Prefiere fotografiarse al lado de su
Presidente, Hugo Chávez, en vez de posar junto a un cuadro que muestra
a una mujer con un fusil. Y antes de hacerlo se preocupa de aplicar en
sus mejillas algunas “vitaminas”, como María Lourdes Urbaneja- llama a
los polvos de maquillaje.
Es notorio que la nueva embajadora
venezolana no es primeriza en las lides de la diplomacia, y por lo
mismo mide en extremo sus palabras, para evitar algún desaguisado que
pudiera terminar con ella fuera de Chile, donde vivió a comienzos de
los ’70, mientras hacía un postgrado en la Facultad de Medicina de la
Universidad de Chile. Ejemplos a esta altura sobran: su antecesor
Víctor Delgado y el propio Claudio Huepe vieron cómo apenas un par de
frases dieron por finalizados sus trabajos en Santiago y Caracas,
respectivamente.
Se define como muy respetuosa de la política
nacional y asegura tajantemente que no se inmiscuirá en temas internos,
porque así –agrega- podrá al mismo tiempo pedir respeto para la
decisión del pueblo venezolano, que escogió a Chávez a la cabeza de “la
revolución bolivariana”.
-¿Cree que Víctor Delgado, su
antecesor, cometió el error de limitar sus contactos políticos en Chile
a la izquierda extraparlamentaria?
-Nosotros le damos mucha
importancia en nuestro trabajo a la relación con los distintos sectores
y actores políticos y sociales de este país. Los partidos políticos que
comparten responsabilidades en el Gobierno y lo que no están. Lo
importante es incluir a todos los sectores.
-¿Cuál será la relación con la DC, un partido con el que el gobierno de Venezuela no se lleva bien?
-No he tenido ninguna dificultad con la DC.
-Pero el embajador Delgado salió de esta embajada justamente por referirse al rol de la DC en el golpe militar de 1973.
-No
está en mi arsenal de metodología de trabajo excluir a ningún sector,
ni menos a la DC, que forma parte de la Concertación de gobierno. Sería
insólito hacerlo. Mi disposición es mantener las mejores relaciones y
las que más le sirvan a Venezuela.
-Cómo habría enfrentado las
palabras del ex presidente del PDC Gutenberg Martínez cuando dijo que
habría un antes y un después en la Concertación si se votaba por
Venezuela en la ONU?
-A mí no me corresponde enfrentar esa
situación. Vengo en representación del gobierno de la República
Bolivariana de Venezuela y lo que tú me estás señalando corresponde a
política interna chilena. Y yo soy totalmente respetuosa de las
opiniones, las decisiones y de los lineamientos que en política tengan
los diferentes partidos en Chile. Yo voy a ser muy respetuosa de la
política interna.
-Entonces habrá una diferencia con Víctor Delgado, quien sí se inmiscuyó en la política local.
-Así
como te digo que no me permito opinar sobre la política interna de
Chile, prefiero no hacer juicios sobre mi antecesor, quien es un amigo
y compañero a quien le tengo gran respeto.
-¿Qué espera del nuevo embajador de Chile en Caracas? El ex vicepresidente José Vicente Rangel, espera que no sea “momio”.
-Espero
que el nuevo embajador tenga el perfil que Michelle Bachelet le parezca
más adecuado en relación con los objetivos y expectativas que se ha
impuesto. Esa es una decisión autómata de este gobierno.
-¿Cómo cree que se manejó Claudio Huepe en Venezuela?
-Respeto,
quiero y aprecio mucho al embajador Huepe. Valoro su amistad con
Venezuela, él vivió allá y trabajó en planificación con Carlos Matus.
Pero no creo que sea sano ni necesario que me pronuncie acerca de la
situación que se vivió.
-¿Siente que estas embajadas, la de Chile en Caracas y la de Venezuela en Santiago, están malditas?
-No,
qué va. Estoy muy contenta hasta aquí. (He recibido) muchas muestras de
cariño, de aprecio, de respeto y de interés de la gente. No creo en eso
y, si algo hubiera, ahí está los orisha y todos los dioses. Sería un
fatalismo hablar de ese tipo de cosas. No me considero con dificultades
acá ni con esos miedos de que hubiera una maldición en esta embajada.
-¿No se siente caminando sobre cristales que se pueden quebrar en cualquier momento?
-Estoy
segura que, más que caminar sobre cristales, pretendo hacerlo sobre
pasos firmes y seguros, con mucho respeto, con mucho cuidado, seriedad
y responsabilidad. Porque esos caminos tienen que ver con cosas que no
son individuales, sino colectivas. Lo haré con muchas ganas y con mucha
pasión.
Vivienda, un mercado abierto
-A
propósito de la visita que la Presidenta Bachelet hará a Venezuela, hay
empresarios chilenos que ya están viendo a su país como una nueva Cuba
en el área de las inversiones.
-Lo único que puedo decir es
como lo vemos nosotros, y es desde la racionalidad de la política
exterior. Es componente económico comercial debe servir para reconocer
mejor las posibilidades. Nos hemos encasillado en determinados
productos que son los tradicionales, y dejamos de ver otros que
existen.
-¿En qué rubros Chile podría incursionar?
-Venezuela
es un país con un inmenso déficit habitacional, por lo que el área de
la vivienda y de la tecnología desarrollada en Chile es un rubro. Y
como en Venezuela la inversión privada no está prohibida, sino por el
contrario, es estimulada, este tema puede tener grandes posibilidades.
-¿Qué le parece que Bush y Chávez estén entre los 100 líderes más influyente según la revista “Time”?
-Yo respondo solo por el Presidente Chávez. Y es un compromiso que él tenga ese peso, eso está relacionado con su coherencia.
-¿Se está convirtiendo en el nuevo Fidel?
-Él
nunca ha intentado homologarse con Fidel. Chávez es transparente, no
tiene nada escondido y tiene flancos abiertos porque, como trabaja con
tanta sinceridad, siempre habla con lo que piensa. No dice una cosa
para decir otra. Es un convencido de fortalecer las relaciones con
Cuba, como las quiere fortalecer con Bolivia, Ecuador. Y hay un
esfuerzo con Chile, con Uruguay.
-¿Chávez está compitiendo con Lula?
-No.
No existe otro juego permanente que no sea el buscar la amistad y la
solidez. Y lo han dicho el Presidente Lula y el Presidente Kirchner más
de una vez. Nadie va a lograr que nosotros nos pongamos en contra de
Chávez. Que su palabra vaya adelante, como el refrán venezolano.
-¿Dice que no existe una disputa por los frentes que pretenden dominar la región?
-Nosotros
estamos convencidos de cuál es el frente en el que queremos estar, y el
Presidente ha sido totalmente explícito sobre la unión, la integración,
la complementariedad, y una nueva relación más justa, más democrática y
menos condicionada. Ese es el frente nuestro, el de los pueblos, el de
la justicia, el del combate contra la pobreza. Allá estamos sin cambio
de camiseta.