Destruir la unidad es destruir la Patria o veamos el ejemplo de Uruguay y Brasil

Hay quienes piensan, pensamiento muy respetable por cierto, que el PSUV se puede dividir sin que las consecuencia sean desastrozas. Yo me permito creer, tal como lo creía Chávez, que no podemos dividirnos en muchos pedacitos, hay que conservar la unidad y estar muy claros que los que están poniendo tienda aparte no son precisamente mejores que muchos de los miembros del PSUV, aunque no dudo que haya gente de buena fe.

Denunciar, criticar, proponer soluciones, participar en todas las instancias del partido, aplaudir los logros, proponerles mejoras si creemos que las necesitan, contribuir y construir, ese, en mi humilde opinión, es el camino, que no está trazado, se hace al andar como ya dijo el poeta. Dividir es perdernos, ahora parece muy bueno criticar, sin autocríticas, destrozar sin entender un ápice de las dificultades, o a lo mejor sabiéndolas, pretender ignorarlas así como se ignora la participación de la oposición o mejor dicho de todo el poder económico mundial en nuestras vicisitudes, esa no es una sana opción para mejorar nada. Cuando divididos en pedazos perdamos, será tarde para lamentarnos.

El lamentable ejemplo de Brasil y de Uruguay donde partiditos ultra han obtenido en Uruguay y parece que también en Brasil, lugares en sus Congresos, para beneplacito de la derecha, así como lo reportó el locutor de CNE cuando decía resplandeciente de felicidad, que en ambos casos esos partiditos dificultarían la gobernabilidad de Dilma y de Tabares (en caso de ganar éste la 2da. vuelta como esperamos y le pedimos a Dios). ¿Esa es la intención?, poner las cosas aún más difíciles para abrir el camino a la derecha.

Yo, muy humildemente, estoy con Chávez, quien sabiendo las debilidades del PSUV, estuvo siempre claro de que había que apoyarlo y mejorarlo, nunca destruirlo. El no se engañaba sobre los vicios que algunos de sus miembros tenían, pero eso no significaba que lo teniamos que dividir, al contrario, las ultimas palabras que le podimos oir furon bien claras: UNIDAD, él sabía que la división era la perdición.

No nos dejemos engañar por "los cantos de ballenas" (siempre recordando a nuestro inefabe filósofo del Zulia), están haciendo "chillar" nuestra economía como lo hicieron en el Chile de Allende ¿no habremos aprendido nada?, sería gravísimo, Chile tuvo 17 años de Pinochet, 30.000 muertos, desaparecidos incontables, niños regalados, pobreza extrema dentro de la opulencia de los millonarios, ¿es eso lo que queremos? y creanlo, no serán 17 años, serán muchos más.

Unidos jalemos todos la carreta para el mismo lado, denunciando, apoyando, aportando.

NOTA: Aunque es totalmente diferente, nada me importa que la Iglesia no santifique a José Gregorio, si es la misma Iglesia que santificó en un santiamen a Juan Pablo II y a tantos otros que seguro yo me encontraré en el infierno, la santificación no procede de manos de la Iglesia, la santificación la otorga Dios y él ya está santificado desde que murió.

Rodilla en tierra y esperando que la experiencia de nuestros hermanos nos ilumine y no permitamos la división.



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Victoria Elena Otero de Chacín


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