(Papel de trabajo para la discusión de los movimientos indígenas, sus aliados y movimientos afines)

Polo Patriótico, Revolución y Movimientos Indígenas

CUÁL ES EL LUGAR DE LOS PUEBLOS, COMUNIDADES Y MOVIMIENTOS INDÍGENAS ANTE LA REVOLUCIÓN Y LOS PARTIDOS REVOLUCIONARIOS

-SAÚL RIVAS-RIVAS –

Coordinador del Proyecto Intercultural Guaicaipuro

Señalo de antemano que los planteamientos aquí formulados son de nuestra responsabilidad. Descansando en la buena fe de todos los actores de los pueblos y movimientos indios. A la memoria viva de Guaicaipuro, de otros pueblos, caciques y cacicas de la resistencia indígena. A la anticonquista de César Rengifo.

Hace pocos días asistí a una asamblea de los pueblos y movimientos indígenas en el Instituto Geográfico Simón Bolívar de Caracas, con el propósito de discutir el proceso de Demarcación de Tierras y Hábitat. Fuimos invitados por la diputada indígena Dalia Herminia Yanes del Parlamento Latinoamericano. Nos dedicamos a observar atentamente el desarrollo de la asamblea. Allí estaban Noelí Pocaterra, Coordinadora de CONIVE, la ministra de pueblos indígenas Nicia Maldonado, los diputados indígenas José Luis Gonzalez, Presidente de la Comisión Permanente de Pueblos Indígenas, Argelio Pérez, Presidente del Parlamento Indígena de América y Dalia Herminia Yanes diputada indígena del Parlamento Latinoamericano. Una diversidad de movimientos del Consejo Nacional Indio y los voceros promovidos por el Ministerio de los pueblos indígenas. Como también una serie de amigos de los pueblos indígenas.

Nuestra observación cardinal me llevó pronto a una primera REFLEXIÓN:

1.-En la medida en que los pueblos y movimientos indios, se apartan más de su propia filosofía de vida y asumen formas organizativas occidentales, se enfrentan se dividen y pierden las brújulas. Se apartan de sus propios modos de vida y en la medida en que más se aparten de sus modos de vida, también se apartan del proyecto revolucionario y pueden ser más dóciles y mansos a los halagos de la derecha imperialista.

-En la medida en que retoman sus modos de vida, sus filosofías y organizaciones tradicionales originarias, y su relación de diálogo abierto con la juventud indígena;

-en la medida en que afianzan el poder de las comunidades como base del poder de cada pueblo, en sintonía con sus autoridades ancestrales legítimas, incluyendo la consulta a sus ancianos y ancianas;

- en la medida en que buscan con sus asambleas el consenso, comienza una retoma de brújulas, de poder real y concreto;

-en la medida en que se facilita el desbloqueo ante el poder político para afianzar su plena realización como pueblos y comunidades en el marco de la nacionalidad venezolana y en el proceso intercultural de integración bolivariana, binacional y continental;

-en esa medida se entiende y se comprende mucho mejor su papel histórico en el seno de la revolución.

-Pero cuando se truncan estas potencialidades concretas de los pueblos y comunidades, cuando se interfieren y se destruyen las comunidades ancestrales, realmente existentes y se pretende partir de cero para ensayar formas comunales occidentales o euro-asiáticas, al margen de su legado histórico, cultural y espiritual, comenzamos a desinterpretar su historia y su papel en el seno de la revolución. Cuando no se entienden sus prioridades en materia de tierras y hábitat y se desconoce la previsión del futuro de las nuevas generaciones y las posibilidades objetivas y subjetivas de reproducción de la vida, de la historia y la cultura propia, de sus pueblos y comunidades, en esa medida nos colocamos de espalda a la revolución socialista del siglo XXI.

INTENTAMOS RESPONDER ALGUNAS PREGUNTAS QUE EN LOS ÚLTIMOS DIAS NOS VIENEN HACIENDO LOS ALIADOS MÁS CERCANOS DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS Y LOS MISMOS DIRIGENTES INDÍGENAS.

