No más colas, Maduro, ¡por favor!

I

Las ciudades en Venezuela está sobrepobladas, saturadas de personas, con servicios públicos de miedo.

Todo se ha convertido en una cola…

Cola para el metro…

Cola para el cine, para viajar, en las carreteras, calles y avenidas…

Colas para solicitar cualquier tramite público...

Cola para cortarse el cabello, para ir a la playa, para salir a caminar…

Un infierno las ciudades venezolanas…

Los funcionarios públicos se la pasan en moto, para evadir el infernal tráfico que consume horas y horas improductivas de nuestro tiempo.

Fruto Vivas lo dijo en una entrevista por un medio nacional: es una locura eso de meter otra Caracas dentro de la actual, como pensó Chávez a instancia de Farruco Sesto.

En menos de 20 años, la población de Venezuela se duplicó, pasamos de 15 a 30 millones, y el gobierno revolucionario hizo poco para planificar nuevas ciudades y descongestionar las actuales; más bien se acrecentaron los males.

II

A lo citado arriba, hay que unir los servicios públicos, sobre todo, de abastos Bicentenario, y todo el ramo de alimentos.

Un ejemplo, el mega abasto de Plaza Venezuela, con decenas de cajas, pero más de la mitad sin cajeros, sometiendo a los consumidores a extenuantes filas, para conseguir algún producto regulado.

Las de “Mi casa bien equipada”, son un abuso, una grosería, para quien desee adquirir un electrodoméstico, si es que llegas con suerte.

Las del Seniat, son otro varapalo para los ciudadanos, chavistas u opositores. Hay que llevar taburetes, o de lo contrario, alquilarlos a dos, tres o cuatro salarios mínimo el día.

Las del Ministerio del Trabajo, por una denuncia de despido, por ejemplo, hay que llegar mínimo a las 3 o 4 de la mañana para conseguir cupos. Entregan 30 tickets, así hayan 200 personas en las filas.

En Cadivi, hay que viajar a Caracas para solventar algún problema.

¿Te inscribiste en la Gran Misión Vivienda? ¿Te llamaron?, pues intenta comunicarte al 0800MIHOGAR, luego me cuentas si te atienden y la manera en que lo hicieron, si tienes suerte

En Quinta Crespo, consigues harina, blancaflor, mantequilla, aceite, papel tualé, pero ¿a qué precios? Llegan las pacas de blancaflor, por ejemplo, y las venden a 300 bolívares.

¿Has perdido el celular y quieres denunciarlo ante el CICPC? Prueba a ver que tal, no tengo las mejores referencias. Tal vez hayas corrido con suerte.

¿Te has topado con motorizados en alguna vía? Por favor, ruega que no. Hay que rendirles pleitesías. Ellos son los dueños de las avenidas, calles , carreteras y autopistas, y además, matan a placer desde sus motocicletas.

¿Has solicitado un crédito de vivienda? Sabes cuántos meses se tardan los bancos del Estado. Más de ocho.

Si vas a comprar un carro, olvídalo… A menos que ingreses al sistema de Venezuela Productiva, que en los dos primeros meses era una odisea ingresar, y luego te esperes unos años debido a la sobredemanda.

Si vas al banco de Venezuela, luego que pasas horas parado en una cola, debes rogar que el funcionario que te atenderá esté de humor. Llévate un caramelo, porsia.

Si transitas por el metro, ya no puedes caminar, y cuando embarcas, la mayoría de las veces se queda parado entre estaciones. “En breve continuaremos la marcha”, suelen decir por los altavoces internos. Ah, y las escaleras mecánicas, si es tu día de suerte, puede ser que estén funcionando.

Hace dos años que solicité en Cantv un kit para Cantv Satelital, y aún espero, sin siquiera una llamada de cortesía para decirme en que estatus está mi número de solicitud. Y si de la TDT se trata, ármate de paciencia.

Por favor, no te enfermes. En los hospitales muchos médicos te tratarán a las patadas, ni hablar de las enfermeras. Ten dinero para comprara los insumos. Eso sí, en los CDI, las cosas cambian: mejor atención en todos los aspectos.

¿Has ido al IVSS de Parque Central? Llega de madrugada, del resto, olvídalo. Hasta las 11 de la mañana atienden en muchas áreas, si eres afortunado

Si vas a un Mercal, llévate un colchón, un taburete, una silla, porque serán por lo menos 15 a 20 horas de espera cuando te enteras que llegó algún producto regulado, como la leche o el pollo. ¿Qué es mentira? Vayan a las ciudades del interior. Vayan a los barrios pobres, donde la necesidad tiene cara de ustedes saben.

Y podemos estar acá enumerando listas interminables de servicios, y cómo se deteriora un país frente a la indolencia de sus dirigentes o funcionarios.

¿Esa fue la Venezuela que imaginó Chávez? Ni por asomo...

No hay paz con la miseria, en la mayoría de los servicios públicos del país.

Ahora me pregunto: ¿es tan difícil ordenar, planificar, automatizar, controlar, hacer efectivos estos servicios?

Posdata: Ojo, no me lo contaron. No lo leí en medios opositores. Lo he vivido.



periodista



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Rubén Marcano

Periodista, graduado en la UCV. TSU en Informática, con estudios sin culminar en Sociología y Derecho en la UCV. Con maestría de Periodismo y Comunicación Institucional en la Complutense de Madrid, Autónoma de Barcelona y UPEL. Ha escrito dos libros. Es profesor universitario y articulista.

 rubenmarcano@gmail.com      @rubenmarcanob

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