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El embajador venezolano en Dominicana apoya la decisión del Gobierno Bolivariano de no revonar concesión al canal golpista fascista RCTVas | Credito: VTV |
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La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) se ha permitido cuestionar al gobierno venezolano por la no renovación de la concesión a RCTV. Este cuestionamiento ha sido significativamente propulsado en la República Dominicana por el Presidente de dicha organización, el Licenciado Rafael Molina Morillo y sus allegados. Ante ello, el Ministro de Comunicación e Información, Lic. William Lara manifestó que nuevamente la inefable Sociedad Interamericana de explotadores de Periodistas (SIP) agrede a Venezuela utilizando una sarta de mentiras animadas por la defensa de los intereses de sectores oligárquicos venezolanos atornillados en los medios de comunicación social, televisivos, radiales e impresos.
Por su parte, el Embajador de la República Bolivariana de Venezuela, General Francisco Belisario Landis afirma que la medida gubernamental de no renovar la concesión a RCTV, es una decisión adoptada por el Presidente Hugo Chávez, en nombre de un Estado en pleno ejercicio de su soberanía en pro de los intereses del pueblo y así lo debe entender la comunidad internacional y el mundo institucional. Expresó que es una decisión completamente ajustada a Derecho y lejos de representar una censura contra la libertad de expresión, atiende a ese cuidado y protección que debe ejercer el Estado venezolano para garantizarle a la población que va a recibir a diario una información oportuna, veraz e imparcial y que la Democracia Participativa y Protagónica que impera en Venezuela por absoluta decisión de la inmensa mayoría del Pueblo venezolano, no se vea constantemente amenazada por el ejercicio de una nefasta simbiosis de terrorismo y fanatismo mediático, basado en un inclemente bombardeo desinformativo, donde la manipulación, la distorsión, el deliberado ocultamiento y el irrespeto, están a la orden del día.
Recordó el Embajador que RCTV se inscribió dentro de ese impresionante apoyo mediático que recibió esa pérfida coalición de políticos, empresarios y militares que perpetraron el 11 de abril 2002 un sangriento golpe de Estado en Venezuela. Un evidente y descarado apoyo, tanto, que mientras el pueblo venezolano luchaba valerosamente por su Democracia en las calles y avenidas, en evidente repudio al régimen fascista recién instalado por Pedro Carmona Estanga y sus esbirros militares y civiles; los medios televisivos privados transmitían ¨comiquitas¨ como si nada estuviera ocurriendo, escribiendo así para la posteridad un triste episodio imposible de olvidar, máxime si luego fue salvajemente alimentado con la indigna conducta que esos mismos medios exhibieron durante el sabotaje Petrolero, el caso de los Paramilitares, el bochornoso Show de la Plaza Altamira y la absurda operación guarimba. ¨De estas bochornosas actuaciones ni pío dice la SIP¨, terminó expresando Belisario Landis.