Azimut revolucionario

Hipocresía social

Más de dos millones de viviendas constituye el ambicioso plan que desarrolla el gobierno nacional para dar al traste con el déficit de soluciones habitacionales que existe en el país. Dar al traste con dignidad claro está pues entre esos planes se halla las premisa de construir muchas viviendas pero construirlas además con sentido de humanización y cultivo del hábitat. Durante la anterior gestión regional, la del comandante Reyes, la dignificación de las familias de las barriadas fue una de las preocupaciones fundamentales siendo uno de los estados pioneros en destinar gran cantidad de fondos a la reconstrucción de barriadas a partir de las viviendas y los espacios comunales que conformaban su entorno. Hoy es un compromiso de gestión, un punto de honor para la presidencia, para el gobierno bolivariano en todas sus instancias, para el partido socialista y para la revolución entregar al pueblo venezolano la histórica cifra de dos millones de viviendas con lo cual pondría fin a la añeja necesidad de techo de nuestra población.

No obstante, hay quienes realmente no quieren resolver el problema. Hay quienes quieren jugar a resolverlo, como siempre, y luego nunca hacerlo. Mientras el ejecutivo y el partido socialista invoca todas las herramientas sociales para resolver el asunto de la manera más rauda, los hipócritas sociales, intentan proteger los intereses de quienes hacen de la necesidad de techo un negocio, típica actitud de depredador social. No es casual observar que cuando el presidente Chávez levanta su voz para anunciar tan agresivo plan de construcción masiva de viviendas y a su vez de aporte masivo de soluciones populares entablen un discurso lastimero para supuestamente hacer lo mismo, apoyar la moción. Claro, apoyarla en los término que la godarria y sus intereses puedan, pues ellos son eso, los paladines de la plutocracia.

No es extraño ver a Capriles Radonski, el muchacho aquel que en un programa de TV, A PUERTA CERRADA con Marietta Santana se lanzó al ruedo político desde una organización de pensamiento neonazi que promovía la discriminación racial y social en Barquisimeto acompañando con pinzas en las narices a un gobernador de Lara que ahora se ha convertido en un tonto útil de la bancada opositora. Y no es extraño ver en sus andanzas efectistas a un gobernador de Lara opositor que desde que llegó a al poder no había hecho una sola casa invitando a Capriles a Barquisimeto para el inicio de unas cuantas en una barriada. Qué casualidad. La hipocresía social no tiene límites. Creo que toman en serio aquella abominable frase de la brutalidad de las masas pero el pueblo no es pendejo y en ese despertar revolucionario y soberano será el mismo quien con su fuerza castigue ese atajo de maniobras politiqueras que solo buscan dividendos electoreros. El trabajo comunal auténtico nos dará la razón y en eso trabaja el partido y toda la revolución desde hace rato largo. Hasta la victoria siempre… PATRIA SOCIALISTA O MUERTE… VENCEREMOS…

artefactoca@gmail.com


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Luis Jonás Reyes


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