2.-¿Cómo se articula aquí el poder comunal ancestral con el poder político de la sociedad nacional y del Estado?

2.1.-La juventud india aprende de sus mayores, de la familia y de la comunidad. Pero también de la comunidad cósmica, entendiendo que la Madre Tierra enseña y produce, orienta y despierta la sensibilidad y la creatividad. El amor a la vida y a la tierra de origen. Al mismo tiempo esa juventud pudiera alcanzar y trasmitir la dimensión política del país y del mundo para moverse en el seno de la sociedad nacional y del Estado, sin alterar su naturaleza, su identidad y funcionamiento; pero, sólo a condición de mantener una relación de compromiso orgánico con las comunidades y con sus pueblos, incluyendo a sus mayores para mantener una identidad muy bien fundamentada en los mitos, la historia propia, la cultura propia y en la educación propia.

2.2.-Cómo se maneja el problema generacional en un pueblo indígena?

2.2.1.- La edad no es problema en un pueblo indígena. El niño o niña, el joven y la joven, tienen un lugar en la división del trabajo en cada sociedad indígena. La adolescencia no existe en el mundo indígena porque un chamo no adolece de nada. Muy temprano está preparado ya para la vida. Ello guarda relación con la formación de la familia, la comunidad y el papel de sus mayores en los fines superiores de la cultura propia. La educación propia lo orienta a conocer y respetar las leyes de la naturaleza. Y esto constituye una verdadera iniciación, tanto del hombre como de la mujer. Pero los ritos de iniciación, la espiritualidad, varía de una cultura a otra, sin dejar de tener elementos comunes.

-Lo que sí es un elemento constante es el respeto por los mayores y la complementariedad entre el poder de la juventud y la sabiduría de la comunidad, los mayores y el manejo de las leyes de la naturaleza en convivencia con el universo.

-Por tanto, cualquier antagonismo entre la comunidad y la juventud indígena, entre los mayores y la juventud indígena es casi siempre un elemento externo, ajeno a la cultura, alimentado por el misionero, el encomendero, el politiquero, el falso aliado de sus luchas o el indio “guatiao”, como traidor a sus propios orígenes. El triunfo de toda política intercultural descansa en el pleno restablecimiento de las relaciones orgánicas de la juventud con la comunidad y con sus mayores, para poder trasmitir la cultura a sus descendientes y poder entenderse con personalidad propia frente al poder político local, regional o nacional.

2.2.2.- ¿Cómo se entiende la naturaleza de ese poder político? ¿Es igual un gobierno de derecha que un gobierno socialista o pro-indio?

2.3.3.- Por supuesto que no es lo mismo. Un gobierno de derecha es de naturaleza anti-indígena, de conquista interna de sus tierras y hábitat, desarrollista, negador de sus organización social y política, negador de sus lugares sagrados y de culto, enemigo de la lengua y cultura materna. Es esencialmente racista, eurocéntrico.

Ahora, un gobierno progresista, de izquierda, socialista, debe ante todo conocer el mundo indígena, quitarse de encima cinco siglos de colonialismo occidental, cosa que no es nada fácil. Entender el por qué de la resistencia y de la emancipación de los pueblos y comunidades indígenas. Entender que la población del país viene de un origen indígena indiscutible, más allá de cualquier fachada mestiza. De allí que cuando la población llamada “criolla” vota en algunos circuitos electorales por candidatos indígenas, ello ha servido para refrescar en toda la población de regiones y localidades y en la misma población nacional su origen común indígena. Aún cuando este método tenga otro tipo de limitaciones para los pueblos indígenas en cuanto a su aspiración como actores de sus propios proceso, ha servido para refrescar tanto en indios como en la población indodescendiente sus primeros orígenes en el entendido de que ello no choca con la condición de venezolanos plenos en un país multiétnico y pluricultural y de vocación intercultural. Lo cual no significa que mañana o pasado pueda darse otro paso hacia una democratización más endógena y específica.

