En la defensa de La Flor de Venezuela, faltó sustancia

Allí en el primer párrafo, se me despacha raudo y veloz, se me despoja de un solo plumazo de mi credibilidad, de mi ética, además me autodestruyo y por si fuera poco, pierdo algo que hace mucho creí que había perdido; la seriedad, sobre todo esa seriedad que te da el pontificar sobre todo y estar por encima del bien y el mal, de lo humano y lo divino y sentir que tienes el secreto para resolver la cuadratura del círculo.

Leí con mucha atención el artículo de marras y, sin ningún tipo de complejos, lo digo muy en serio (sin comillas), que estoy totalmente de acuerdo en todo el planteamiento formal, además no soy quien para dudar de los éxitos logrados en todas las vertientes que en el artículo se reflejan, aunque no me atrevo asegurar si hubo un descuido el día del concierto de Dudamel porque, por la red circulan centenares de videos donde hubo abucheos durante la intervención del Ministro Izarra por parte de un grupo de personas situados detrás de la tarima que obedecían sin duda a las provocaciones de Falcón y los líderes de la ultraderecha larense. En lo personal creo que este tipo de actos debe contar con una férrea seguridad porque, cualquier incidente puede tener consecuencias fatales.

Ahora bien, en esa defensa de la Flor como encabezo esta nota, faltó sustancia. Con toda mi falta de credibilidad, ética y seriedad, a lo largo de toda la exposición de ese artículo, ni siquiera tangencialmente se toca el problema del cierre de los baños, no se dice nada de la clausura de los pisos superiores mucho menos de la heladería ni de la mala atención del cafetín y sus precios escandalosos y por supuesto no nos enteramos qué planes tienen para rehabilitar la radio. Y voy a sumar otro ítem que se me olvidó la vez pasada y ustedes deben ponerle atención, hay que reacondicionar el anfiteatro que con el nombre tan emblemático que tiene debe ser sin lugar a dudas el verdadero “ágora” en La Flor de Venezuela.

Donde sí es verdad que no transijo y se me cae toda la ética, la moral, la credibilidad y pelo bola con la Urbanidad de Carreño, es el trato que se le da en esta nota a los grupos culturales urbanos de Lara.

Según la nota debemos presumir que esta chusma de pelúos, roqueros, cantores y cantoras, están penetrados por la droga y el Departamento de Estado y por ende algunos de estos grupos (no todos), se les medirá con un rasero diferente al que se mide a otros. Me refiero al caso de los muchachos de la Puerk´a, a quienes hasta hoy no se les ha dado una explicación del por qué se les suspendió un acto en el que habían invertido un dinero el cual se perdió por esa suspensión. Me refiero a la requisa a la que fue sometido un integrante del grupo Araucara revisándole su vehículo a la entrada de La Flor. Me refiero a dos casos de invitación a dos músicos y dictarles pauta de comportamiento en un ambiente “cordial”. Me refiero al apagón intempestivo en plena actuación de De Khalafarys y otros casos más que cuando lo deseen con mucho gusto les facilitaré.

Finalizo acotando que los datos que utilizo en el párrafo anterior, los averigüé a conciencia y disparé después, lo digo para que no se le abrogue derecho de autor a Rómulo Betancourt.

msilvaplomo@hotmail.com


Esta nota ha sido leída aproximadamente 1600 veces.



Manolo Silva

Comunicador comunitario

 manolitosilva27053052@gmail.com

Visite el perfil de Manolo Silva para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes: