BINOCULO Nº 154

Este rééégimen acabó con la navidad

Siempre he dicho que la tragedia real de la oposición, es que no saben lo que ocurre en el país. Analizan mirando la nación desde su ombligo. Son incapaces de manejar variables que les permitan entender los comportamientos de importantes sectores de la sociedad. Mucho menos analizar al pueblo y su forma tan peculiar de ver los hechos. Y por ello también lo descalifican. Insisten en creer que la república es su nicho, su pequeño entorno, los 200 o 300 desadaptados que los rodean. Se olvidan por ejemplo de cosas tan elementales como el hecho de hay casi tres millones de pensionados, o de que nueve millones de muchachos van para la escuela, donde tres millones copan las aulas universitarias. Analizar sin tomar por ejemplo esos factores en cuenta, es uno de los peores errores, porque hemos nombrado a dos sectores que conforman casi la mitad de la población. Lo que no quiere decir que van a votar por el proceso, pero es una enorme área de influencia que no se puede despreciar. No está sumado a estas variables la masa trabajadora, la burocracia del Estado y la militancia revolucionaria, la Fuerza Armada, campesinos y pescadores. Cómo hablar de un país si no se entienden todos estos factores.

Estoy pensando en voz alta porque Henrique Capriles, apartado de los medios hace un tiempo –tal vez para aprender su nueva conducta de lumbersexual- aparece diciendo que las medidas económicas tomadas por Maduro recientemente, no sacarán al país de la crisis. ¿Cuál crisis? Fue lo primero que me pregunté. En términos de la socioeconomía, hay categorías muy precisas para determinar cuándo un país está en crisis, mismas que por cierto no tiene Venezuela.

Pero entonces me fui a la cotidianidad. Por allá en el 2005 le pregunté a un viejo revolucionario boliviano cuál era la razón por la que habían avanzado tanto en tan poco y nosotros parecíamos estancados. Me dio una respuesta lacónica, casi sentenciadora: "el problema de ustedes es que tienen petróleo".

Siempre recuerdo esa frase, porque la enlacé con lo expresado por Capriles y el costumbrismo del país. El tío Miguel decía "todos los pueblos son iguales. Hasta que sus niveles de conciencia no sean lo suficientemente altos, caerán bajo la égida del pan y el circo". El jueves 14 y viernes 15, el gobierno pagó en utilidades una masa de dinero que no tiene parangón en la historia del país. Y fue solo a una parte de la burocracia porque al resto está previsto cancelarles antes del 7 de diciembre. ¿A dónde fue esa masa de dinero? Pues Henrique debió ir al centro de Valencia este viernes para que entendiera un poco la realidad del país. La voracidad consumista se apodera de todo aquel que tiene dinero en el bolsillo antes y en tiempos de navidad, al extremo de comprar simplemente por comprar, porque calma alguna parte de su recóndito cerebro, consumiendo porquerías. No vi un solo negocio donde no hubiera una fila de gente comprando, y de gente pagando. Y como soy un observador, en mi caminar por el sector, me paré al lado de un grupo familiar, pareja con tres hijos. Las cinco personas llevaban tres bolsas cada uno (es decir 15 bolsas) donde mínimamente había 15 palos o 15 mil bolívares, se comieron 8 perros calientes a 45 bolívares cada uno y seis refrescos a 30 bolívares cada uno, es decir, en basura para dañar la salud consumieron 540 bolívares. Pero mientras comían, ella le comentaba al marido que al menos debían comprar diez pantalones, mientras éste le recordaba las hallacas, el pernil, las luces, el arbolito y ella le replicaba que lo harían con el resto del dinero que recibirían. Resumiendo, por lo que inferí de la conversación, lo que llevaban en las bolsas y lo que comían, esta familia gastará unos 40 palos en las navidades, de manera natural y sin presión porque en ningún momento les escuché hablar de pagar casa, pagar servicios, colegio y necesidades por el estilo.

No hay una negocio en el centro de Valencia donde no haya una cola para comprar, incluyendo gigantescos bazares de 15 metros de ancho por 20 metros de fondo donde solo venden bisuterías, es decir, collares, pulseras, zarcillos y una cantidad inimaginable de porquerías, todas chinas, con precios no menor a 500 bolívares y hasta de cinco mil (5 millones de los viejos)

Ubique esa realidad y trasládela a los centros de las ciudades de todo el país y entenderá de qué se trata la crisis de la que habla Henrique. Hay una orgía de dinero que simplemente no permite a la gente ver más allá de sus intereses. Ya resolverá el año entrante. Ya decidirá por quién va a votar y si le conviene salir del proceso. Porque dentro de sus intereses, analiza qué le conviene más y si está dispuesto a jugar a la incertidumbre, perder su tranquilidad y entregarle el país a un montón de gente que no sabe qué hacer con él.

Y es gente que de paso vive todos los días las dificultades a los que los sometió el sabotaje económico. Y es incluso gente que está de muy mal humor por no encontrar los productos que busca. Y es gente que cuestiona duramente la corrupción y la burocracia, que se arrecha por lleva tres días haciendo colas para comprar gas, pero también es gente que nunca vio una orgía de dinero de ese tamaño de la que son beneficiarios directos. Es lo que no entiende la oposición y por ello apuesta al desastre, pero sin saber que la gente no quiere el desastre, en el fondo quiere tener lo que trae en su genética desde el imperio romano: pan y circo. Y la revolución se lo está dando. Por ello las navidades serán felices.

Caminito de hormigas…

Se complejiza aún más la crisis en la oposición. Los históricos condicionan su participación al freno que se le pueda poner a María Corina y Leopoldo. Falcón y su gente analizan la posibilidad de montar tienda aparte en razón de que en Caracas le hacen fo… Un nuevo intento por penetrar a los verdes por parte de algunos sectores de la derecha, fue infructuoso. Los mandos se mantienen firme al lado del proceso y de Nicolás. Habría que saber hasta cuándo… Las mafias que operan Misión Sucre no toman decisión sobre lo que ocurre en algunos estados. Esperan a que se le asigne presupuesto. Ya hay conversaciones con lo más granado y enemigo de las universidades públicas para apoderarse de la misión… Hablando de mafias en Misión Sucre, para la aldea universitaria Hipódromo de Valencia se asignaron una cantidad de recursos para su conclusión, pero ésta quedó en veremos y la construcción a mdeias. Recuerdan a aquel político de la Cuarta cuando dijo ¿y dónde están los reales?… En el CDI de la Sidra en Naguanagua hay una alcantarilla desde hace meses botando aguas negras. Las gestiones han sido infructuosas. Los concejales del chavismo en ese municipio deberían actuar en consecuencias… Recomiendo el video "Los violentos años veinte"



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Rafael Rodríguez Olmos

Periodista, analista político, profesor universitario y articulista. Desde hace nueve años mantiene su programa de radio ¿Aquí no es así?, que se transmite en Valencia por Tecnológica 93.7 FM.

 rafaelolmos101@gmail.com      @aureliano2327

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