2.3.4.- ¿Todo gobierno de izquierda se identifica automáticamente con los pueblos indígenas y sus movimientos?

2.3.5.-No necesariamente. Históricamente se vienen haciendo esfuerzos para que la izquierda, eurocéntrica en sus orígenes entienda a los pueblos, comunidades y movimientos indígenas. Esto no es fácil, pero es el camino.

Aunque José Martí advirtió que América no caminará sin el indio, y José Carlos Mariátegui o César Rengifo, entre otros, vienen haciendo un esfuerzo por refundar un marxismo en la historia y la cultura propia de nuestros pueblos y del continente. Tengo la convicción, que Rengifo llegó más lejos que Mariátegui, quien en su programa agrario quería sustituir la comunidad indígena por la cooperativa agrícola, lo cual constituía una ligereza descomunal a pesar de sus aportes descomunales en su tiempo al Indoamericanismo anti-imperialista.

Paralelamente, los pueblos y movimientos indios y sus aliados, también como críticos de la conquista y la colonización, como críticos del imperialismo, han venido entendiendo que sus formas históricas de vida, su comunalismo, su convivencia con la naturaleza son distintas modalidades de aproximación a socialismos ecohumanistas. Pero que lo esencial de la resistencia indígena se apoya en las comunidades y en su cosmo-visión del mundo, vale decir cosmo-vivencia comunal, más que en cualquier tipo de expansionismo sobre otros pueblos o en sus formas de imperios autóctonos (se trate de incas, mayas o aztecas). El ayllu, forma de organización familiar y comunal, resistió a los incas, a la conquista y colonia española y sigue resistiendo frente a la república. Pero busca hoy su articulación con la filosofía del Buen Vivir en el Estado Plurinacional de Bolivia y del mismo Ecuador. Ahora ocurre que en las microsociedades caribes y arahuacas y de lenguas independientes, la familia y la comunidad son la clave de la resistencia cultural y política. Son claves para la democratización del conocimiento y el redescubrimiento de las diversas pedagogías indígenas son fundamentales para la construcción de una pedagogía nacional y continental, sin detrimento de las distintas corrientes pedagógicas contemporáneas.

Como el socialismo del siglo XXI es una fase de transición, en el socialismo habrá necesariamente resistencia y emancipación indígena, que dará paso a una relación inter-cultural e intercivilizatoria que supere esa vieja escogencia de la cultura dominante entre la llamada “civilización” y la supuesta “barbarie”. En todo caso, el polo de la civilización y de la barbarie están en cada pueblo y presentes en cada uno de nosotros como personas hiper-alienadas.

2.3.6.-¿Qué tipo de salto histórico representó para los pueblos indios y para la misma izquierda la aparición del liderazgo de Hugo Chávez y su ejercicio del poder?

2.3.7.-Chávez conoció a los pueblos indios sobre el terreno y en un Estado como Apure, donde se vivía el racismo más radical y de exterminio contra los indios cuiva del Capanaparo. Su acercamiento como jefe militar de esa región, lo llevó a su encuentro con esos pueblos tradicionalmente perseguidos. En su primer acercamiento tuvo que quitarse el uniforme militar, porque donde ellos veían un uniforme verde, salían corriendo despavoridos, como pudo constatarlo nuestra buena amiga Arelis Sumabila. De tal forma, que cuando llega a Presidente no era un extraño a la realidad indígena colonizada.

En cuanto a la izquierda, Chávez representa desde un primer momento una apertura a la indianidad, el bolivarianismo, el afroamericanismo, los movimientos de género, las teologías de la liberación. Chávez significó una refundación del socialismo del siglo XXI en su naturaleza y fuentes diversas fundadas en nuestra historia y cultura propia, cuya primera. Y en este sentido, en más de una oportunidad Chávez ha insistido en la investigación y búsqueda de los indosocialismos ancestrales del pasado y del presente. Chávez se convirtió –como dice Noelí Pocaterra- en el aliado fundamental de los pueblos indígenas para plasmar en la Constitución, los derechos originarios históricos y específicos de los pueblos y comunidades indígenas. Como también lo hicieron Aristóbulo y el poeta Gustavo Pereira, entre otros. Por eso es criticable que algunos dirigentes indígenas en cargos públicos, en vez de avanzar en esta dirección sigan haciendo el viaje al revés. Y lejos de asumir su responsabilidad histórica, se ocuparan de hacer carrera política personal, al margen de sus pueblos y comunidades. Por supuesto, que en esto no podemos meter a todos en el mismo saco, también hay dirigentes que continúan en plena sintonía con sus pueblos y comunidades. Y mantienen un liderazgo legítimo.

