La Hidra de mil cabezas

El personaje mitológico de la Hidra tenía como condición que era policéfala, es decir tenía múltiples cabezas, las cuales despedían un aliento venenoso, y si se le cortaba una cabeza, aparecían dos. El mito dice que el único que pudo contra la Hidra fue Hércules pero ayudado por su sobrino Yolao.

Ya que por cada cabeza cortada por Hércules, nacía otra aún más poderosa, Yolao se encargo de cauterizar cada muñón y así evitó que le creciera otra, logrando Hércules su cometido de matar a la criatura.

Nos hemos topado con una Hidra de mil cabezas, representada por un estrato social que quiere vivir del lucro aberrante de la especulación, y como principal función tiene la característica de no ser productivo. Este sólo se encarga de importar y ni siquiera con su propio dinero, sino con dólares del Estado, los cuales los incrementa monstruosamente hasta acumular un capital mal habido a costa del dinero del pueblo.

Los casos que se han presentado, donde el Estado ha tenido que actuar para frenar esta especulación, que nadie sabe por qué ningún ministro del área económica se había percatado, han superado la barrera de lo insólito. Tarde se vino a descubrir que nos esquilmaban sin piedad y lo peor de todo es que esta Hidra ha resultado indetenible.

Por un lado se retiran los organismos de control, y por otro vuelve con fuerza inaudita y renovada el mismo negocio a reincidir imperturbablemente. Se reseñaron casos hasta en cadena nacional donde el mismo negocio era sancionado por el mismo delito que había cometido un mes atrás.

Esto no queda así y para peor desgracia, nuestro mismo pueblo está aprovechándose de las circunstancias. En ciertos momentos cuando la carestía es evidente, los famosos “buhoneros” o si quieren un eufemismo, la economía informal, hace de las suyas vendiendo a precios exorbitantes lo que no se consigue y con la complicidad de las mismas cadenas alimenticias que los surten de dichos productos “escasos” Los he visto salir de los auto mercados con bultos de harina pre-cocida, detergentes, etc.

¿Y las autoridades qué? Les pasan por un lado y ni siquiera les hacen seguimiento o los suspenden. La especulación y la corrupción es evidentemente, esa Hidra de mil cabezas cada vez es más poderosa, y el instrumento cauterizador no existe todavía.

No son las leyes las que eliminan un delito, son las acciones ejemplarizantes y cauterizadoras las que funcionan. Cuando se sepa que por cada hecho especulativo o corrupto se cauteriza esa acción entonces se correrá la voz por todo ese monstruo delictivo y se comenzarán a ver resultados.

La vox pópuli es que no hemos podido contra este mal, y no veo ciertamente, acciones contundentes y realmente severas. Lo que existe es una burla a las instituciones que trabajan incansablemente, pero que a la larga son derrotadas por nuestra propia manera de ser. Es un mal que nació con la primera gota de petróleo y la idea de la riqueza fácil, y que no ha desaparecido sino que se hace más fuerte cada día.

A propósito, que pasó con los 20.000 millones de dólares que se perdieron en empresas de maletín. ¿Dónde están los culpables?

Ciertamente ha causado mucho disgusto ese enroque infinito que se hace entre ministros y que no representa muchas veces el cambio que realmente queremos ver. Hay que estar conscientes de este hecho y no llamarnos a engaño. Se trata de una revolución, pero no en el sentido de dar una vuelta y regresar al mismo sitio, su sentido es el de cambiar radicalmente las instituciones políticas, económicas y sociales.


luisortega69@hotmail.com


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Luis Ortega


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