mismo modo exigimos la revisión de todos nuestros métodos de lucha para detener los genocidios indígenas y campesinos, especialmente en la Sierra de Perijá y en la región de Yaracuy. Entendamos que no habrá ecosocialismo al margen de los indosocialismos, vistos como la tendencia histórica de nuestros pueblos indígenas a fortalecer la matriz colectiva y facilitar las formas de convivencia con cierto sentido de igualdad, justicia y solidaridad activa, desde lo familiar y comunal, pasando por todas las formas de organización social y modalidades de adaptación a los múltiples ecosistemas, con distintos ensayos de sociedades y cosmovivencias, de economías comunales, de articulación de pueblos y formaciones socioculturales específicas e interculturales, dentro de los procesos de integración regional y continental. No se trata de modelos idealizados sino guiados por el interés de buscar en cada pueblo indígena algunos aportes significativos como contribución al proceso constructivo y participante del socialismo del siglo XXI por otros mundos posibles.

Se trata también de entender que el marxismo crítico es sin duda imprescindible para analizar el capitalismo y en la construcción del socialismo. Que es necesaria una visión holística y al mismo tiempo diferenciada del momento histórico actual y de toda esa geopolítica mundial del occidente capitalista en expansión. Sin embargo, nuestras historias particulares, milenarias, no pueden reducirse exclusivamente a la historia de la expansión del capitalismo. Es necesario manejarnos simultáneamente con marcos referenciales generales y específicos al mismo tiempo, construidos dialécticamente al calor y con la participación activa de los pueblos y comunidades.

En síntesis, son fuentes irremplazables los indosocialismos, los ecosocialismos, los indoamericanismos, los afroamericanismos, los euroamericanismos anti-imperiales y anti-imperialistas, los movimientos de género, el bolivarianismo independentista y emancipador, las teologías, filosofías, antropologías y pedagogías de la liberación y por supuesto, el marxismo crítico con el espíritu del movimiento obrero mundial: llamado también a fortalecer su conciencia etnohistórica en los pueblos y países colonizados para fortalecer su conciencia de clase. Entendiendo que estas fuentes del socialismo siglo XXI son múltiples e inagotables frente a las crisis presentes y por venir para construir un proyecto de largo alcance histórico.

Sin embargo, el acceso pleno a estas múltiples fuentes tienen como exigencia fundamental el desmontaje de todos los proyectos históricos de la dominación cultural, que complementan la dominación política, económica y social. Toda esa visión de tener que escoger entre "civilización o barbarie", los hispanocentrismos, la raza cósmica del mexicano José Vasconcelos (1925), la ideología de los llamados "pueblos nuevos", sin raíces, sin pasado glorioso o significativo, las distintas formas de apartheid (Sarmiento, Alberdi, Gutiérrez en el Cono Sur), el espejo del apartheid: los pueblos transplantados de inmigración europea (Estados Unidos y Canadá, que pretenden erigirse como el más acabado prototipo de civilización humana en el decir de Darcy Ribeiro). Nuestra América reclama urgentemente su identidad nacional y continental, su autonomía cultural como países y como continente. Es inaceptable sostener que la única identidad posible es sólo "la de los que están comprometidos y la de los que no están". No puede estar comprometido consigo mismo un pueblo que no sabe quién es, ni de donde viene, ni lo que quiere. La identidad nacional y cultural de los pueblos, es irrenunciable para una liberación. Como dijera alguna vez el camarada Mosonyi: "un pueblo avergonzado de sus propios orígenes y que duda de sus potencialidades de autorrealización, no es el sujeto histórico más idóneo para una revolución".(2)

Es por tanto necesario apelar a la ética y a la espiritualidad indígena frente a la crisis del mundo actual, que pretende amellar nuestra moral y la moral de la revolución. Ya lo advertía Mariano Picón Salas, que lo más irreductible de nuestra América frente al pragmatismo de los Estados Unidos, es sin duda alguna nuestra espiritualidad, que no puede ser sometida a cálculo y medida. Y esa espiritualidad no es sólo cristiana y occidental como lo ven los hispanocentrismos, también es indígena y afroamericana, con otras variantes en sus cosmovisiones y en otras maneras de entender la vida. Hablemos ahora en parábola:

PARÁBOLA DE LA GALLINA Y LOS POLLITOS MORROCOYEROS

Érase una vez una gallina que siempre cabalgaba y cabalgaba con sus pollitos morrocoyeros por los caminos y carreteras de Venezuela.