3.-Por allí se ha venido corriendo la especie de que el Presidente Chávez pretende reducir a los pueblos, comunidades y movimientos indígenas a simples frentes de trabajo del PSUV…¿Cree ud., que eso es posible y de ser posible no le parece eso muy negativo? Esta pregunta me la ha formulado en la calle mucha gente hoy vinculada a los pueblos y movimientos indios. Por eso respondo con firmeza y profunda lealtad a nuestros proyectos históricos dentro de la revolución:

3.1.-Me cuesta mucho creer en esa especulación. Muchas veces se atribuye al Presidente algo que en el momento se nos ocurre a cualquiera de nosotros y este atrevimiento es muy peligroso… Pero se ha hecho moneda de uso corriente en algunos personajes políticos.

Estoy constantemente escuchando al Comandante y por el contrario, hace tres días le confesaba públicamente al movimiento obrero que no era verdad eso que corren por allí en el seno del movimiento obrero, de querer reducir el movimiento sindical a simple frente del PSUV. Y entiendo, que si esto ocurre con los trabajadores venezolanos, sería torpe pensar, que el Presidente de la República está ganado para liquidar las organizaciones indígenas específicas y reducirlo a un simple frente del PSUV. Nada es tan complejo como el problema colonial de los pueblos indígenas y ninguna revolución auténtica levantaría las banderas de un nuevo colonialismo interno y menos de formas de autoconquista y de auto-colonización por parte de indígenas endorracistas y contrarios a sus propios orígenes.

Nunca podría el Presidente Chávez estar planteando un frente patriótico, que ampliara la base de sustentación de los partidos de la revolución y al mismo tiempo, reducir colonialmente a más de 40 pueblos indígenas y sus organizaciones específicas a un mero frente político del gobierno y del partido gobernante. Esto sería colocarse al margen de todo el carácter multiétnico y pluricultural de la venezolanidad y de la especificidad de cada pueblo indígena dentro de las localidades y regiones. Además, esto descartaría toda participación amplia, de base y movimental de los pueblos y comunidades indígenas en la conformación de un polo patriótico, que va más allá de simples alianzas electorales y que se plantea a mediano y largo plazo un proyecto socialista y revolucionario de largo alcance histórico. Aparte de ello esto truncaría todo el variadísimo aporte que estos pueblos pudieran dar a una sociedad diferente al capitalismo: en sus diversas formas de comunalismo, formas democráticas de consenso, economías sustentables, lo multisocietario, lo multilingüe, formas variadas de filosofías de liberación, de etnociencias, de etno-artes, tecnologías de convivencia, cosmovivencias, pedagogías de convivencia, religiones intensivas y ecuménicas frente al proselitismo expansivo de las religiosidades occidentales, compulsivamente pseudo-evangelizadoras.

… Algo distinto es que existan indígenas en los frentes del PSUV y otra, que los frentes del PSUV o de otros partidos revolucionarios anulen o desconozcan a los pueblos, comunidades y movimientos específicos de los indígenas. Eso sería el entierro de la Constitución Bolivariana que proclama un Estado multiétnico y pluricultural y echar al basurero de la historia su irreductible vocación intercultural.

3.2.-El polo patriótico es una respuesta ampliada y actual, en base a los problemas de fondo que padecen los partidos hoy a escala global, insuficiencias a las cuales no podría escapar el PSUV y otros partidos de la alianza socialista.

