Ruralidades

Villca, el anti-cachito del piercing

Sí mi color, como le decía el poeta costumbrista Víctor Morillo a “lo negrito” de Barlovento. Negro el poeta no podía ser deshumanizado ni irrespetuoso con los niños, incluidos los de blanca piel. Tú, Villca, no eres ningún niño, pues en la foto profesional de Jesús Gil (ÚN) se te nota que vas doblando la primera esquina de los cien y, al parecer, estás lejos de alcanzar el honroso diploma de teatro. Te diré porqué, pero lee al “imbécil” que estas “imbecilidades” escribe y con atención especial a lo que tu mismo le declaraste a la periodista.  

Citamos: “A la una de la tarde, Fernández se levantó de la colchoneta acompañado del equipo de logística y entró a una ambulancia que se encontraba a las afueras del edificio. A los pocos minutos, salió de la unidad en silla de ruedas pero sin sutura…Fernández volvió a la ambulancia y alrededor de 20 minutos después salió a declarar a los medios de comunicación con parte de su boca cruzada por dos puntos de sutura”. 

Es decir Villca que la periodista no podía, por lógica, publicar que usaste muletas para llegar hasta la ambulancia y luego volviste en silla de ruedas; ni esconder que eres un veterano en pircing si tu mismo le enseñaste al fotógrafo la oreja. O para ser más precisos, como decimos “lo negros” o afrodescendientes, el “pabellón” de la oreja, donde llevas desde jovencito el huequito en el que portas el lujoso colgante. 

Por otra parte Villca, el que no le hayas dicho a la prensa cual es la carrera universitaria esa tan difícil,  que a tus 26 años no has culminado, nos hace deducir que te iniciaste en los estudios teatrales pasados tus veinte. Pero que la estas arriesgando al hacerle caso a Teodoro Petkoff, el padrino querendón del lascivo intencional Nixon Moreno, tu consejero y el de todos los “huelguistas” de hambre “come cachito” como tu, con la diferencia de la aplicación de las poses teatrales que tu y media docena más aprendieron a escenificar y cobrar.  

Pero en tu caso Villca (qué nombre tan adecuado) negro como este servidor, no te has dado cuenta que el tal Nixon  Moreno, también afrodescendiente, es el ahijado punta de lanza cobardón del racista Teodoro  Petkoff. Del mismo Teodoro que llegó a Bobures, Zulia, a la edad de siete años a “ensillar” a los pobres negros, entonces todavía esclavos, en una hacienda donde el que entraba no salía nunca más, ni siquiera muerto, pues eran sepultados en cualquier montículo donde no pudieran ser identificados con la cruz del Redentor.  

¿Sabes tú Villca, si es que eres del occidente, que alguien sepultado en esa gran hacienda por los catires Petkoff, ha podido ser un ascendiente tuyo o de la mulata que te dio el beso? Piénsalo Villca, si es que te dejan. Sabemos que no eres “cojído a lazo”. Pero estás hablando de imitar a Franklin Brito. ¿Es que acaso la causa es la misma? Por acá, claro, no lo ponemos en duda. Pero si eso fuere así es porque ustedes están escenificando esa teatralidad por cuanto aspiran chantajear al mejor postor y ese mejor postor no está en Miraflores. Cuenten ustedes, pésimos teatreros, que Hugo Chávez Frías es Presidente de todos los venezolanos. Sí, pero ningún compatriota que no tenga sus intereses y su alma enajenados con el imperio del norte, permitirá que los dineros del pueblo pobre vayan a manos de los chantajistas y no a la producción de comida, viviendas, escuelas, liceos y Universidades, acompañadas de puestos de salud y de trabajo para quienes los tipos traidores como Teodoro Petkoff mantuvieron en la miseria durante más de 50 años. Y dile al farsante de Teodoro que su panfleto nadie se lo está usurpando. Que lo disfrute mientras del norte vengan los dólares, que deben incrementarse ahora que se sumó al del bobolongo abiertamente. 

Patria, Socialismo o barbarie  

*pedromendez_bna@yahoo.es 



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Pedro Méndez


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