Willian, con ene


Un año. Trescientos sesenta y cinco días. Sin paja que el tiempo pasó volando desde el día cuando nos avisaron que Willian Lara, gobernador del Estado Guárico “había tenido un accidente”. Después, los equívocos y las informaciones encontradas convergieron en la dolorosa certeza de su muerte. Willian Lara, en una poética paradoja de la vida, sucumbía en las aguas de un río tan llanero como él. Así de pronto. Sin adiós ni despedida.

Hoy, al sorprendernos del tiempo que pasa para acercarnos también la inevitabilidad del morir, hemos de hacer un pequeño alto en la rumba buena de la Revolución con sus logros y avances, para dar una lagrimita intelectual y densa (como le gustaría a Willian), a quien fue, y es en legado, un baluarte de la Revolución y “fundador de la República Bolivariana de Venezuela”, como lo dijo el Presidente Chávez.

No fue Willian Lara “un buen tipo”, facilongo y sabrosón. Con media vida sometida por la pobreza y amenazado por la muerte que acompañaba a todo hombre de izquierda durante los asesinos gobiernos de Betancourt, Leoni, Caldera y Carlos Andrés Pérez, este guariqueño supo hacerse de una sólida formación política e intelectual, que sumada a un compromiso militante con los desposeídos, alumbró el camino durante los tránsitos apremiantes de nuestro proceso político. Austero, pétreo, invencible de verbo y grande de corazón era Willian Lara. Por eso, sin dudarlo, apostó por el Comandante de Paracaidistas a quien los mamadores de gallo barineses llamaban Tribilín.

Willian Lara fue un hombre fuerte en los muy difíciles tiempos que le tocó vivir. Gran organizador, movilizador y agitador político, transitó con lucidez en la jefatura de estructuras partidistas, ministerios y fue vanguardia con su retórica certera en las trincheras parlamentarias. Venezuela no olvidará nunca a un heróico y trasnochado Willian Lara juramentando a Diosdado Cabello como Presidente temporal de la República, pocas horas después que el pueblo sometiera a los traidores a la Patria que hicieron prisionero a Chávez. Porque, hay que decirlo, Willian Lara hizo de su vida un ejemplo de lealtad y patriotismo.

Queda regada la semilla de Willian Lara en infinidad de dichos, sentencias, escritos y declaraciones. Queda el tino político con que sugiere a Chávez “dar la mano personalmente a un millón de venezolanos”. Queda también la formidable construcción colectiva, la Revolución Bolivariana, de la cual fue partero y criador. Quedan también las estructuras cada vez más sólidas del Partido Socialista Unido de Venezuela, ese instrumento del pueblo para la construcción del Socialismo del cual Willian es arquitecto. Queda también ese nombre que termina con ene (n), desafiando el anglicismo que pauta una muy británica eme (m). ¿Y saben por qué? Porque Willian se escribe con ene de Nosotros.

pegenie@hotmail.com



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Pedro Gerardo Nieves

Autodidacta. Comunicador popular, coordinador de la Brigada de Agitación, Propaganda y Comunicación Florentino del PSUV Barinas, vocero de la Guerrilla Comunicacional Florentino, delegado de formación de la Escuela Nacional de Formación Socialista "Hugo Chávez" del PSUV.

 pegenie@hotmail.com

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