Aunque la insuficiencia de los partidos de derecha es todavía más crítica y caótica, dado que sus bases, sus referentes de análisis y de operatividad política no están en el pueblo y de alguna forma, representan al pueblo en negativo y actúan como negación de pueblos y culturas para reafirmar a la clase , al imperio y a la cultura dominante. Ahora esto tampoco significa que la verdad esté siempre y de modo absoluto en la izquierda y el error absoluto esté en la derecha. Porque ese es el planteamiento que históricamente manejó la derecha, y nos llevó a la inquisición, a las cruzadas, el racismo, el fascismo, el apartheid, el maccartismo, el kukuxklan, el sionismo, el islamismo fundamentalista y pro-occidental de Arabia Saudita y otras aberraciones. Así como también produjo campos de concentración en la izquierda con el stalinismo.

3.3.-¿Qué plantean las filosofías indias frente a esa pretensión de quien tiene “la verdad absoluta” y quien está en “el error absoluto”?

3.4.- Nada más contrario a las filosofías indias que eso de verdad absoluta y error absoluto. Es lo más contrario al diálogo, a la posibilidad de entendimiento y de consenso. Es la cultura que nos domina, la que se maneja con esos esquemas tan estrechos como intolerantes. Eso viene de un tal señor Manes y por eso se le llama maniqueo al que piensa y actúa así. La cultura dominante ha penetrado con esa intolerancia tanto a la izquierda como a los movimientos indígenas que actúan en las grandes ciudades. Lo cual no tiene nada que ver con las filosofías indias y políticas del Buen Vivir o Vivir Bien. Ni tampoco con el cristianismo originario, ni con el marxismo originario.

PODER CONSTITITUYENTE LOCAL Y PODER CONSTITUIDO

3.5.-Se ha planteado muchas veces que los pueblos y comunidades indígenas, los movimientos indígenas y los afrodescendientes. Los movimientos de género, los movimientos ambientales, las teologías de la liberación, el bolivarianismo revolucionario y emancipador, son parte del poder constituyente frente a todo lo establecido.

¿Cómo hay que abordar esta problemática entre lo constituyente y lo constituido?

3.6.- Las comunidades de base de cualquier pueblo, dentro de menos interferidas por la cultura dominante estén, mejor expresan el poder constituyente local. Las dirigencias comunales locales, en la medida en que se alejan de la comunidad como universidad del conocimiento, como universidad cósmica, en esa medida van expresando el poder constituido, el sistema que nos explota y oprime, que conquista y explota a la Madre Naturaleza hasta el desequilibrio planetario.

De la misma manera, las dirigencias indias vinculadas al poder ejecutivo, legislativo y judicial, en la medida en que expresan más el mundo metropolitano y se alejan de sus pueblos y comunidades, representan más y más al viejo Estado burgués, al poder capitalista consagrado y constituido. De allí, que a la dirigencia india tengamos que buscarla con pinzas y con lupas de gran alcance para medir su nivel de compromiso orgánico con sus pueblos y comunidades. Los liderazgos más auténticos en las grandes ciudades son aquellos que tienen raíces y compromisos más profundos en sus pueblos y comunidades que en el poder establecido en las grandes ciudades. Es como el árbol cuando queda con las raíces al aire. Simplemente se pudre y no da frutos. La verdad indígena reside en la comunidad y no en el poder externo a ella. Sin embargo, la sabiduría india nunca procesa al enemigo como el que está en el error absoluto. Por el contrario, busca aprender de sus aciertos, de su valor y de sus errores. Pero comienza aprendiendo de sus propios errores. No es verdad aquello que dicen los racistas de la derecha como Mario Vargas Llosa, hoy Premio Nobel de Literatura, que los mapuches y otros pueblos indígenas viven de echarle la culpa de sus males al extranjero, a otros pueblos. Por el contrario, los imperialistas, los colonialistas internos con sus oligarquías apátridas, siempre procesan al otro, al diferente como “problema de seguridad de Estado”.