Los pollitos cabalgaban y cabalgaban y negociaban sus propios alimentos. Especulaban a otros pollos semejantes, sin piedad y sin remordimiento.-

Un día comenzó a faltar un alimento y otro y otro, hasta que ya no había más que cabalgar. Desde un eco lejano se escuchaba la risa hipócrita de Fedecámaras y de Consecomercio.

Ya no quedaba nada que comer y nada que sembrábamos. ¡Y nada que sembrábamos! Sólo escuchábamos el rugido inmediato del estómago como si fuera un tigre feroz.

- ¿Qué comeremos ahora? Preguntó un pollito.

-Vamos a comernos la cresta de Papá Gallo, propone otro.

-Cómanse un ala de la Madre Gallina, que es carne de su carne y sangre de su sangre, replicó Papá Gallo muy asustado en su orgullo patriarcal.

Y así fue como se comieron las alas dela Madre Gallina y entonces ella no podía volar, ni darle abrigo a sus polluelos.

Sintieron hambre nuevamente y el Patriarca Papá Gallo les dice:

-Ahora cómanse las patas de su Madre que son muy apetitosas y buena para la chicungunya.

Y así fueron despresándola y comiéndosela a pedazos, hasta que quedaron huérfanos: sin Madre y sin Patria.

-¿Y ahora qué haremos, desprotegidos?

Una voz encolerizada que brotaba de los rayos del Catatumbo, les respondía:

-No se dedicaron a sembrar a tiempo el maíz en sus conucos. No abrieron sus espigas y sus brazos al sol del mediodía. No escucharon el canto de los pájaros, la caída de las hojas secas y el revoloteo de las mariposas azules. No oyeron la voz de sus ancianos y ancianas. Prefirieron seguir viviendo de dinosaurios y de plantas sepultadas por milenios de historia.

-¿Qué haremos? ¿Qué nos queda hacer por ahora?

Y les responde desde Jepira una luz cósmica con los rayos del Catatumbo a Maracaibo en la noche:

-Siembren de nuevo. Siembren… Hijos del maíz, de la yuca y de la piña, con sus espigas de sol y sombra de esperanzas…. Para una patria libre y soberana, sin amos ni esclavos. Siembren el oro negro y huyan de los nuevos demonios de la moda y del consumo ciego que nos ofrece en su espejismo del Dorado el país del Tío Sam: con sus vidrieras engañosas del internet, la TV y sus grandes centros comerciales.

-Escuchen y vean, replica la voz del Catatumbo: si no atendemos a tiempo la voz de los Guaicaipuro, de los Nígale y los Maracaibo, de los Bolívar y Urdaneta, de los Hugo Chávez y de los César Rengifo. Si no volvemos al trabajo eco-productivo y creador y a los surcos fecundos de la Madre Tierra ¡volveremos a ser esclavos! Quedaremos de nuevo en manos de padrastros y madrastras de la conquista, del FMI, el Banco Mundial y el Alca, por no escuchar a tiempo el llamado de los viejos y nuevos libertadores.

¡El que tenga ojos que vea y el que tenga oídos que oiga! Dijo nuevamente el Comandante Supremo al disparar sus cañones desde el Cuartel de la Montaña.

 

(º) Coordinador de la Cátedra Libre/Intercultural César Rengifo. Asesor del Ministerio del ppp la Educación para la Interculturalidad del sistema educativo bolivariano. Miembro del Directorio de Fundarte.

(1) Los compañeros fundadores de ASEINLUZ (Asociación de Estudiantes indígenas de la Universidad del Zulia), se hicieron presentes en este acto. Entre otros, Luis Enrique González, representante de CONIVE en este acto. Wilmer Pocaterra, José Ángel Fernández, Librada Pocaterra, representante de Luz en este acto, Lucas Fernández, Fanny Pocaterra, Yohedis Palmar, Lisandro Márquez, Ruth Palmar, Leonardo Hernández, Marianela Betancourt.

(2) EE Mosonyi en: Identidad Nacional y Culturas Populares. Edit. La Enseñanza Viva.Caracas. 1982. 2da Edic. Fundarte. Caracas. 2012.



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Saúl Rivas Rivas


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