3.7.-Para la refundación de los movimientos indígenas, cuya participación comunitaria directa y cuyas autoridades tradicionales deban fomentar un diálogo fecundo con la juventud ¿cómo se plantea lo constituyente y lo constituido para la refundación de CONIVE y otras organizaciones indígenas?

3.8.- Esto es reproducir el mismo error de creer que unos están en la verdad absoluta y otros en el error absoluto. Sería algo maniqueo, como decíamos antes. Y el maniqueísmo ni es indio, ni es marxista, ni es cristiano. Simplemente es la cultura dominante, que duerme en cada uno de nosotros y de repente, despierta y nos sale como un duende. Refundar a CONIVE no significa matar las organizaciones indígenas tradicionales, sino reencontrarse con las comunidades y con sus propios pueblos, construir formas organizativas de inclusión y participación con voces auténticas que se proyecten en el poder político local, regional y nacional.

Por eso mi opinión particular como asesor de las organizaciones ha sido, que no se deben hacer Congresos de CONIVE ni de ninguna organización indígena si no hay una discusión de fondo en cada comunidad, en cada pueblo y unos tres o cuatro talleres nacionales preparatorios, haciendo por lo menos un taller por región. En esos talleres, con la familia, la comunidad indígena, los jóvenes y los mayores, hay que buscar la filosofía de cada pueblo indígena, de cómo esas filosofías interpretan y viven lo del Buen Vivir o Vivir Bien. Cuáles bases indosocialistas hay en cada pueblo indígena, como se expresa esa matriz indo-socialista. Y cuáles son los potenciales aportes al socialismo del siglo XXI y a las políticas de integración bolivariana. Cómo construir desde los pueblos, el perfil intercultural de la integración en el marco de la revolución bolivariana, incluyendo tanto la geopolítica como la ecopolítica, vale decir las políticas de la vida. Como se articula el Buen Vivir con la mejor suma de felicidad posible, la máxima estabilidad política y la búsqueda bolivariana de un nuevo equilibrio del universo.

Sería por ejemplo un error pensar que la Ministra Nicea Maldonado que de paso ha sido parte de CONIVE y ha llegado allí por CONIVE, desde el poder que ahora le da el ministerio de los pueblos indígenas, sienta que representa unilateralmente o participa de un poder constituyente absoluto frente a lo constituido que sería el resto de las organizaciones indígenas de base, salvo el Frente Guaicaipuro que ella dinamiza con la fuerza de los recursos del poder ejecutivo. Tampoco el poder constituyente reside en CONIVE y las otras organizaciones de base. Por el contrario, el constituyente activo son las comunidades orgánicas. Sin embargo, las comunidades no son por sí mismas intrínsecamente revolucionarias. Siempre deben ser sometidas también a la constante evaluación histórica. De la misma manera, los funcionarios públicos de los pueblos indígenas, deben presentar memoria y cuenta a sus respectivos pueblos y comunidades.

Hay que destacar que en algunos momentos los viejos, los jóvenes, las mismas comunidades se burocratizan o se corrompen y hay que apelar a recursos de organización y diálogo que tienen los propios pueblos, pero que la cultura dominante ha venido atropellando.

De esta manera las tres erres o las erres que sean, hay que buscarlas en los recursos organizativos y discursivos de los propios pueblos, lo que permitirá a la revolución nutrirse de ellos.

Del mismo modo, sería erróneo pensar que los jóvenes por sí mismos, al margen de sus comunidades y de sus consejos de mayores, representan el poder constituyente absoluto. En cambio, familia, comunidad, jóvenes y consejos de mayores, representan actuando como colectivo vivo, el verdadero poder constituyente en alianza con la madre tierra y con el cosmos. Por eso, en la medida en que el poder del viejo o del nuevo Estado interfiere la comunidad ancestral con sus autoridades legítimas, con su organización social y política interna se comete un etnocidio (destrucción de la cultura y educación propia), un ecocidio (destrucción de sus economías sustentables y por tanto de los ecosistemas), un genocidio indirecto al destruir las bases objetivas y subjetivas y convertirlos de indígenas en indigentes, como ha ocurrido con el tránsito de su medio a las grandes ciudades (es visible la situación de los warao, de los jivi y eñapa en algunas ciudades).

3.9.-¿Y cómo se ejerce el liderazgo en un pueblo indio?

¿Es personal, es colectivo? ¿Y qué es eso de mandar obedeciendo?

3.10. Hay quienes han creído que no hay gobierno entre los indígenas, que nadie manda ni obedece. Como lo decía Juan de Pimentel, para referirse a los teque y caraca. Otros han afirmado que no hay caciques ni autoridades entre los wayuu. Esto es falso. La tendencia es a mandar obedeciendo, atendiendo el mandato de la familia, del clan de la comunidad o de todo el pueblo. El liderazgo es de naturaleza social, pero esto no significa que no existan liderazgos personales, pero enraizados en los intereses históricos, culturales y espirituales, como lo hizo Guaicaipuro en su tiempo, formando una Confederación de comunidades, de pueblos y de Caciques de la Anticonquista desde Cúpira hasta el Lago de Tacarigua (de Valencia) en todo el centro-norte del país (1560-68).

Lo colectivo y lo personal están enlazados, se complementan en la medida en que el liderazgo esté al servicio de la comunidad y de su pueblo y no a su propio servicio y según sus intereses particulares.

LOS PUEBLOS INDIOS ¿CÓMO VEN EL LIDERAZGO DE CHÁVEZ?

3.11.- Se han dado síntomas de algún desconocimiento del liderazgo de Chávez entre los pueblos y comunidades indígenas?

3.12.- Esto es completamente falso. Por el contrario, nada es tan contundente en los pueblos indígenas como el liderazgo del Presidente Chávez. Ni siquiera en el caso yucpa que fue el más polémico, donde se han buscado procesar diferencias en lo posible a lo interno. Allí más bien cuando se trancaba el serrucho, los líderes más polémicos pedían públicamente la intervención del Comandante Chávez.

En el marco de la reunión aludida del Instituto Geográfico Simón Bolívar, me comentaba un wayuu viendo lo que pasa en Libia, la guerra civil y la intervención militar del imperialismo, que esa misma situación estuvo planteada aquí con las tensiones Chávez-Uribe; que el imperio nos quería poner a pelear y la sabiduría de Chávez buscó a tiempo el acercamiento con Santos. Y Santos en principio, a pesar de su origen oligárquico, pensó mejor que Uribe. Y esto nos salvó de una guerra civil que propiciaba el imperio y un sector de la oligarquía colombiana y venezolana para justificar una intervención extranjera. Lo que estamos viendo en Libia iba a ocurrir aquí primero. Al imperio le convenía que Venezuela y Colombia pelearan, para que después destruidas y debilitadas, ellos imponían a ambos países sus condiciones. Ya nos tenían montados en la olla, lo que no significa que el peligro haya desaparecido.

Me asombró esa agudeza del análisis político de un dirigente indígena de la Guajira. Esto demuestra, me decía que el liderazgo de Chávez no está en discusión, aunque sí, en permanente vigilia para evaluar sus aciertos y corregir errores a tiempo. Mientras Chávez tenga puesto el oído en el pueblo, tendrá liderazgo sembrado en el corazón de la gente. Se trata de un liderazgo necesario, transitorio, en la emergencia de un país de la OPEP que tiene las mayores reservas de petróleo del mundo.

De modo que el liderazgo de Chávez ha sido cuestionado sólo en algunas individualidades indígenas que se fueron a la oposición. Pero aún dentro de algunas de ellas hay diferencias y tenemos que seguir conversando entre indígenas, sin hacer concesiones de principios.

-Evaluaremos el liderazgo de Chávez a lo indio, me decía alguien.

-Cómo es eso, le pregunto.

-Bueno, así como cada pueblo evalúa a sus Caciques y autoridades legítimas.

De eso se trata.

guaicaipurosrr07@hotmail.com


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Saúl Rivas-Rivas


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